Su uso habitual podría aumentar el riesgo de desarrollar el mal de Parkinson
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LONDRES.- Los jardineros y granjeros que rocían sus plantas con pesticidas podrían estar incrementando el riesgo de contraer la enfermedad de Parkinson. El descubrimiento surge de uno de los más extensos estudios epidemiológicos realizado para determinar los efectos de esos químicos.
En el estudio, los investigadores controlaron la salud de 143.000 personas desde 1982 tratando de establecer los factores que llevan a desarrollar enfermedades como el cáncer y el Parkinson.
Descubrieron que las personas expuestas con regularidad a los pesticidas, aun en dosis pequeñas, tenían una incidencia 70 veces mayor de enfermedad de Parkinson que aquellos que no han sufrido dicha exposición.
También encontraron que los jardineros que usaban esos productos químicos tenían tanto riesgo como los trabajadores rurales que los utilizaban como parte de su trabajo.
"Los descubrimientos sostienen la idea de que la exposición a pesticidas es un factor de riesgo para la enfermedad de Parkinson", afirmó el profesor Alberto Ascherio, de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard, que dirigió el estudio.
El Parkinson es una enfermedad del cerebro que afecta a casi 150.000 británicos con cerca de 10.000 nuevos casos al año. Los síntomas incluyen temblores involuntarios, rigidez o entumecimiento muscular, y lentitud de movimientos que pueden hacer que caminar, hablar y escribir resulten dificultosos, y hasta imposible.
Los científicos han sospechado una relación entre pesticidas y enfermedad de Parkinson desde 1983, cuando a californianos adictos a drogas se les diagnosticó la enfermedad luego de haber consumido drogas impuras. La toxina que dañó sus cerebros tenía una estructura molecular similar al Paraquat, un pesticida común. Desde entonces los estudios epidemiológicos se orientaron a los lazos entre esos químicos y la enfermedad, pero pocos fueron lo suficientemente amplios como para extraer cifras significativas.
La última investigación, publicada en la revista especializada Anales de Neurología, es lo suficientemente importante como para lograr estudiar el problema, pero también despierta nuevos interrogantes, en especial sobre qué pesticida en particular podría estar causando este efecto.
"Un aumento similar en el riesgo se ha observado tanto entre personas expuestas por sus ocupaciones -por ejemplo, los granjeros- como en gente no expuesta en su tarea cotidiana, lo que sugiere que el uso hogareño o en los jardines es igualmente nocivo."
Vitales y peligrosos
En Gran Bretaña se aplican 31.000 toneladas de pesticidas por año en jardines y granjas. Los cultivos de cereales son rociados de cinco a seis veces por estación, mientras que las papas pueden recibir 12 pulverizaciones y los cultivos de frutas como las manzanas hasta 18.
La Asociación de Protección de los Cultivos (CPA), que representa a los productores, afirma que los pesticidas son vitales para el campo y los jardines. Peter Sanguinetti, jefe ejecutivo de la CPA, aseguró: "No somos responsables por la relación que la ciencia establece con los pesticidas. A nosotros el gobierno nos dio reglas y nosotros las cumplimos".
Georgina Downs, de la Campaña de Pesticidas del Reino Unido, dijo: "Muchos pesticidas han sido diseñados para ser tóxicos para el sistema nervioso de animales, por lo que una relación con el Parkinson no nos sorprende".
Traducción: María Elena Rey





