Revista Living

Buenas ideas de siete casas reales para que tu altillo no sea un espacio desperdiciado

Con mejoras estructurales o solamente toques deco que no requieren obra, te mostramos ejemplos reales para darle una nueva -y mejor- vida a estos espacios.

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Es raro encontrar un altillo en una casa hecha a cero: es un elemento que se asocia con los chalets más clásicos de techos a dos aguas, donde se los usaba como ese espacio de guardado que no contemplaban las plantas inferiores. En muchos casos, era solo una ilusión, porque solían terminar como un polvoriento “guardatutti”. Para los que tengan uno desaprovechado, armamos un compilado de buenas ideas omados de casas que visitamos.

Casas reales, aprendizajes reales

“Preservando su escalera de acceso y trayéndole más luz, convertimos el altillo/baulera en mi espacio de trabajo, un plus enorme tras haber integrado el espacio social”, nos contaba la arquitecta Sara Plazibat cuando la visitamos en su chalet de Acassuso, al que le hizo una profunda reforma. Aunque estaba en pésimo estado, la ubicación era excelente, le encantaba que fuera de una sola planta y el altillo aparecía como una gran posibilidad.

La escalera se pone contra la pared cuando no se usa, y no molesta a la vista desde el comedor.
La escalera se pone contra la pared cuando no se usa, y no molesta a la vista desde el comedor.Javier Picerno

Acá encontré mi santuario creativo. Tengo lugar para guardar y revisar todo lo que me inspira para mis proyectos de arquitectura.”

Arq. Sara Plazibat
El altillo como refugio de inspiración y trabajo es una realidad práctica y la concreción de una fantasía de privacidad.
El altillo como refugio de inspiración y trabajo es una realidad práctica y la concreción de una fantasía de privacidad.Javier Picerno
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Pero bueno, primero lo primero: reconocer el espacio. Para eso, hay que sacar todo lo que lo abarrota y observar los metros de los que disponemos (incluyendo la altura), la luz que recibe y el acceso que nos conecta con esta promesa de ambiente ganado, como hizo en su casa de Martínez la instagramer Gabriela Di Pietrantonio (creadora de @everythingisdato).

Gabriela se asoma desde una de las nuevas ventanas que abrieron en el techo. Con la atractiva reforma de su altillo, ganó 45m2 para el uso diario.
Gabriela se asoma desde una de las nuevas ventanas que abrieron en el techo. Con la atractiva reforma de su altillo, ganó 45m2 para el uso diario.Gentileza Gabriela Di Pietrantonio
  • Las ventanas para techo son caras, pero, también, son pura ganancia. Dejan entrar luz natural y permiten ver el cielo, quitando toda vieja sensación de encierro o agobio.
  • Si el espacio es suficiente, armar sectores definidos mediante la decoración.
  • Pintar de tonos claros es un modo de ampliar visualmente estos espacios de techos bajos, especialmente en las puntas.
  • Construir un placard, para no caer en la tentación de volver a dejar las cosas desordenadas.
Detrás de la pared donde está colgada la foto hicieron un placard donde ahora guardan las valijas y demases.
Detrás de la pared donde está colgada la foto hicieron un placard donde ahora guardan las valijas y demases.Gentileza Gabriela Di Pietrantonio

En el altillo que vemos bajo estas líneas, las arquitectas Guadalupe Sobral y Julia Dalotto, de Atelier Brüx, ayudaron a su propietaria a darle más atractivo y practicidad al rincón en el que tomaba sus clases de meditación y yoga.

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En esta sección de mueble diseñado por el Estudio, el banco se puede sacar o guardar como un cajón. Está pensado como asiento o como apoyo para compu para seguir una clase virtual desde el suelo.
En esta sección de mueble diseñado por el Estudio, el banco se puede sacar o guardar como un cajón. Está pensado como asiento o como apoyo para compu para seguir una clase virtual desde el suelo.Maia Croizet
  • El mobiliario, si se puede, es mejor diseñarlo a medida. Resulta clave para ganar espacio de guardado y sumar situaciones.
  • Recuperar la madera original (como acá) o incorporarla en luminarias y muebles es una de las maneras más afectivas de darle calidez a estos espacios.
  • Unir artefactos de iluminación puntual y también bandejas de luz difusa. Y siempre, siempre, con luces cálidas.
  • Proteger la escalera: casi siempre, el acceso es pequeño y la escalera, empinada. En los dos casos que les mostramos, se optó por protegerlas, ya sea con un cerramiento de chapa negra o con una jaula con un varillado que de madera.
Espacio de guardado de todo tipo: cajones, estantes abiertos y puertas varilladas que ocultan lo más frágil o lo menos estético.
Espacio de guardado de todo tipo: cajones, estantes abiertos y puertas varilladas que ocultan lo más frágil o lo menos estético.Maia Crozet
Acá vemos las protecciones elegidas para las escaleras (una en metal y la otra en madera). Tip genial: en la casa de Gabriela Di Pietrantonio, una soga sirve como ayuda para subir sin hacer tanto esfuerzo.
Acá vemos las protecciones elegidas para las escaleras (una en metal y la otra en madera). Tip genial: en la casa de Gabriela Di Pietrantonio, una soga sirve como ayuda para subir sin hacer tanto esfuerzo.Maia Croizet y Gabriela Di Pietrantonio

Oficina II

La necesidad de tener un espacio de trabajo llevó a los dueños de este PH en Vicente López a quitar los tanques de agua, los trastos viejos y el polvo del altillo (hasta ese momento inaccesible) y conquistarlo. Así, proyectaron esta preciosa oficina.

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Muebles a medida en madera laqueada de blanco (Ordoñez-Wenzke).
Muebles a medida en madera laqueada de blanco (Ordoñez-Wenzke).Magalí Saberian
  • Se reforzó la estructura y se generó un nuevo tramo de escalera en chapa para facilitar el acceso.
  • Se eligió un piso blanco de epoxi para maximizar la luz y crear un espacio limpio y claro.
  • En la misma línea, se les dio protagonismo a las ventanas cenitales, fuente segura de luz natural.
  • A medida, se instalaron bibliotecas y escritorio.
Los arquitectos. Florencia Ordóñez y Nik Wenzke, a cargo de la reforma que recuperó un espacio inutilizado y ganó en metros cuadrados.
Los arquitectos. Florencia Ordóñez y Nik Wenzke, a cargo de la reforma que recuperó un espacio inutilizado y ganó en metros cuadrados.Magalí Saberian

Nada de depósito

No quería que el altillo fuera un depósito. ¿Para qué guardar cosas en desuso? Elegí jerarquizarlo y quedó un espacio silencioso y cálido. Me gustó tanto que se convirtió en mi lugar de trabajo”, nos contó el fotógrafo Paul Massey cuando lo entrevistamos a propósito de la reforma que hizo en su casa de Londres.

El trabajo más importante en este sector fue el arreglo del machimbre del techo, que estaba muy deteriorado. El resto, fue limpieza y pintura.
El trabajo más importante en este sector fue el arreglo del machimbre del techo, que estaba muy deteriorado. El resto, fue limpieza y pintura.Gentileza Paul Massey
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Cosas de chicos

Si a los adultos les atraen los altillos como lugar de paz y tranquilidad, mucho más a los adolescentes y niños. “Para ellas es un súper plan subir a jugar; es como su mundito”, nos contaba la dueña de esta casa con mucho color.

El techo, pintado de celeste; el resto, blanco: pura luz. Juego de mesa y sillitas (Casa The Stock).
El techo, pintado de celeste; el resto, blanco: pura luz. Juego de mesa y sillitas (Casa The Stock).Magalí Saberian

De altillo abandonado a depto completo

El arquitecto Rodrigo Battaglia, uno de los fundadores del estudio BA|SZ, descubrió -con solo verlo- el potencial de este altillo con vista al Río de La Plata, abandonado por décadas en un edificio frente al hipódromo de Palermo, proyectado por Adolfo Bullrich en 1940. Autmáticamente, sintió que ahí podría construir su hogar.

Mesada de 90cm de Silestone ‘White Storm’ (Marmolería San Marco).
Mesada de 90cm de Silestone ‘White Storm’ (Marmolería San Marco).Daniel karp
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En este caso, se buscó recrear la atmósfera de las típicas buhardillas europeas, pero con detalles funcionales, cálidos y modernos.

  • Para alargar la superficie de apoyo en el sector de la cocina, se construyó una mesa de 75cm de alto con tapa de Neolith y otra mesada de 90cm de Silestone ‘White Storm’ (Marmolería San Marco), que se unen.
  • Colocaron arriba de la heladera el microondas, optimizando cada centímetro.
  • Se diseñaron los muebles hasta el techo para destacar la verticalidad del espacio. Estos, a su vez, ayudan a delimitar los sectores.
  • Se colocó un espejo (lo ves en la foto de abajo, detrás del dueño de casa) para duplicar el paisaje en el interior y aumentar la sensación de expansión y la luz.
Microondas sobre heladera; espejo para dar sensación de amplitud; muebles diseñados para abarcar el alto del espacio: aciertos que ns encantan de esta reforma.
Microondas sobre heladera; espejo para dar sensación de amplitud; muebles diseñados para abarcar el alto del espacio: aciertos que ns encantan de esta reforma.Daniel karp

Se jugaron por todo

En su casa de Ferrara, la argentina Lorena Oviedo y su marido italiano amoblaron el altillo con grandes sillones para ver la TV y nunca más bajaron. Además, es el lugar desde donde él hace home office.

Detrás de este biombo empapelado, hay desde valijas y cosas que no usan a diario, hasta la caldera y las máquinas de los paneles solares.
Detrás de este biombo empapelado, hay desde valijas y cosas que no usan a diario, hasta la caldera y las máquinas de los paneles solares.Lorena Oviedo
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