
El Museo de Arte Decorativo le rinde tributo a Lucrecia Moyano con una muestra de las obras que realizó durante los 30 años que estuvo al frente de Dirección Artística de la planta de Berazategui
El viaje diario desde Acassuso hasta Berazategui y el ritmo fabril de un ambiente totalmente masculino no amilanaron a Lucrecia Moyano (1902-1998) cuando, en 1934, la designaron al frente de la Dirección Artística de las Cristalerías Rigolleau. Llegó a ese cargo, recomendada por una amiga, cuando León Fourvel Riogolleau decidió vincular la producción en serie con el arte, tal como se hacía en algunas industrias de Europa. En esa época, Lucrecia ya era una artista consolidada y reconocida: se destacaba como acuarelista, muralista, había sido dibujante del diario La Prensa y, en 1954, hizo el diseño de alfombras tejidas a mano para las firmas El Espartano y Dandolo & Primi.

