Revista Living

Un refugio en la campiña de Toronto cumplió el sueño de una pareja que quería descansar lejos de la ciudad

Un paraíso de inspiración nórdica y esencia bohemia donde acurrucarse y desconectar.

1'
Compartir

Rebecca y Steven Keyzer son dos jóvenes profesionales que viven en la cosmopolita Toronto, una presencia frecuente en los rankings de ciudades con mejor calidad de vida. Sin embargo, en sus días libres la pareja quería estar en otro lado. “Un refugio fresco escondido en la tranquila campiña de Toronto” era su sueño.

En el hall de entrada, mesita antigua y espejo ‘Gleaming Primrose’ (Anthropologie). Detrás del sofá (Westelm), fotografías antiguas y obras de artistas de la zona.
En el hall de entrada, mesita antigua y espejo ‘Gleaming Primrose’ (Anthropologie). Detrás del sofá (Westelm), fotografías antiguas y obras de artistas de la zona.Krista Keltanen

El deseo de alejarse del bullicio de la ciudad trajo a Rebecca y Steven hasta Prince Edward; a solo dos horas de su casa encontraron un remanso de tranquilidad en medio del paisaje nevado

Los muebles vintage se complementan con piezas contemporáneas como el sillón de pana rosa (Article) y la lámpara de pie.
Los muebles vintage se complementan con piezas contemporáneas como el sillón de pana rosa (Article) y la lámpara de pie.Krista Keltanen

Confort interior

Para disfrutar desde el primer momento la búsqueda se centró en propiedades que no necesitaran ser reformadas y así dieron con esta construcción de líneas modernas a 200 kilómetros de su hogar permanente.

publicidad
El viejo tocadiscos, un aliado de Steven en su refugio de fin de semana. Fotografía de la artista local Christine Flynn.
El viejo tocadiscos, un aliado de Steven en su refugio de fin de semana. Fotografía de la artista local Christine Flynn.Krista Keltanen

Toda la planta tiene pisos de cemento pulido con calefacción integral.

Con capacidad para 10 personas, la antigua mesa de cosecha (su nombre viene de la tradición rural de celebrar en familia ese momento del año) impone su presencia en el comedor.

Sillas de madera ‘Windsor Fan Back’, sillones de malla metálica (Lostine para Urban Outfitters) y alfombra de yute ‘Lohals’ (Ikea). La araña, aporte de un amigo interiorista, completa el cuadro.
Sillas de madera ‘Windsor Fan Back’, sillones de malla metálica (Lostine para Urban Outfitters) y alfombra de yute ‘Lohals’ (Ikea). La araña, aporte de un amigo interiorista, completa el cuadro.Krista Keltanen

Paraíso compartido

La distribución interior fue una de las características que les atrajo a los anfitriones: como apenas hay divisiones, los ambientes sociales están interconectados generando más espacio y luminosidad.

publicidad
La cocina está dispuesta en forma de 'L' con una barra desayunadora que cierra virtualmente el área.
La cocina está dispuesta en forma de 'L' con una barra desayunadora que cierra virtualmente el área. Krista Keltanen

No somos de hacer reuniones formales; nos gusta charlar mientras estamos cocinando y que los invitados puedan sentarse en las banquetas o estar en contacto desde el living”

Rebeca, dueña de casa
La alzada de mosaicos cementicios fue una incorporación de Rebecca y Steven, así como el estante de madera recuperada.
La alzada de mosaicos cementicios fue una incorporación de Rebecca y Steven, así como el estante de madera recuperada. Krista Keltanen

Objetivo, descanso

“Estamos en un lugar maravilloso y con este interior todos se sienten como en casa de inmediato. Realmente podemos relajarnos aquí”, aseguran.

“El negro le da a la habitación algo íntimo y seguro”, comparte Rebeca. La lámpara y la obra de Christine Flynn enmarcada en dorado ponen la nota disruptiva en la suite.
“El negro le da a la habitación algo íntimo y seguro”, comparte Rebeca. La lámpara y la obra de Christine Flynn enmarcada en dorado ponen la nota disruptiva en la suite.Krista Keltanen
publicidad

Clásico y efectivo, el blanco y negro como base de la paleta se mantiene a lo largo del recorrido por este segundo hogar.

Un cuarto de huéspedes que podría estar en el más coqueto hotel de montaña subraya la intención de recibir cálidamente a los afectos.
Un cuarto de huéspedes que podría estar en el más coqueto hotel de montaña subraya la intención de recibir cálidamente a los afectos. Krista Keltanen

Muchas propiedades de la zona son de estilo victoriano pero nosotros queríamos algo diferente, así dimos con esta casa de acero con líneas firmes y claras.”

Rebeca, dueña de casa
El revestimiento de paneles de acero casi no necesita mantenimiento y le da a la construcción ese aspecto prístino que la mimetiza con el paisaje.
El revestimiento de paneles de acero casi no necesita mantenimiento y le da a la construcción ese aspecto prístino que la mimetiza con el paisaje.Krista Keltanen