Ornela y Nicolás organizaron un destination wedding o boda viajera en la playa; todo se canceló; en el interín llegó Mateo
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La boda de Ornela y Nicolás es lo que llaman en la industria de los eventos un destination wedding o boda viajera. Los novios se casan en un destino diferente de su lugar de origen, ya sea en una playa, en la montaña, en un bosque o en algún paraje natural poco convencional. Ellos habían elegido una mágica playa de Carmelo, Uruguay, para llevar adelante tan anhelado festejo.
Estaban a días de concretarlo cuando se anunció una implacable cuarentena nacional y un cierre de fronteras por la pandemia de Covid. A esa altura, los novios tenían absolutamente todo listo: vestido, DJ, pasajes, catering, maquillaje, fotógrafo, alrededor de 180 invitados confirmados y una lista infinita de ítems que les había llevado meses planificar. “La primera determinación fue postergarlo, pero, dado que era en otro país, se hizo imposible definir un horizonte de tiempo”, relata Ornela. Indiscutiblemente, lo más desafiante de postergar todo su evento, según ambos, era lidiar con los sentimientos de desilusión.
Aprender a soltar
Los encuentros por Zoom se volvieron tendencia desde aquel marzo de 2020. Cumpleaños, juntadas, un almuerzo, cualquiera que fuese el motivo, fue el canal que nos mantuvo conectados con todos nuestros afectos.
Por eso, el supuesto día en que se casaban, Ornela y Nicolás no dudaron en festejar su “no casamiento” por Zoom: “Fuimos 180 personas online. Fue un descontrol. Duró desde las 20 hasta las 3″, recuerda entre risas.
Su vestido fue de las tantas cuestiones que Ornela decidió soltar en esta gran experiencia de vida. “Fue algo que solté. En su momento me encantaba”, relata. Y a dos años de su primer intento de casamiento, el día que se lo probó de nuevo se dio cuenta de que, por suerte no había casi que tocarlo: “Me seguía gustando tanto como hacía dos años”. Lo mismo ocurrió con su luna de miel. Su plan original era haber visitado Tailandia, Indonesia y Filipinas. Pero también lo tuvieron que recalcular.
Decisiones a corto plazo
Como dice el refrán, no hay mal que por bien no venga. Para Ornela y Nicolás, la postergación de su casamiento aceleró un proyecto especial que tenían pendiente como pareja. “La única decisión a corto plazo que tomamos fue buscar un bebe”, cuenta entre risas.
Durante dos años, fue su optimismo lo que los impulsó a concretar sus planes. “Y así, un día se abrieron las fronteras, bajaron los casos de Covid, todos estábamos vacunados y se dio ese día que tanto soñábamos”, explica.
El 19 de febrero de 2022, la pareja dio el “sí” en un evento de ensueño en el Club de Campo El Faro, en Uruguay. “Mi mente estaba plena en lo que estaba viviendo. Nada más y nada menos que disfrutando de esa magia. A diferencia de dos años antes, que había vivido el mes previo con muchos, muchos, nervios, esta vez llego el día y disfruté absolutamente todo”, destaca.
¿Valió la pena? Le preguntamos. “Valió la pena y tenía una razón de ser. Las cosas no salieron como las planeamos, pero no podría haber sido más perfecto. Entrar con mi papá y, en lugar de ver solo a Nico (como hubiese sido 2 años antes), ver a Nico con nuestro bebé, Mateo (7 meses), en brazos, no puedo expresarlo en palabras”.
De las grandes enseñanzas de toda esta odisea, Ornela no duda en afirmar: “Está buenísimo planificar, pero no atarse a esos planes, porque a veces el universo tiene un plan mejor para nosotros, aunque en el momento nos cueste verlo”, concluye.
· Fecha inicial de la boda: 20 de marzo de 2020
· Fecha real cuando se llevó a cabo: 19 de febrero de 2022
Claves para organizar una boda en tiempos de Covid
- Seguridad. Es primordial dar prioridad a la seguridad de los invitados, y esto incluye trabajar con las autoridades sanitarias locales y prestar atención a la normativa local de donde se realice el evento para cuidar también a la comunidad.
- Escoger espacios al aire libre. Es una manera segura y responsable de celebrar y reunirse, ya sea en familia y con amigos.
- Cuidado de los adultos mayores. Si bien al día de hoy mucha gente se encuentra vacunada –y eso nos hace estar más tranquilos, sobre todo por las personas mayores–, debemos tener la precaución de sentar a los mayores más lejos de los adolescentes o niños.
- La calidad de la ventilación. Es un factor que puede hacer que las bodas en lugares cerrados sean más riesgosas. Hoy se puede optar por espacios al aire libre o salones cerrados, pero con buena ventilación y con algún espacio abierto.
- Acortar los tiempos de los bailes. Sobre todo el primer baile de la pareja y el vals, que suele realizarse solo con los más íntimos. ¡Siga el baile, siga el baile!
- Bandejeo vs. bufet. Optar por servicios de catering que brinden bandejeo constante y no optar por servicios bffet en los que se suelen amontonar invitados, foco de posible contagio.
- Vajilla descartable. Hoy los servicios de barra optan por vasos descartables o bien señalizar las copas para que cada invitado utilice la suya.
- Duración de la boda. Los eventos se realizan en horarios más tempranos y acotados, arrancan a media tarde.
- Espacios sanitizantes. Es clave contar con estos espacios y personal de limpieza constante en lugares como el baño, para garantizar la higiene del lugar y el cuidado de los invitados.
- Desdoblar el evento en dos partes. Por ejemplo, una boda al aire libre con almuerzo íntimo para familiares y luego, a la tardecita, se hace recambio de invitados y llegan los amigos de la pareja. De esta manera, los novios pueden festejar con todos los invitados que tienen en mente.
Especialista consultada: Verónica Buono, organizadora de eventos, de “Celebra La Plata” (@celebralaplata)





