Hacer la masa como ya sabemos: primero metemos en la procesadora todo lo seco y mezclamos bien; luego agregamos la manteca en pedacitos, para arenar, y por último, agua helada de a cucharadas hasta que la masa se una.
Debe quedar un bollo tierno, para que sea más fácil estirar con el palote.
Dejamos que descanse en la heladera por 30 minutos.
Mientras, preparamos la crema pastelera (ver abajo).
Cuando la sacamos del fuego le echamos dentro el coco rallado, revolvemos y cubrimos con papel film, apoyándolo sobre la superficie de la crema (para que no haga capita).
Sacamos la masa de la heladera, estiramos con el palote y forrramos el molde.
Lo cubrimos con papel de aluminio y lo prensamos con piedritas o poroto. Horno de 190 grados por 20 minutos.
Chequear que esté cocida cuando la sacamos.
Una vez que la masa se entibió. pintamos su base con la mermelada de damascos, cubrimos con la crema pastelera y espolvoreamos con el coco rallado.
Ponemos en una ollita la leche menos un vasito, la canela, la esencia y la cascarita de limón, y llevamos a hervor. Reservamos.
Mezclamos en un jarro el almidón de maíz con el vaso de leche frio y revolvemos hasta disolver todos los grumos.
Añadimos el azúcar, integramos bien y luego sumamos las yemas, integrando todo.
Colar la leche caliente y verter dentro la mezcla de huevos y cocinar a fuego mínimo hasta que se espese, unos siete minutos más o menos.
Colocar en un bol, cubrir con papel film y dejar enfriar.
Es para hacer rapidito. Tenía un poco de masa dulce en el freezer y decidí aprovecharla para hacer una pequeña (molde de 20 x 20 cm) tarta rápida para servir el domingo, luego del almuerzo. Salió esto que usteden pueden ver, leer e intentar.