
El 65% de quienes padecen una hernia de disco puede ser intervenido con una técnica quirúrgica menos invasiva que la cirugía tradicional
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La cirugía es una de las disciplinas médicas que más ha evolucionado en los últimos años como resultado del inmenso desarrollo tecnológico. Así como algunas técnicas quirúrgicas han sido descartadas, otras ocuparon su lugar. Por ejemplo, la nucleotomía percutánea , una moderna técnica quirúrgica para tratar las hernias de discos lumbares y cervicales que también es conocida como cirugía a cielo cerrado , pues requiere una incisión mínima para ingresar en el cuerpo del paciente y corregir el disco alterado.
Viaje al centro del disco
"Esta técnica nació en 1985, en Japón, y luego fue perfeccionada en la Universidad de Pittsburg por el notable cirujano Gary Onik", comenta el doctor Horacio Serra, miembro de la asociación internacional que agrupa a quienes emplean esta técnica (Gieda-Interachis). El doctor Serra obtuvo excelentes resultados tras operar a más de 350 pacientes con nucleotomía percutánea y ha dictado cursos en la Asociación Médica Argentina para difundirla en el país.
A diferencia de la intervención clásica de la hernia de disco ( laminectomía ), esta técnica no requiere anestesia general. "Durante la operación, el paciente permanece despierto. Se le aplica una leve sedación y anestesia local en la zona en donde se realiza la incisión por la cual se introduce el instrumental", explica el doctor Serra. El primer integrante del instrumental es una suerte de camisa de 2,3 milímetros de diámetro que, una vez introducida en el cuerpo del paciente, ha de conducir al nucleótomo hacia el centro del disco afectado.
Un núcleo pulposo
¿Qué es un nucleótomo ? Es una pequeña sonda descartable que extrae fragmentos del núcleo pulposo del disco, descomprimiéndolo. De esta forma la hernia se reabsorbe y deja de comprimir la raíz nerviosa que ocasiona el dolor. El nucleótomo cuenta con una lente que permite que el cirujano controle la intervención desde el monitor de una computadora.
Evitar los riesgos que presenta toda anestesia general no es la única ventaja de la cirugía a cielo cerrado. Otro, es la breve intervención quirúrgica -requiere entre 20 y 30 minutos -, al igual que el posoperatorio, lo que minimiza el peligro de contraer una infección hospitalaria.
"El paciente normalmente se interna a las 8 de la mañana, se opera a las 10 y a las 16 se va a su casa caminando -comenta el doctor Serra-. El reposo posterior a la operación no supera los 4 días y, a la semana, el paciente puede reincorporarse a su trabajo."
"Además, esta técnica no afecta la columna ni los músculos, por lo que complicaciones de la cirugía convencional como la fibrosis epidural posoperatoria están ausentes." Al no haber herida que cuidar -la incisión es de tan sólo de 3 milímetros-, el período posoperatorio no es doloroso.
Si bien esta técnica ofrece entre un 93 y un 99% de probabilidades de éxito, no todos los que sufren una hernia de disco pueden recurrir a ella. "Está contraindicada en aquellos pacientes que han sido operados de la columna, padecen hernias complicadas en donde el material del disco se ha vertido fuera del mismo, presentan infecciones o tienen más de 65 años."
Aún así, estos casos no constituyen la mayoría. "Aproximadamente un 65% de los pacientes que consultan puede ser operado con nucleotomía percutánea", concluye el especialista.
La raíz del dolor
Muchas son las causas que dan lugar a una hernia de disco: sedentarismo, obesidad, accidentes a altas velocidades y la ejecución continua de esfuerzos con la columna flexionada.
¿Por qué duele tanto? "Lo que provoca el dolor es una fuga del núcleo pulposo del disco que comprime la raíz nerviosa que nace de la médula espinal", responde el doctor Horacio Serra. Y es a la raíz del dolor a donde apunta la nucleotomía percutanea: "lo que hace el nucleotomo es entrar por un costado de la columna (sin tocarla) y aspirar parte del núcleo pulposo. Al desaparecer la hernia también desaparece el dolor".




