Aristolochia littoralis. También conocida como Aristolochia elegans. Requiere pleno sol o una ligera sombra y no es particularmente exigente en cuanto al suelo. Puede reproducirse por semillas.
Revista Jardin

Descubrí a las fascinantes aristoloquias, las flores “tramposas” que atraen a las mariposas

A través de un sofisticado y complejo mecanismo de polinización, seducen a los insectos y garantizan la presencia de estos seres alados en el jardín.

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Entre las especies de las complejas y sofisticadas plantas llamadas aristoloquias, muchas tienen flores que emanan olores desagradables para engañar a los insectos que serán los agentes de su polinización. Usadas en general para cubrir cercos o columnas, su presencia asegura la visita de mariposas al jardín.

Aristolochia fimbriata o “Mil hombres”. Es nativa y endémica de la Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay; crece de manera silvestre en lugares abiertos, orillas de caminos y vías de tren, campos de cultivo abandonados u otros lugares con suelos recientemente removidos. Son polinizadas por moscas que, atraídas por el olor putrefacto que exhalan las flores, ingresan en su interior. Florece desde mediados de primavera hasta fines del verano.
Aristolochia fimbriata o “Mil hombres”. Es nativa y endémica de la Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay; crece de manera silvestre en lugares abiertos, orillas de caminos y vías de tren, campos de cultivo abandonados u otros lugares con suelos recientemente removidos. Son polinizadas por moscas que, atraídas por el olor putrefacto que exhalan las flores, ingresan en su interior. Florece desde mediados de primavera hasta fines del verano.Archivo Jardín

El género Aristolochia es el único representante de la familia Aristolochiaceae en la Argentina, donde crecen 21 especies nativas. El nombre procede del griego aristos (”excelente”, el “mejor”) y lochos (“parto”), debido a que algunas de estas especies fueron utilizadas en obstetricia desde muy antiguo. En general, se trata de hierbas perennes o arbustos mayormente trepadores, a menudo rizomatosos, con los tallos leñosos o herbáceos.

Las aristoloquias exhiben mecanismos de polinización fascinantes: el hedor de sus flores atrae a los insectos hasta el interior del tubo de perianto inflado, forrado con pelos que apuntan hacia abajo y forman un bosque impenetrable.

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Así se evita que el insecto, que se introduce dentro de la flor atraído por el aroma, escape hasta que toda la flor se haya derrumbado. Luego, el insecto emerge cubierto de polen, para ser engañado –una vez más– al ser atrapado en otra flor, donde efectuará la polinización.

Izquierda: Aristolochia gigantea. Nativa de los bosques húmedos del Brasil, Colombia y Panamá, es un vigoroso arbusto trepador. Las flores son colgantes, con arabescos de color púrpura oscuro y estrías blanquecinas. Requiere pleno sol o sombra parcial, climas tropicales, subtropicales y marginalmente templado cálidos. Es sensible a las heladas. Derecha: Aristolochia triangularis o “Isipó mil hombres”. Es nativa de América del Sur. En nuestro país se distribuye en la zona mesopotámica, naturalmente en bordes y claros de selvas, campos de cultivos abandonados o bordes de caminos. Florece entre septiembre y marzo.
Izquierda: Aristolochia gigantea. Nativa de los bosques húmedos del Brasil, Colombia y Panamá, es un vigoroso arbusto trepador. Las flores son colgantes, con arabescos de color púrpura oscuro y estrías blanquecinas. Requiere pleno sol o sombra parcial, climas tropicales, subtropicales y marginalmente templado cálidos. Es sensible a las heladas. Derecha: Aristolochia triangularis o “Isipó mil hombres”. Es nativa de América del Sur. En nuestro país se distribuye en la zona mesopotámica, naturalmente en bordes y claros de selvas, campos de cultivos abandonados o bordes de caminos. Florece entre septiembre y marzo. Archivo Jardín

Muchas especies de Aristolochia son fuente de alimento para las mariposas Battus, comúnmente llamadas “borde de oro”, con las que han coevolucionado de una manera notable. Esta estrecha relación se atribuye a las características de los compuestos químicos de la planta, que sirven como estimulantes para que las larvas de esta tribu de mariposas se alimenten específicamente con este género de plantas. Dichos compuestos químicos son retenidos y mantenidos hasta la fase adulta, para protegerlas de los ataques de los predadores, que advierten el sabor desagradable de las mariposas.

Aristolochia argentina, también llamada “Charrúa” o “buche de pavo”. Es nativa de Bolivia, Paraguay y el noroeste y centro de la Argentina. Crece en los bordes de los caminos y las márgenes de los bosques. Es una trepadora  que puede alcanzar hasta 3 m de altura. En primavera florece abundantemente, con flores solitarias, de color crema algo verdoso. El fruto semeja una canastita colgante. Muy rústica, puede multiplicarse por semillas o acodos.
Aristolochia argentina, también llamada “Charrúa” o “buche de pavo”. Es nativa de Bolivia, Paraguay y el noroeste y centro de la Argentina. Crece en los bordes de los caminos y las márgenes de los bosques. Es una trepadora que puede alcanzar hasta 3 m de altura. En primavera florece abundantemente, con flores solitarias, de color crema algo verdoso. El fruto semeja una canastita colgante. Muy rústica, puede multiplicarse por semillas o acodos.Gentileza Soledad Mesía Blanco
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En medicina tradicional, su decocción se usaba como abortivo, antirreumático y para la circulación sanguínea, aunque desde hace años diferentes investigaciones científicas han detectado que el consumo de esta hierba con fines terapéuticos es muy peligroso, ya que promueve patologías renales gravísimas: el ácido aristolóquico, un componente derivado de este género de plantas, produce daños en el ADN y cáncer.

Aristolochia littoralis. También conocida como Aristolochia elegans, se distribuye a largo de América hasta el noreste de la Argentina. Habita en bordes y claros de bosques secundarios, matorrales, bosques de galería, vegetación de litoral y a orillas de caminos. Es una trepadora que puede alcanzar hasta 8 m de altura con la ayuda de un soporte. Florece en primavera. Sus flores son inodoras, al contrario de muchas otras especies del género que emanan un olor de carne podrida.
Aristolochia littoralis. También conocida como Aristolochia elegans, se distribuye a largo de América hasta el noreste de la Argentina. Habita en bordes y claros de bosques secundarios, matorrales, bosques de galería, vegetación de litoral y a orillas de caminos. Es una trepadora que puede alcanzar hasta 8 m de altura con la ayuda de un soporte. Florece en primavera. Sus flores son inodoras, al contrario de muchas otras especies del género que emanan un olor de carne podrida. Archivo Jardín