
El partido a favor o en contra de los tiradores en los muebles de cocina presenta un virtual empate técnico. Están quienes prefieren las superficies lisas y continuas y quienes ven en esos herrajes un factor que puede reforzar el estilo elegido para este ambiente al que se le pone tanto empeño en lsa últimas décadas. Veamos, entonces, qué hizo a todos estos interioristas y dueños de casa inclinarse por ellos.

Los metales
Es el material favorito para los tiradores por su resistencia, fácil limpieza y versatilidad estilística; además de por otro gran diferencial: la variedad de acabados que van del brillante al mate pasando por el cepillado, de absoluta tendencia.

En metal con acabado brillante, los tiradores se acercan más al concepto de “joya” que busca llamar la atención.

“Buscando una vuelta de tuerca original, pusimos sobre la mesada lo que podría haber sido una vitrina hasta el piso. Siempre nos gusta dejar algo a la vista, y ellos tenían muy linda vajilla para mostrar”, dice María Belén González, creadora de la firma be.I, a cargo del interiorismo de cocina sobre estas líneas. “Otro detalle amoroso son los cajoncitos pensados para cosas chicas, a los que les pusimos pequeños tiradores niquelados, la misma terminación que tienen las manijas del bajomesada”.

Los tiradores pueden tomarse como un elemento meramente funcional y anodino; pero lo ideal es aprovecharlos para reforzar el estilo de la cocina.

Oscuros y mate




Antes y después
¿Qué hacer cuando hay que mudarse rapidito y no hay tiempo para una obra? Es un caso que vimos hace poco en una reforma que encaró la arquitecta Abril Costantini. “Para renovar la cocina sin las demoras que implica fabricar un mueble de cero, se retiraron todos los frentes de las alacenas y cajones existentes para mandarlos a laquear y agregarles nuevos tiradores y herrajes", nos contó.

Cambiar los tiradores en la cocina es como cambiar los almohadones en el living: una intervención pequeña con gran impacto visual.


Únicos
“Como en todo el departamento se repiten los círculos y las curvas, diseñé especialmente estos tiradores para la cocina, donde el verde se expresa de distinto modo en los azulejos, los muebles, los accesorios o las vetas del granito”, nos contó la arquitecta Camila Monge sobre esta reforma que realizó en Belgrano.

En otro caso, la artista Ana Maino quiso aprovechar la renovación de su cocina para sumarle color y personalidad. Se tentó con unos calcáreos de Noi Estudio que vio por Instagram y los fue a ver con la arquitecta Gisela Literas, que estuvo a cargo de la obra. “Me gustaron porque tenían un toque antiguo y divertido al mismo tiempo. Los había pensado azules, pero cuando los tuve enfrente, me decidí por los verdes”, recuerda.

“Cuando los calcáreos llegaron a la obra, pensé que era demasiado, pero al final todo se fue integrando. De hecho, inspiraron el diseño de los tiradores de los muebles”, explica Maino.

Soluciones intermedias
¿Cuál es una solución intermedia entre las superficies continuas y el toque personal? Tiradores discretos, la combinación de frentes lisos en las alacenas y tiradores para los cajones bajomesada o los herrajes que se leen como un detalle gráfico más que como un elemento funcional.
Una cápsula de color
Frente al desafío de renovar este espacio sin cambiar muebles ni revestimientos, a Rosa Benedit se le ocurrió armar una cápsula de color. “Sacamos las puertas, las mandamos a laquear y unificamos con un celeste que toma el protagonismo y te envuelve desde el cielorraso”.
La madera pasó de estar reservada a los muebles a extenderse también a los herrajes, en una búsqueda de cocinas más cálidas y menos tecnológicas.





