
“Aprovechamos el beneficio de la luz natural para apostar a una paleta masculina y oscura, que transmite fuerza, presencia y elegancia”, nos cuenta el arquitecto e interiorista argentino Manuel Acevedo, fundador de Gioja Estudio, radicado desde hace unos años en Madrid.

Pero si hoy abunda la claridad en este departamento a dos cuadras del parque de El Retiro, es porque Acevedo ideó un giro de 180° sobre un espacio antiguo y compartimentado. A eso se sumó el desafío de también comandar una reforma sin conocer al cliente final, ya que fue un proyecto que hizo para la empresa Segma, especializada en promover desarrollos inmobiliarios de alto nivel.

En esta reforma se priorizó el confort y la calidad visual. Lo conseguimos con buen mobiliario, piso de madera natural, iluminación de diseño y electrodomésticos de alta gama.”
— Arq. Manuel Acevedo, fundador de Gioja Estudio y responsable de este proyecto de interiorismo
“En línea con una propuesta de planta integrada y moderna, decidimos dejar a la vista la estructura de hormigón original, lo mismo que algunas columnas metálicas que aparecieron en los cuartos”.

“Como en toda obra, hubo obstáculos para sortear: apareció una bajante en medio del living-comedor que no podía correrse, así que la vinculamos a la pared cercana con estantes metálicos”.

Revelaciones

“Hago mucho foco en la iluminación, tanto en la curaduría de lámparas como en la combinación de luces generales, puntuales e indirectas. El juego te permite crear distintas atmósferas y elevar la calidad del producto terminado. También, acentuar detalles arquitectónicos como, en este caso, el de las vigas de hormigón”.

En la imagen de arriba y en la de abajo, la evidente incidencia de una iluminación bien pensada para realzar las columnas.

Con elegancia y buen tino, se eligió una alfombra circular para acompañar la mesa de comedor.

La mayor parte del frente de cocina se paneló en blanco roto, como reflejo de su pared opuesta. Otro recurso para vincular los ambientes fue usar el mismo porcelanato negro para la isla, el bar y el recibidor.

Los dormitorios
Como se hizo en el hall de entrada y en el bar, en el dormitorio se volvió a apelar al empapelado. No solo para vestir las paredes, sino también para complementar las texturas del mobiliario.

En el cuarto principal también quedó una columna metálica al descubierto.

La columna de hormigón, una vez más, protagonista. Acá, como eje central del baño en suite, que se divide en dos compartimentos iguales para la ducha y los sanitarios, y dos mesadas espejadas afuera.
En el segundo cuarto, las luces colgantes ayudan a destacar el techo de tres metros de altura y a despejar espacio en las mesas ratonas.






