Suscriptor digital

Primero, no hacer daño

Nora Bär
(0)
29 de marzo de 2000  

Hipócrates, fundador de la escuela médica de la isla de Kos y padre de la medicina racional, establecía con sus alumnos un contrato privado que llegó a nuestros días con el nombre de juramento hipocrático, que es el que hace todo médico cuando recibe su título, "para conservar la pureza y la santidad tanto de su vida como de su arte". El primer precepto del juramento hipocrático ordena no dañar al paciente. Sin embargo, un voluminoso trabajo de 320 páginas recientemente presentado en los Estados Unidos y ampliamente difundido sugiere que en los actuales sistemas de salud los daños ocasionados por error médico no son precisamente la excepción.

El informe, preparado por el Instituto de Medicina, un organismo privado sin fines de lucro que integra las Academias Nacionales de los Estados Unidos, revela que los errores médicos son en ese país "una de las principales causas de muerte e invalidez" y que anualmente provocan la muerte de entre 44.000 y 88.000 personas, sólo en los hospitales; es decir, una cifra mayor que las que ocasionan los accidentes automovilísticos, el cáncer de mama o el SIDA. Por su parte, las muertes por errores en la medicación, dentro y fuera de los hospitales, suman más de 7000 anuales, una cantidad que sobrepasa a las ocasionadas por accidentes de trabajo.

Según el trabajo, la mayoría de los errores no se producen por problemas individuales o desidia de los profesionales, sino por fallas del sistema. Estas ocurren, por ejemplo, cuando se almacenan drogas poderosas cerca de las personas internadas, se utiliza letra ilegible en las historias clínicas o cuando el paciente es tratado por diferentes profesionales que desconocen algunas de las medicinas que se le prescriben.

La sola mención de estas estadísticas nos eriza la piel, especialmente teniendo en cuenta que -antes o después- nuestra vida estará indefectiblemente en manos de un equipo de salud y que esto ocurre en un país con un sistema de salud considerado como uno de los más avanzados del planeta... Los especialistas que redactan el informe no pueden menos que expresar una genuina preocupación. Y entre otras acciones para revertir las cosas, sugieren crear un centro de protección del paciente y una red de información voluntaria que facilite la circulación entre las distintas organizaciones de salud de las medidas acertadas que permitan corregir los problemas antes de que el daño ocurra. Así, esperan lograr una reducción del 50 por ciento de los errores médicos en los próximos 5 años. "Necesitamos un sistema que haga fácil hacer las cosas bien y difícil equivocarse -afirmó el doctor William Richardson, presidente del comité que redactó el informe-. Puede que errar sea parte de la naturaleza humana, pero también lo es el buscar soluciones, encontrar mejores alternativas y enfrentar los desafíos que se avecinan."

Por: Nora Bär
Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?