
Entrevista. Toto Kirzner: “Nunca le diría a mi papá que me dé un personaje”
Hijo de Adrián Suar y Araceli González, relativiza el título de “heredero de Pol-ka” y consolida sus pasos como actor en El mundo de Mateo
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Creció en una familia de artistas y era habitual que sus juegos sucedieran en un set de televisión o en un teatro, entre bambalinas. Hijo de Araceli González y Adrián Suar, Tomás Kirzner o Toto, como lo llaman todos, parecía tener un rumbo marcado. Y si bien tuvo la oportunidad de empezar a trabajar de muy chiquito, primero decidió formarse y terminar la escuela secundaria. A los 18 años debutó en la ficción Fanny la fan, y desde entonces no ha parado de trabajar. Hoy se luce en la segunda temporada de El mundo de Mateo, en Flow, con un personaje que da que hablar. Y pronto estrenará Tierra incógnita, en Disney Plus. Mientras hace castings y sueña con el próximo proyecto, Toto está probando las mieles de vivir solo, en su propio departamento. El año pasado se separó de Minerva Casero, volvió a la casa de su mamá y “aprendí lo último que me faltaba para poder mudarme solo”, confiesa a La Nación. “Todavía me faltan algunas cosas y mi mamá me está ayudando un montón; había un pre diseño que ella acomodó y lo hizo más funcional”, se sincera. Ya se armó una rutina: “Entreno casi todos los días, voy a terapia, a la noche veo a mis amigos, visito a mi familia los fines de semana”. Así, poco a poco traza su camino. En El mundo de Mateo interpreta a Juan, un personaje que aparece en la segunda temporada y es el motivo de todos los hechos que se desarrollan. “Grabamos a principios del 2020, cuando el Coronavirus estaba ya en el mundo pero no había llegado a nuestro país. Y tuvimos que parar durante un año, hasta que pudimos volver a grabar con protocolos”, rememora.
–¿Cómo fue retomar un año después? Te habrás olvidado de las emociones del personaje...
–Fue como volver a empezar. El director, Mariano Hueter, tenía eso muy presente y pudimos resolverlo bien. En la primera etapa grabé lo más importante que le sucede al personaje, por eso no fue tan difícil retomar.
–¿Hablás de la escena de suicidio, que asustó tanto a tus padres?
–Es verdad. Asumo la responsabilidad de haber decidido hacerlo lo más real posible, pero tenía un equipo extraordinario y me sentí muy seguro. Usé una bolsa de nylon en la cabeza y la sellé con cinta adhesiva; estaban todos expectantes, por si yo hacía una seña y pedía cortar. Estábamos todos muy nerviosos y yo también, claro, porque hay algo corporal que es muy incómodo más allá de la carga emocional del personaje. Necesitaba estar tranquilo para poder contener la respiración y al mismo tiempo debía mostrarme agitado, tirarme al piso, sofocarme. Salió bien y estoy muy agradecido.
–¿Y ahora qué se viene?
–No hay fecha confirmada pero se va a estrenar Tierra incógnita, una serie de suspenso para la plataforma de Disney Plus. La trama gira alrededor de la vida de dos hermanos que buscan conocer la verdad sobre la misteriosa desaparición de sus padres en un parque de diversiones. Y por ahora estoy haciendo muchos castings.
–¿Te desespera no saber si vas a tener trabajo?
–Es inevitable no angustiarse, y más en estos tiempos en que los proyectos pueden caerse y no sabés qué va a pasar. Fue desesperante al principio de la cuarentena obligatoria hasta que hubo una bocanada de aire, se reabrieron los teatros y volvió la ficción. Fue complicado, y Juegos (obra que protagonizó el verano pasado, dirigida por Ariel del Mastro) me rescató; fue esperanzador volver a trabajar.
–Se dice que ATAV (Argentina tierra de amor y venganza) va a tener una segunda temporada y que no vas a estar, ¿qué hay de cierto?
–Mi papá contó en Instagram que iba a haber una segunda temporada y nos tomó por sorpresa a todos. Y es verdad que dije que no iba a estar pero es una opinión, porque esa segunda temporada sucedería veinte años después de la primera y mi personaje va a ser muy mayor, 40 años. Por eso tengo mis dudas.

–¿Cómo viviste los rumores sobre el cierre de Pol-ka? Creciste al mismo ritmo que la productora de tu papá y pareces el heredero natural...
–No trabajo con mi viejo pero cumplí el rol de hijo y estuve al pie del cañón para apoyarlo moralmente. Si me precisaba era para contenerlo pero no para resolver nada.
–¿Tenés ganas de ser parte de Pol-ka?
–Por ahora no lo decidí, pero creo que mi papá va a seguir trabajando hasta que se muera (ríe). No me veo involucrado de fondo con eso, pero quien sabe en algún futuro. Mi papá sabe que yo me tomo mi tiempo y hago mi camino.
–¿Le pediste trabajo alguna vez?
–Nunca le diría a mi papá que me dé un personaje, me incomoda. A ATAV entré por casting y quizá suene raro pero fue así. Él sabía que iba a hacerlo y fue a ver cómo daba en cámara.
–¿Te fastidian las comparaciones?
–Las comparaciones van a estar siempre y también sé que muchos creen que estoy acomodado. Lo tengo asumido, no pasa nada y no me molesta. Ser el hijo de… abre puertas pero después depende de uno hacerlo bien. No me dejo influenciar por esas cosas, no es un tema que me haga ruido. Nunca sentí esa mochila.

–¿Ser actor es tu destino?
–Me gusta actuar desde que tengo uso de razón y era parte de mis juegos en la infancia, aunque no sé si era consciente. Durante un tiempo pensé en seguir biología marina, porque me gustan los animales, soy fanático, tengo libros, investigaba, anotaba y amaba ese mundo. Pero me succionó la actuación, estudié de los 13 a los 18 años y entonces ya sabía claramente qué quería.
–¿Qué te dijeron tus padres cuando les contaste?
–Creo que ellos ya lo sabían. Se daban cuenta por mis juegos, y de alguna manera estaba destinado. Me respetaron la idea de empezar a estudiar, y me encantó porque me ayudó a pararme de otra forma a la hora de trabajar.
–¿Te afecta que se ventilen intimidades de tu familia?
–No me afecta lo que dicen porque son personas que no conozco, apenas opinan durante un momento y ya está. Me parece algo insignificante como para que sea algo trascendente en mi vida. Para mí hoy es natural que la gente sepa tanto de nuestras vidas, pero antes de aceptarlo pasé por un proceso que me ayudó a entender que las cosas son así. Mi familia es muy querida en el medio y entre la gente, y eso es un buen sostén.

–¿Qué heredaste de cada uno de tus padres?
–Creo que tengo muchas cosas de ambos, y quizá de mi papá heredé el humor y de mi mamá todo lo demás. No sé dónde está todo eso pero la gente lo ve (ríe). Tengo buena relación con mis dos papás, me manejo libremente y eso me gusta mucho. Intento estar en mi eje, lo que me beneficia en mi vida laboral y cotidiana. Necesito cierta serenidad para poder continuar.




