
Las Cañitas (junto con su aledaña La Imprenta) vuelve a cobrar protagonismo en el mapa de la gastronomía porteña
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A comienzos del nuevo milenio, Las Cañitas concentraba algunos de los restaurantes más exclusivos de la ciudad en torno a la calle Báez. Nombres como Nina Wok, Soul Café, Pizzadelyca, La Corte, Kahlu, Club Zen, Indochina, Jackie O., El Portugués o Bokoto solo quedaron en el recuerdo de los memoriosos y en el de los vecinos que aún viven en el barrio. Lo mismo sucedía en la zona de La Imprenta: Nut’s, Epicúreo, il Gran Caruso, Azzurra y otros muchos lugares más ya no están entre nosotros.
Durante muchos años, las luces parecían apagarse y no había forma de volver a encender el resplandor de la era dorada gastronómica de este polo… hasta hoy. Con nuevos proyectos inmobiliarios de lujo en la zona, el barrio volvió a revalorizarse y en los últimos tiempos, comenzaron a instalarse silenciosamente nuevos reductos. Y, con ellos, regresa el brillo de a poco.}

Muro Sushi
Av. Libertador 4524
De pequeñas dimensiones pero con una amplia barra para 12 comensales, Muro Sushi abrió hace un año y fue modificando, mejorando, actualizando su propuesta. Su propietario Diego Bril dejó su pasado jurídico y cambió el escritorio del Poder Judicial por una mesa de creaciones japonesas. El lugar ofrece nigiri, sashimi, temakis, ceviche y sopa miso (no tienen roll ni frituras) y el sistema de servicio es de intervención mínima humana: cada comensal/mesa hace el pedido en el menú digital con imágenes ilustrativas en la tablet del local, luego llega el personal entregando el plato. Y si uno quiere agregar más comida se vuelve a pedir vía tablet y revive de nuevo la misma experiencia.
Para la bebida y la cuenta también es con la misma tablet. Los precios son súper accesibles, hay una amplia variedad de nigiri, tienen horario corrido del mediodía al cierre y, si se sientan en el salón, hay cuatro mesas con servicio simil kaiten con cinta transportadora que llevan el pedido a la mesa. Sugerencia: en el menú aclara que el máximo tiempo de permanencia es de una hora y media, pero pueden pedir tranquilamente lo que quieren comer en diferentes tiempos con la tablet así no les traen todo junto y pierde el frescor de la comida. Tómense su tiempo.

Ninina
Av. Luis María Campos 901
Dentro del primer piso del Solar Shopping funciona la más reicente apertura de Ninina. Elegida como una de las mejores cafeterías de Buenos Aires, ocupando el puesto 64 a nivel mundial en la primera edición del ranking The World´s 100 Best Coffee Shops, el lugar es espacioso, amplio, cómodo y de servicio atento, con mesas al aire libre y un salón-balcón apto para reuniones privadas y/o festejos.
Con Emmanuel Paglayan al frente, las tortas emblemáticas con recetas originales de su madre Marta Gueikian (fundadora de Selvi), Ninina sigue fidelizando el paladar de los clientes históricos sin dejar de seducir a comensales nuevos que los visitan a diario. El menú es extenso y completo, y las opciones van desde diferentes laminados como el croissant, medialunas y danesas, entre otros, hasta cookies, alfajores, scones dulces y salados, budines y su colección de tortas. Sugerimos pedir la Lola Mora, hecha sin harina con cuatro capas de masa de avellanas, mousse de chocolate sin azúcar y moras, y la Madame Chantilly, con base de bizcochuelo de vainilla, frutillas, crema de chantilly y merengue orgánico. Para platos fuertes y entradas para compartir, muy bueno el babaganush y los buñuelos; la hamburguesa Ninina es aclamada por el público y un must del lugar es el risotto con mix de hongos es impecable y su menú mediodía de plato + bebida + café es un best buy (se puede elegir de la carta, cualquier plato caliente o ensalada o sándwich o hamburguesa).
Ofrecen café de especialidad de alta gama, de diferentes latitudes y regiones, para consumir en el local mediante diferentes preparaciones o para llevarse los granos y seguir disfrutando en casa (el Finca Nevado Illampu de Bolivia es uno de nuestros preferidos).

Candy Moon
Tte. Benjamín Matienzo 1698
Valery Bracho Morillo tiene 22 años, llegó de Venezuela hace 4 y estudia Imagen y Sonido en FADU. Junto con su madre Patricia empezaron a producir donuts hace un año bajo el nombre de Candy Moon (tenían una pastelería/cafetería con el mismo nombre en la ciudad de Maracaibo), y la repercusión fue tan grande que tuvieron que abrir un local más amplio para poder satisfacer la demanda. Con muy pocas mesas, el coqueto local produce más de 1000 unidades por día y la frase “no tenemos más, se vendió todo” suena todos los días (abren a las 14, cierran a las 19 o cuando ya no tienen más mercadería).
De entre las más de 40 variedades que van rotando todos los días, algunas de los más solicitadas son la de Nutella y la de Crème Brûlée. Todas muy esponjosas, la de Franui Pink es más frutal, la de Oreo es un clásico para los más pequeños y la de Tiramisú va subiendo escalones silenciosamente. Todo se produce y se vende en el día, y la gente hace fila para poder conseguir una de estas delicias. Ofrecen cafetería, bebidas frías y calientes. Consejo: ir lo más temprano posible, madrugar ayuda.

Spring
Báez 260
La familia Lin es oriunda de Taiwán y todos sus integrantes son vegetarianos. Tenían un restaurante vegetariano allí, dejaron todo y emigraron desde el lejano oriente a la Argentina en 1995, instalándose en Mendoza, donde abrieron la primera rotisería de comida asiática vegetariana en esa provincia. En el 2000 decidieron mudarse a Buenos Aires y Juan Lin (así lo conocen al jefe de familia) crea Spring, el primer tenedor libre de comida asiática vegetariana formato “all you can eat” que ofrece a diario más de 70 opciones diferentes entre platos fríos, propuestas calientes y postres dulces.
Se mudaron varias veces y hoy su nueva casa se encuentra en el corazón de Las Cañitas sobre la calle Báez. Con dos piso, sillas en la vereda y terraza, la ambientación es minimalista con detalles de la cultura oriental a la vista. Para acceder a la aventura culinaria los comensales abonan un precio fijo súper accesible (la bebida es aparte) y empiezan a recorrer por las diferentes estaciones de comida. Todo de excelente calidad y sabor, sugerimos empezar por las entradas que van desde sushi, dumplings, ensaladas, baos o tempura de hongos, entre otras propuestas, para luego continuar con los calientes, como tofu a la plancha, wok y salteados, y otras especialidades de la cocina china.
Lo importante: no olvidar pasar por la estación de sopas asiáticas. También ofrecen platos locales como pastas rellenas, milanesas de soja y otras creaciones como ramen y curry. No venden alcohol (pueden llevar, cobran un servicio por persona), pedir mocktail y/o té chino frío o caliente. También tiene formato de comida por peso para aquellos que quieren hacer take away. Con platos veganos, para vivir una experiencia única de la autentica sabiduría milenaria sin carne.

Joaquín Vasco
Av. Federico Lacroze 1835
Él es piloto de avión y ella es psicóloga. El matrimonio Belén Durañona y Federico Reznick quiso traer un pedazo de España a la Argentina y juntos crearon Joaquín Vasco, el local especializado en la tarta vasca. La marca surge por la combinación del nombre de su hijo y el homenaje al origen del apellido de ella, y la autoría de la receta del postre en cuestión es de la abuela de Federico.
Con una estética muy cuidada, en esta pastelería se respira elegancia. Cuentan con más de 12 diferentes sabores y algunos especiales que solo se preparan en fechas especiales. Aunque la más solicitada es la clásica, los otros sabores también tienen sus fanáticos: la de queso brie es bien cremosa e intensa, la de queso azul también es muy elegida por los paladares más exigentes, y para los más pequeños siempre está la de Nutella, la de Oreo, la de Kit-Kat, la de Mantecol, entre otras. Utilizan solo materia prima de excelencia, el café es de Juan Valdez y las tartas de queso vienen en diferentes formatos: la más grande es de 24 cm, luego está la mediana, la caja Madrid, la mini JV y la porción individual. Este local es solo take away.

Nicky Cheese Bake House
Migueletes 688
Un grupo de amigos se juntó para pensar en qué podían emprender y a uno de ellos (Nico) se le ocurrió la idea de abrir un local de cheesecake; el resto dijo que sí y así nació Nicky Cheese (lo llamaron Nicky por Nico), una cafetería-pastelería de estilo americano que muy pronto cosechó buena clientela. Al tener un horario corrido de todo el día, el local empezó a ofrecer además de tortas dulces, cosas saladas, y decidieron darle un hermanito: así nació Nicky Cheese Baker House, un espacio dedicado a la panadería donde producen a diario pretzel, cinnamon roll, donuts, bagel, entre otras.
Con un ambientación muy U.S., en la que predomina el color rojo en combinación con el marrón de la madera y color pastel, los visitantes pueden disfrutar desde la mañana diferentes “Loaded Bagels” de Cream Cheese (le pueden agregar mermelada), Avocado (con palta y huevo pouché) y Lox (con trucha ahumada, cream cheese, cebolla morada, alcaparras y huevos). El Pretzel Dog es uno de los más pedidos (salchicha envuelta en pretzel, viene con dip de mostaza y kétchup) y el Bacon Miso Croissant (con panceta, miso, queso, cebolla, miel con peperoncino) es una original creación que promete asombrarte.
Muy bueno el Butterscoth Cheesecake: tiene una hermosa armonía impecable de textura y sabor, servicio atento, café de especialidad, bebidas varias frías y calientes. Una linda propuesta nueva para desayunar & merendar, pasen y disfruten.

Mon Poulet
Av. Federico Lacroze 1724
De la mano del reconocido cocinero francés Christophe Krywonis, este restaurante-rotisería es lo más. Toda la comida es de excelente calidad, de porciones abundante, con hermosos sabores y de precio popular súper accesible. La estrella de la casa es el pollo como lo indica su nombre, y lo ofrecen en todas sus preparaciones.
Desde pollito baby al spiedo con papas (pieza entera para compartir, o media pieza para uno; el pollo lo cocinan con leña y carbón, para darle una textura y sabor único), alitas de pollo asadas con salsa agridulce, hasta pollo al curry, milanesa de pollo fugazzeta con cebolla caramelizada y queso, sándwiches de milanesa de pollo con tomate, lechuga y alioli, entre otras. Todos los platos tienen nombres simples sin vueltas y las guarniciones que sugieren como acompañante son todas perfectas.
Las zanahorias asadas con yogurnesa y las chauchas con salsa teriyaki son algunas de las más pedidas, y “las manzanas de la tierra” están hermosamente preparadas bajo la más exquisita disciplina culinaria francesa: las papas rotas de tiple cocción son una adicción y la cremosidad del puré de papa es una seducción permanente en tu paladar. Los sándwiches de tamaño XL también merecen aplausos, pedir sopa siempre cuando lo ven en la carta porque se agota, consultar por la propuesta del día que suelen ser una hermosa sopresa. Entre los postre, el flan parisino es una tentación y la tarta tatin una perdición.
¿Cuál elegir de los dos? Ambos, el comensal sibarita calificado no elige, disfruta todo. Concurrir en grupo, con familia, solo o con quien sea, hay que ir a comer allí y comprar para llevar para seguir disfrutando en casa.

Runfla
Báez 315
Hasta hace 7 años , en este mismo lugar Gabriel Proazzi y Esteban Cittadini abrieron una cervecería (The Little Bar), y hoy decidieron dejar atrás esa franquicia y crear un lugar propio con otra estética y concepto: así nació Runfla, un espacio gastronómico donde conviven vinos, cócteles y platitos de comida.
Con la dirección del cocinero Hernán Simesen, en la carta toda la comida está pensada para compartir, y viene en diferentes tamaños y porciones: de menor a mayor, tentempiés, platos al centro de mesa y principales. Con muchas opciones gluten free y veggie, los creadores definen su cocina como ecléctica, nosotros encontramos también combinaciones únicas con sabores del Asia.
Entre las propuestas, sugerimos los dátiles rellenos de paté de mollejas y garrapiñadas sobre hoja crocante de shiso con toque de wasabi, el repollo salteado con caldo de porotos negros, maní marinado y togarashi. Muy sabroso el taco de pato al pastor con ensalada guasacaca, crema agria y pickle de piña, rico la pesca a la chapa con ensalada acevichada y corteza crocante. Carta de vino con etiquetas comerciales y de pequeños productores, coctelería de autor (probar el Gimlet Verde, Gin Sur, Christallino, amíbar de albahaca y eneldo, lima) y mocktails frescos como el de Lima & Cedrón, Menta & Lemon Grass y el de Higo & Naranja. Servicio atento, solo noche, ambiente íntimo, para ir con amigos o en pareja. Nos gusta.

San Guchero
Arévalo 2915
Tomas Alluralde es tucumano y viene de familia de gastronómicos (los padres tienen restaurantes en su provincia natal), y desde hace 6 años la Ciudad de Buenos Aires es su lugar de residencia y también es donde inauguró el restaurante San Guchero, la casa especializada en ofrecer los mejores sándwiches tucumanos.
Con una ambientación informal y una barra circular en el salón principal, en este nuevo local ubicado en pleno corazón de Las Cañitas se puede disfrutar más de 8 variedades de sándwiches (entre ellas, una versión vegana con milanesa de seitán) en tamaños de 10 cm y de 20 cm. Amamos el clásico que trae milanesa de carne, lechuga, tomate, mayo, picante, y si quieren algo poderoso pueden pedir el completo que además trae jamón, queso y huevo frito. Los de pollo también son una buena elección al igual los sándwiches alias lomitos de bife de lomo. Si piden alguno de los combos, cada propuesta viene con papas y gaseosa. También tienen empanadas tucumanas de carne, jamón y queso, espinaca y queso y cebolla y queso.
No olvidar acompañar la comida con bebidas con y/o sin alcohol o un vaso de vermut o fernet en una ronda con amigos. Un detalle: los panes que utilizan para sus sándwiches son elaborados en una panificadora que se encuentra en Tucumán para que el sabor sea auténtico.

Surrey Hills
Arévalo 2877
Inspirada en el brunch australiano y en la cultura cafetera de Sidney, esta cafetería de especialidad funciona en un local donde antes había una verdulería de barrio. Felipe Vessena y Tati Weiman dejaron sus trabajos corporativos, viajaron por diferentes países, recorrieron kilómetros, amaron Australia y la vida al lado del agua, regresaron a la Argentina y abrieron su primer local en Las Cañitas ofreciendo además de cafés con granos de excelencia (la cafetería fue incluida en el ranking 2026-Puesto 99 y 2025- Puesto 94 del The World´s 100 Best Coffee Shop), platos como el Aussie Bowl (quinoa, kale, huevos, espinaca, arvejas, palta, tuna salad y dukkan con dressing de frambuesas), el Avo Toast (con hummus, palta, cranberries, huacatay & dukkah) y el Eggs Benny (espinaca, menta, BBQ pulled pork, huevos orgánicos de 6 minutos y salsa holandesa).
Muy bueno los Turkish Eggs (dos huevos cocido 6 minutos sobre una base de yogur griego, chilli butter, hierbas frescas, limón y granada con pan integral de centeno) y el Rainbow Toast con cremoso de queso feta, remolacha roja y amarilla, palta, tomate y huevos también es uno de nuestro elegidos. A la hora de pedir el café, pueden elegir el origen del grano (Brasil, Etiopía, Perú, etc.); recomendamos disfrutarlos en preparación de filtrado: puede ser en V6 o en Mocamaster (1 o 2 tazas), elijan lo que más les guste.





