Procesos de descenso de peso: por qué los especialistas llaman a no descuidar la calidad de la alimentación
Bajar de peso puede llevar a una pérdida de micronutrientes que impacta en la salud. Un abordaje holístico que contemple seguimiento profesional, actividad física y calidad de los alimentos resulta fundamental para un descenso seguro
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Lo afirma la Organización Mundial de la Salud: la obesidad es un problema global y en crecimiento. Se estima, de hecho, que afecta a más de mil millones de personas. Y lejos de ser una cuestión estética, o meramente superficial, hablamos de una enfermedad crónica y compleja, además de uno de los principales factores que agravan enfermedades no transmisibles. Según la World Obesity Federation, en 2025 el 39% de las personas adultas en la Argentina vivía con obesidad y el 73% tenía sobrepeso u obesidad, mientras que para 2030 se proyecta que la cantidad de adultos con IMC alto alcanzará los 26,32 millones.
Por eso es clave un abordaje integral y responsable. Quienes deciden afrontar una estrategia de descenso de peso deben tener en cuenta cuestiones como el ejercicio físico y el seguimiento profesional, pero sobre todo la calidad de la alimentación. No es inusual que, previo a iniciar un proceso de pérdida de peso, haya carencias de micronutrientes, lo que puede profundizarse al reducir la cantidad de comida ingerida.
Prestar atención a la calidad y variedad de los alimentos que consumen las personas que están descendiendo de peso es fundamental para que el proceso sea saludable y sostenible. No incorporar los nutrientes recomendados es algo que puede pasar inadvertido. Pero el cuerpo también puede dar señales, como sentir cansancio persistente o tener menos energía, especialmente en el caso de algunas estrategias que buscan reducir de forma abrupta el apetito y, por ende, la cantidad de alimentos que se ingieren.
Los especialistas están hablando hoy de repensar el cuidado nutricional de estos procesos desde una mirada amplia y holística: hacer una evaluación integral del estado general de salud, desarrollar un plan alimentario supervisado por un profesional (en el que se sostenga la ingesta de proteínas, fibra, vitaminas y minerales) y acompañar el descenso de peso con actividad física (sobre todo entrenamiento de fuerza).
Un estudio publicado en la revista científica Frontiers in Nutrition por Johnson y colaboradores sugiere que menos de la mitad de las personas que atraviesan un proceso de descenso de peso fueron derivadas a un nutricionista. El dato refuerza la importancia del asesoramiento nutricional individualizado para acompañar estos procesos.

La alternativa de la suplementación
“En cualquier situación en la que comemos menos durante períodos prolongados, aun cuando la alimentación parezca equilibrada, es muy probable que no lleguemos a cubrir los requerimientos diarios de vitaminas y minerales”, señala la Dra. Luciana Armengol (MN 112.756), especialista en Medicina Farmacéutica y líder médica de la división Consumer Health de Bayer Cono Sur. Y agrega: “El riesgo nutricional asociado a los procesos de descenso de peso es clínicamente relevante. En especial, puede resultar complejo alcanzar niveles adecuados de nutrientes tales como hierro, calcio, vitaminas del complejo B y D, zinc y magnesio, entre otros”.
En estos casos, la suplementación puede recomendarse para acompañar el proceso, sobre todo cuando el descenso de peso es muy rápido o pronunciado, cuando existe una intolerancia o exclusión de grupos alimentarios completos (como carnes o lácteos), o cuando se presentan síntomas digestivos persistentes. De esta forma, se puede contribuir a disminuir los déficits de nutrientes, conservar la energía y acompañar el metabolismo. Cabe señalar que los multivitamínicos pueden integrarse a una estrategia de autocuidado como una herramienta de apoyo nutricional, pero no reemplazan una alimentación equilibrada.
“La indicación de suplementos de micronutrientes durante el descenso de peso requiere una mirada clínica integral. Es parte de una estrategia preventiva para optimizar el abordaje nutricional. El objetivo no es limitarse a reducir el peso corporal, sino que sea un descenso saludable y metabólicamente seguro, evitando déficits nutricionales que comprometan la calidad de vida y los resultados a largo plazo”, destaca Armengol.
En el mercado existen diversas opciones de suplementos con distintas formulaciones. Supradyn® de Bayer es un suplemento dietario a base de vitaminas y minerales que ayudan a cubrir los requerimientos de micronutrientes que no logran alcanzarse solo a través de la alimentación, como puede ocurrir en etapas de menor ingesta de alimentos. Puede incorporarse como un soporte nutricional para acompañar el metabolismo energético, la función muscular y el bienestar general.
En el marco de una creciente tendencia a implementar estrategias de descenso de peso en aquellas personas que lo ameriten, es fundamental hacerlo de manera responsable, con el acompañamiento profesional correspondiente y en un marco integral que contemple la calidad nutricional, la actividad física y el bienestar.
Suplementa dietas insuficientes. Ante cualquier duda, consulte a su médico y/o farmacéutico. El consumo de suplementos dietarios no reemplaza una dieta variada y equilibrada.
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