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Jacqueline Henson, de 40 años y madre de cinco hijos, seguía al momento de su muerte una dieta que, buscando producir una pérdida extremadamente rápida de peso, reco-mendaba tomar al menos cuatro litros de agua al día, fijando en 530 las calorías a consumir diariamente, cuando lo que se aconseja normalmente son 2000.
En ese marco, el día anterior a su fallecimiento Jacqueline tomó cuatro litros de agua en menos de dos horas, lo que le produjo un grave malestar que, luego un repentino desvanecimiento, la condujo finalmente a la muerte.
Y es que así como la toma de agua en bajas cantidades puede afectar seriamente la sa-lud, su toma en exceso tampoco es saludable, pudiendo provocar una serie de complica-ciones, entre ellas, un peligroso trastorno llamado hiponatremia .
Para su correcto funcionamiento, nuestro organismo necesita mantener un equilibrio eléctrico regulado por la presencia, en determinadas cantidades, de ciertos elementos químicos como el sodio. El sodio es uno de los elementos vitales para el buen funcio-namiento del sistema nervioso por su papel en la conducción de los impulsos nerviosos.
La hiponatremia , básicamente, se define como una concentración de sodio en sangre por debajo de los niveles normales, y una de las causas de dicha irregularidad es la in-gestión excesiva de agua en un nivel que el organismo no puede procesar sin despren-derse de sodio en cantidades mayores a las saludables.
El doctor Sebastián Sevilla, médico clínico del Hospital Universitario, explica que "los minerales y otras sustancias tienen cargas negativas y positivas que conviven en un equilibrio de electroneutralidad. Cuando se rompe esta balanza, se producen trastornos muy importantes en la función de los órganos. El agua y los electrolitos (las sustancias con carga) se mueven conjuntamente: el exceso de agua interfiere en el mantenimiento de este balance. Si se pierde mucho sodio o mucho potasio, por ejemplo, se puede per-der este equilibrio".
Uno de los motivos de la muerte de Jacqueline Henson puede haber sido, precisamente, la pérdida de dicha electroneutralidad debido a la cantidad ingerida de agua, que puede haber provocado una disminución anormal de sodio en su organismo.
El doctor Sevilla advierte que "dietas como la mencionada, hipocalórica y basada en agua, malnutren. No hay ingesta calórica ni reposición de minerales, pero se incorpora mucha agua, una combinación que favorece el desequilibrio".
Y es que, si bien nuestro organismo tiene una gran eficiencia en su capacidad para manejar el líquido ingerido, la toma de agua en cantidades excesivas puede hacer colapsar dicha capacidad, causando hiponatremia , cuya peligrosidad radica en la posibilidad de provocar un edema cerebral debido a una inflamación o edema en el interior de las células por exceso de agua.
Pero si bien el doctor Sevilla plantea que se trata de un trastorno "rarísimo de ver si no se padece ningún problema cardíaco o renal que limite la eliminación de agua y, en con-secuencia, aumente la retención excesiva de líquidos", con el surgimiento actual de die-tas extremas basadas en la toma de grandes cantidades de agua para suplir una ingesta baja de calorías, se hace necesario estar atentos a los riesgos de su toma excesiva.
Como dice el doctor Sevilla, "hay que tomar la cantidad de agua necesaria; sabemos que es malo tanto tomar menos de lo requerido como tomarla en exceso".






