Entre hoteles de lujo y fine dining, los íconos de la cocina porteña se mezclan con propuestas innovadoras que revitalizan el barrio
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Tradicional como pocos, este barrio reúne algunas de las opciones de gastronomía porteña más consolidadas junto con restaurantes de fine dining y cocina de autor (varios de ellos recomendados por la Guía Michelin). Detrás de estas propuestas se encuentran firmas de grandes y reconocidos chefs, como Gonzalo Aramburu, Germán Martitegui, Martín Rebaudino y Maximiliano Matsumoto, entre otros.
Al mismo tiempo, Recoleta ofrece propuestas originales e innovadoras, cómo la personal mixtura de cocinas mediterráneas de los hermanos Waisman (creadores de clásicos inoxidables como Fervor o Sottovoce) en su flamante Allenby. La hotelería de lujo, por su parte, no solo alberga restaurantes icónicos (como L’Orangerie o el Alvear Grill, en el Alvear Palace Hotel), sino también espacios íntimos en medio del trajín porteño.

Allenby
Vicente López 2050
Reciente apertura que combina las cocinas de distintos países del Mediterráneo en platos originales y sabrosos. Imperdibles los ribs de choclo al Josper, el aguachile de melón o el cigarro marroquí de langostinos entre las entradas, así como el pastrami al Josper o la pizza lajmayin de cordero entre los principales. La mayoría de los platos son ideales para poner en el centro de la mesa y compartir, pero un punto muy positivo es que a diferencia de la mayoría de los restaurantes que ofrecen esta dinámica, aquí las porciones son razonables (no mínimas).

Roux
Peña 2300
Alta gastronomía en formato bistró. Su carta lleva la firma del destacado chef Martín Rebaudino, quien echa mano a una cuidada selección de ingredientes de distintos rincones del país para crear platos con una impronta visual y una mixtura de sabores muy personal. La carta de vinos está bien a la altura de su propuesta gastronómica, con etiquetas que reflejan la diversidad del país (y, además, una buena selección de grandes vinos del mundo). Recomendado por la Guía Michelin.

Jardín de Invierno (Loi Suites)
Vicente López 1955
Bajo su techo vidriado (haciendo honor a su nombre) funciona este refugio en pleno corazón de Recoleta, abierto no solo para los huéspedes del hotel. El “Té Jardín” es una de sus propuestas más destacadas, mientras que sus almuerzos y cenas ofrecen una carta de inspiración mediterránea.

GĀO
Pres. Roberto M. Ortiz 1815
Karina Gao replica el éxito que tuvo en Belgrano en este nuevo local, que ofrece su carta de cocina china con platos popularmente reconocibles, como los arrolladitos primavera o la bondiola laqueada con miel, y otros como la ternera con salsa de ostras. Hay opciones vegetarianas, veganas y sin TACC.
Bis Bistró
Vicente Lopez 1661
No es el hermano menor de Aramburu (como es fácil pensar), tampoco hay menú de pasos. Aquí, el chef Gonzalo Aramburu propone una cocina de autor contemporánea con platos sabrosos de impecable técnica. ¿Qué probar? Curry de pato, cazuela de cordero o arroz negro con chipirones y rouille, por citar ítems de su carta actual. Servicio impecable, carta de vinos a tono con la propuesta y un local apartado del ir y venir del barrio, gracias a su ubicación dentro del coquero Pasaje del Correo.

Fervor
Posadas 1519
Un hit de la cocina porteña a las brasas. Carnes rojas (vacío del fino y entraña entre los imperdibles), pero también pescados (preguntar siempre por la pesca del día). Para compartir van muy bien la parrillada de mar o la de mariscos. Un fijo para la salida del teatro (la cocina abre hasta tarde).

Tegui Barra
Rodríguez Peña 1971
Con salón renovado y carta ídem, la barra 360° cuya cocina dirige el chef Germán Martitegui este otoño ofrece deliciosos platos con productos de estación, como terrina de conejo o endivias con queso de cabra. Al llegar, el cocktail Agüita de Tomate del bartender Ludovico De Biaggi es ideal para abrir el apetito.

Oak Bar (Palacio Duhau)
Avenida Alvear 1661
Con vista al jardín y un estilo de club privado, este pequeño salón es un secreto a voces. Sus cocktails de autor llevan la firma de Tato Giovannoni y complementan una carta de tapas (con excelentes pizzas) para una comida descontracturada. No acepta reservas, hay que ir y tener suerte.

Presencia
Montevideo 1789
Con solo un año de vida, ya se convirtió en lugar de encuentro obligado de sus vecinos. Tiene una cafetería de especialidad en su planta baja y en su planta alta funciona el restaurante con guiños al fine dining. Dato: si en diagonal el frente de la Nunciatura está iluminado, es porque la cocina está abierta.

The Atrium (Mansión Mihura)
Av. Gral Las Heras 1725
El chef Maximiliano Matsumoto reinterpreta las clásicas braserías porteñas. Su carta abarca platos como lomo a la pimienta con papas fritas en tres cocciones, ojo de bife Angus con chimichurri, trucha patagónica con repollo asado y una clásica milanesa argentina.



