
Algunas personas disfrutan de ambientar sus casas y jardines con distintas especies de plantas; expertos en psicología explican por qué no es solo una forma de decoración y qué significa realmente en los individuos
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¿Alguna vez entraste a la casa de una amiga o familiar y te llamó la atención la gran cantidad de macetas y floreros que habían por todo el ambiente? Y es que muchas personas no solo desarrollaron la biofilia, que es una conexión instintiva que los seres humanos tienen con la naturaleza y todas las formas de vida y por eso decidieron colocar macetas en cada rincón de su hogar, sino que tienen una búsqueda clara en su día a día.
La psicología se encargó de analizar qué hay detrás de quienes tienen muchas plantas en casa y los expertos coinciden en que necesitan un equilibrio emocional y menos estrés.

Así como algunos prefieren tener mascotas en casa, hay quienes no se sienten en paz si es que no abunda el verde en sus espacios. Ya sean pequeños cactus en el escritorio hasta balcones o terrazas llenos de vegetación. Si bien le dan un tono distinto al ambiente, detrás de esta afición puede haber mucho más.
Los especialistas analizaron qué significa que una persona tenga tantas plantas en casa y lo primero que se destacó es una especial sensibilidad hacia los entornos que generan calma y bienestar, pero no es lo único. Y es que también son una fuente de tranquilidad; pueden contribuir a reducir la sensación de estrés y favorecer estados emocionales más positivos.
Instituciones como el Centro de Psicología y Salud Mental ADIPA explican que las actividades vinculadas con el cuidado de especies vegetales pueden favorecer la serenidad y reducir la tensión. La jardinería, incluso en formatos pequeños como balcones o patios internos, funciona como una rutina que ordena y estabiliza. Entonces, quienes se rodean de plantas pueden estar buscando un entorno más armónico.
La importancia de cuidar las plantas a nivel emocional

Las plantas no solo aportan color, textura y vida a los espacios, sino que requieren de mucho cuidado y responsabilidad por parte de las personas. Tomarse unos minutos del día para regalar representa una pausa dentro del ajetreo diario, algo que ayuda a desconectar de las preocupaciones cotidianas.
Además, los psicólogos relacionan esta afición con la necesidad de establecer vínculos de cuidado, una sensación de propósito y satisfacción personal. A esto se le suma la empatía, capacidad de compromiso, paciencia y la capacidad de conectar con la naturaleza, desarrollar hábitos de cuidado y crear espacios que favorezcan la calma.
Por: Sandra Morales Gonzales.



