
“Nos entendimos desde el principio”, dicen las arquitectas Marina Marin y Karina Pafundi, mentoras de Estudio Primal y responsables de la reforma de esta cocina. Para ellas fue muy importante la sinergia con su clienta, una joven profesional que empezó a trabajar desde su casa y sintió el deseo de hacerla más linda y cómoda. “Me di cuenta de que necesitaba algo mejor”, reflexionó María Laura y ese fue el puntapié inicial para trasformar el espacio donde cada mañana comienza su día.

1. Primer paso, el proyecto
El proceso comienza con una encuesta inicial sobre las necesidades del cliente. A continuación, se evalúan todas las posibles alternativas para dar respuesta a esas necesidades.
Protección y demolición
Con el proyecto definido y el presupuesto aprobado, comienza la obra. En este punto se recomienda tener todo comprado (electrodomésticos, sanitarios, griferías, revestimientos y luminarias) para agilizar tiempos y lograr mejores terminaciones.

3. Cambio de instalaciones y revoque
El polvo, el ruido, el movimiento y los tiempos que a veces se extienden son consideraciones a tener en cuenta antes de encarar una reforma. “Es importante saberlo para prepararse”, advierten las profesionales.

4. Colocación de revestimientos de pared
Los tiempos de obra húmeda dependen de lo que aparezca en la demolición: columnas infranqueables y caños con pérdidas son imprevistos frecuentes que se sortean mejor si todo el proceso está bien organizado.

Lo que encarece un proyecto es modificar estructuras e ir incorporando otros ambientes, porque hay un efecto en cadena: si tirás una pared o la movés, tenés que cambiar el piso.”
— Arquitectas Marina Marin y Karina Pafundi, Estudio Primal
Los secretos de una reforma radical
ANTES: la bacha enfrentada a la cocina y poca superficie de mesada. Tampoco había enchufes en la zona de trabajo y la heladera tapaba la ventana. El nuevo esquema incluye una pileta (Johnson) con secaplatos incorporado donde además, se aprovechó el orificio del dosificador de detergente para instalar la canilla de agua filtrada. “Ese es el secreto del orden: que cada cosa tenga su lugar”, resumen las arquitectas.

5. Armado de la placa de yeso y colocación de los pisos
El presupuesto debe administrarse con inteligencia: “Conviene gastar más en la obra gruesa y postergar algunos muebles; la alacena podés hacerla en un año pero el piso no lo vas a cambiar nunca más”, razonan las arquitectas.

6. Montaje de muebles y mesadas
Una vez superada la etapa de obra húmeda y con los revestimientos colocados, se toman todas las medidas y se manda a fabricar el amoblamiento.

Pensar en grande

“El diseño de los metros cuadrados en tres dimensiones y la transformación de las paredes en muebles fueron dos recursos que nos dieron más libertad y un mejor aprovechamiento del metraje”.




