La lantana es la favorita de las mariposas y es un arbusto chico que aporta color y vitalidad a cualquier espacio. La paisajista Agustina Anguita aporta consejos para incorporarla.
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“La Lantana montevidensis es una planta de follaje persistente y nativa de la Argentina (también de Brasil y Uruguay). Las flores –moradas, lilas, blancas o rosas– aparecen todo el año. Es un arbusto chico, que puede andar entre los 40 y los 80 cm de altura y de diámetro. Le encanta el sol y resiste la sequía, ideal para nuestros balcones y terrazas”, aporta la paisajista Agustina Anguita.

La especialista agrega que la lantana tolera todo tipo de suelo, pero siempre bien drenado. A pleno sol, su forma va a ser compacta y muy florida. Se recomienda podar a principios de la primavera para mantenerla compacta. “Es favorita de mariposas y abejas. Al llegar una lantana al jardín, inmediatamente aparecen mariposas a revolotearle”, agrega. Si la queremos propagar, es solo cuestión de hacer esquejes de tallo en primavera u otoño y, si no, mediante semillas.

“Algunas variedades de lantana, como la L. camara, pueden ser tóxicas si se ingieren, debido a sus altos niveles de triterpenos pentacíclicos, por lo que no se aconseja plantarla donde hay niños y mascotas.”
“Cuando una flor de la lantana es joven y llena de néctar, exhibe un color que atrae a los polinizadores. Una vez que la flor ha sido polinizada, cambia de color. Esto indica a otros polinizadores que ya no hay néctar disponible, por lo que puede pasar a la siguiente flor”, aporta Anguita. Además, agrega que esto ayuda a la planta a asegurarse de que todas sus flores sean polinizadas de manera eficiente.

Según un estudio de los botánicos H.Y. Mohan Ram y Gita Mathur, las flores amarillas de lantana atraen a los trips, su principal polinizador en varias regiones, mientras que el naranja, rojo y magenta son menos atractivos, entonces alejan a los trips de las flores que ya han sido polinizadas. Así, el cambio de color en las flores de la lantana es una estrategia de supervivencia que ayuda a las plantas a maximizar su polinización. Es importante destacar que estos procesos pueden variar entre diferentes especies de lantana y no todas las variedades muestran un cambio de color después de la polinización.

Condiciones para tener una lantana en tu balcón o terraza:
La paisajista Agustina Anguita nos aporta las necesidades básicas para sumar la lantana a tu espacio favorito.
- La maceta debe tener buen drenaje, porque no le gusta el exceso de agua. En el fondo de la maceta debe haber varios agujeros y una buena capa de leca o pometina y geotextil entre la leca y la tierra.
- Seis horas de sol directo, mínimo.
- Podá sus flores marchitas.
- A la lantana no le gustan las heladas así que habría que buscarle una posición protegida.

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