
Entre rumores, cuentas pendientes y vínculos rotos, los duques de Sussex y sus hijos empezarán a escribir un nuevo capítulo familiar en los próximos días
8 minutos de lectura'

Son maestros en el arte de manejar el factor sorpresa. Lo hicieron en 2020 y acaban de volver a hacerlo. Así como hace seis años los duques de Sussex sacudieron a la Corona británica (y al mundo entero) al anunciar que dejarían de ser miembros senior de la Casa Real de Windsor para construir una vida libre y económicamente independiente al otro lado del océano, hoy el sueño americano parece haber quedado, como mínimo, en pausa. El miércoles 19 se supo que Harry y Meghan vuelven sobre sus pasos. Y aunque en aquel entonces habían dejado claro el descontento con el que partían, ahora su regreso al Reino Unido es inminente.

A fin de mes, y por un período aún no determinado (podrían ser seis meses), volverán junto a sus hijos, Archie (7) y Lilibet (5), que ya están matriculados para comenzar el colegio a principios de septiembre. Tras la mudanza, los Sussex seguirán siendo personas privadas y miembros de la realeza sin funciones oficiales. No vivirán en un palacio y, al menos por ahora, también deberán costear su propia seguridad.

EXCUSAS Y RAZONES
Qué motivó esta decisión es la pregunta del millón, en especial si se tiene en cuenta que, hace quince meses, cuando el Tribunal de Apelación se negó a restituirle la protección policial financiada por el Estado, Harry fue categórico: “No concibo un escenario en el que traiga de vuelta al Reino Unido a mi mujer y a mis hijos”. Y las especulaciones sobre este giro son tan numerosas como contradictorias. Según fuentes cercanas a la pareja, el viaje familiar que hicieron el mes pasado para reencontrarse con el Rey, durante el cual los chicos pudieron compartir tiempo con un abuelo al que apenas conocen, habría sido determinante. “Harry quiere que sus hijos experimenten la vida en el Reino Unido y Meghan lo apoya. Creen que es el momento justo para hacerlo”, le dijo a HELLO! un amigo de los duques.

Sin embargo, hay quienes ofrecen una explicación menos sentimental. Según esa lectura, los Sussex estarían atravesando preocupaciones económicas. Antes del viernes 28, Harry debe hacer un pago inicial de casi 11 millones de euros a Associated Newspapers, tras perder la demanda por privacidad que presentó ante el Tribunal Superior junto a otras figuras de primera línea, entre ellas Elton John y Elizabeth Hurley. A eso se suma que varios de los acuerdos comerciales que impulsaron tras abandonar la realeza no tuvieron el resultado esperado. Concluido el contrato con Netflix, estimado en 100 millones de dólares, no hubo renovación: sólo se acordó un first-look deal que da a la plataforma prioridad para aceptar o rechazar futuros proyectos. El acuerdo de 20 millones de dólares con Spotify se canceló en 2023, tras una única temporada de Archetypes, y el programa de estilo de vida With Love, que Meghan concluyó después de dos temporadas.

Por el momento, la pareja mantendrá su casa de 12,8 millones de dólares en Montecito, la exclusiva zona de California donde tienen como vecinos a Oprah Winfrey, Katy Perry y Jennifer Aniston, entre otras celebridades. Sin embargo, fuentes de la industria aseguran que “no gozan de buena fama ni en Montecito ni en Hollywood. La percepción que se tiene es que con ellos nada es facil”.
DÓNDE VAN A VIVIR
Cuando se casaron, en mayo de 2018, los Sussex se instalaron en Frogmore Cottage, la casa que la reina Isabel II les regaló. Pero, tras la publicación de las controvertidas memorias de Harry, en 2023, tuvieron que devolver las llaves y ya no cuentan con una residencia propia en el Reino Unido. Sin embargo, todo indica que ya habrían encontrado una nueva casa.

Según trascendió, se trata de una propiedad ajena al patrimonio inmobiliario de la Corona, ubicada en los Cotswolds, una exclusiva zona rural situada a unos 90 minutos de Londres que la pareja conoce bien: antes de pasar por el altar vivieron nueve meses en Great Tew. En ese entorno privilegiado, viven amigos como Ellen DeGeneres y Simon Cowell, y también se encuentra Soho Farmhouse, el exclusivo club privado de Soho House cuyo ejecutivo, Markus Anderson, es íntimo de Meghan.
En cuanto al colegio al que asistirán Archie y Lilibet, el hermetismo es absoluto. Y no resulta extraño. Una de las principales preocupaciones que Meghan manifestó desde su llegada a la familia real fue la falta de privacidad en la vida cotidiana. “No podría llevar y buscar a los chicos del colegio sin que se convirtiera en una sesión fotográfica real con cuarenta periodistas sacando fotos. Lo siento, tengo un problema con eso. Eso no me convierte en una persona obsesionada con la privacidad. Me convierte en una madre fuerte y buena que protege a su hijo”, declaró tiempo atrás.

LOS NUEVOS PROYECTOS
Si bien seguirá desarrollando su marca de estilo de vida, As Ever, Meghan habría recibido propuestas para retomar su carrera como actriz. Pero hay versiones contradictorias.

Por un lado, trascendió que Guy Ritchie la habría convocado para sumarse a la tercera temporada de The Gentlemen, aunque las negociaciones estarían en etapa preliminar, ya que la nueva entrega no fue confirmada oficialmente. Al mismo tiempo, la periodista Tina Brown aseguró en el Daily Mail que la oferta habría sido retirada tras las críticas que despertó la posibilidad de que Meghan se incorporara al elenco de este thriller policial.

En cuanto a Harry, avanza con los Juegos Invictus, la iniciativa de apoyo a los veteranos de guerra que fundó en 2014 y cuya próxima edición será el año que viene en Birmingham. Además, busca fortalecer su vínculo con organizaciones con las que mantiene relación de larga data, como Well- Child, con la intención de ampliar su trabajo social. Ese es, sin dudas, un terreno en el que se mueve con naturalidad, se siente cómodo y en el que podría encontrar un propósito.


LAZOS ROTOS
El “operativo retorno” encontró a buena parte de la familia real reunida en el castillo de Balmoral, donde cada verano pasan sus vacaciones. Con Sus Majestades a la cabeza, seguidos por los príncipes de Gales y sus tres hijos, los duques de Edimburgo junto a su hija, Lady Louise, y la princesa Ana junto a su marido, los Windsor ofrecieron una imagen de unidad.

El domingo 23 se dejaron ver por primera vez llegando a la misa celebrada en Crathie Kirk, una iglesia cercana al castillo. Desde sus autos sonrieron a los flashes y se mostraron como un frente común.



La gran incógnita es si los Sussex lograrán recomponer los vínculos con la familia de Harry. Las reiteradas críticas públicas que él y Meghan dirigieron a los Windsor, desde las acusaciones de racismo contra algunos miembros senior hasta las declaraciones de Meghan sobre el silenciamiento que sufrió y las de Harry acerca de sentirse atrapado dentro del sistema, deterioraron la relación a tal punto que los hijos de Carlos III llevan años sin hablarse.

Pero la familia no es el único frente abierto. También deberán reconstruir su vínculo con la opinión pública británica. Según una encuesta publicada la semana pasada por YouGov a raíz de la noticia de su regreso, el 33% de los consultados se manifestó en contra, mientras que sólo el 21% se mostró favorable. Son cifras que reflejan un descontento que se arrastra desde el Megxit. Desde entonces, Harry y Meghan son los integrantes menos populares de la familia real, sólo por encima de Andrés Mountbatten-Windsor. Con un escenario familiar especial- mantiene hoy el vínculo cercano que alguna vez lo unió con sus primas, las princesas Beatriz y Eugenia de York, y con una imagen pública profundamente erosionada, los Sussex tienen por delante un desafío mayúsculo. ¿Tiene el Rey reservado algún tipo de rol para ellos a futuro, aunque eso implique contradecir el principio que Isabel II defendió durante años, el de que no se puede estar “mitad adentro y mitad afuera” de la realeza? ¿Serán incluidos en las celebraciones privadas de los Windsor? ¿Podrá el regretxit (como algunos ya llaman a esta vuelta) convertirse en el inicio de una verdadera reconciliación? Con Harry y Meghan nunca hay certezas. Y, por eso, todo parece posible.


1
2Las fotos de las fabulosas vacaciones de Pico Mónaco en Grecia junto a su mujer, Diana Arnopoulos, y sus dos hijos
3Bebés royal. Eugenia de York y Rania de Jordania: tres nacimientos y dos nombres con homenajes incluidos
4Del más original al más español. Cuál es el accesorio que no puede faltarle a la reina Letizia en los meses de calor
