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salud

El fenómeno que está transformando los hospitales y podría cambiar la vida de los pacientes

Estos espacios verdes en hospitales han demostrado generar serenidad en los pacientes, disminuir la necesidad de medicamentos y mejorar la calidad de vida en general, marcando un cambio significativo en la atención de la salud

La nueva terraza de Cuidados Intensivos del King's College Hospital de Londres

Estos espacios verdes en hospitales han demostrado generar serenidad en los pacientes, disminuir la necesidad de medicamentos y mejorar la calidad de vida en general, marcando un cambio significativo en la atención de la salud

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Luz fría, paredes blancas, ruidos constantes de aparatos y un entorno que se maneja con rapidez y mecanicismo. Esas son las características de los ambientes hospitalarios destinados a la atención de pacientes en condiciones clínicas graves y de riesgo que, a pesar de brindar todo tipo de servicios para mejorar su calidad de vida, podrían no ser el mejor entorno.

Este último concepto afloró con las propuestas de Roger Ulrich, profesor de arquitectura y ciencias de la salud en la Universidad Técnica Chalmers, en Suecia, quien en los 90 evidenció que el mero hecho de mirar el verde de los árboles a través de la ventana de un hospital aceleraba la recuperación de los pacientes tras una operación.

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Desde entonces múltiples pruebas académicas reafirman lo que Ulrich planteó décadas atrás y, como consecuencia, los centros de salud comenzaron a emplear en sus instalaciones diseño biofílico −una tendencia de arquitectura e interiorismo que conecta a las personas con la naturaleza dentro de los espacios construidos para mejorar su salud y bienestar−.

King’s College Hospital, en Londres, es una de las instituciones que más notoriedad cobró por emplear iniciativas de este estilo. El pasado junio inauguró una terraza de cuidados al aire libre para que pacientes en estado crítico tengan la posibilidad de salir al exterior sin dejar de recibir atención completa. Ahí, rodeados de plantas, flores y con la posibilidad de sentir el sol o el viento en su cara, viven un antes y un después en su tratamiento.

Hollie Allan, de 29 años, demostró al mundo cómo puede el contacto con la naturaleza tener un impacto positivo en la vida del paciente. Acompañada por el personal de salud de la institución, Allan fue la primera paciente en conocer la terraza. Al hacerlo, también se convirtió en la primera en emocionarse al descubrir el nuevo lugar: “Esto es tan agradable... Es tan hermoso”, le dijo entre lágrimas al equipo médico que la trata.

Phil Hopkins, médico especialista en cuidados intensivos del King’s College Hospital, reveló en el momento de la inauguración a la BBC que con el nuevo espacio “no buscaban salvar vidas, sino devolver a los pacientes a sus vidas tan pronto como fuera posible”.

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Sus dichos son fundamentados. Incluso la Asociación Argentina de Arquitectura e Ingeniería Hospitalaria (AADAIH) informa que las instalaciones físicas son esenciales para suavizar la experiencia de los usuarios y que, especialmente “cuando brindan atributos ambientales y otras formas de distracción positiva pueden contribuir a minimizar situaciones de estrés y malestar”.

Referentes en el país

Poco a poco, los nosocomios argentinos se animan a apostar por iniciativas similares a las ya inauguradas en otros países. Matías Najún, jefe del servicio de Cuidados Integrales del Hospital Universitario Austral, cuenta que su institución desde 2021 armó un centro de cuidados paliativos con 13 camas donde los pacientes tienen acceso al verde.

Allí, rodeados de naturaleza y con la posibilidad de salir a experimentar el verde que los circunda, aprenden que, a pesar de diagnósticos difíciles −en casos irreversibles−, la vida puede ser placentera. “Aunque el centro está alejado del edificio central del hospital, acá contamos con la misma calidad de atención y los mismos procesos. Todo lo que pasa acá es calidad de vida. No acompañamos a la gente a morir, los acompañamos a vivir”, enfatiza Najún.

Desde 2021 el Hospital Universitario Austral, cuenta con un centro de cuidados paliativos en el que los pacientes están rodeados de naturaleza y tienen acceso diario a ella
Desde 2021 el Hospital Universitario Austral, cuenta con un centro de cuidados paliativos en el que los pacientes están rodeados de naturaleza y tienen acceso diario a ella

Es posible tener encuentros con los seres queridos al aire libre, reencontrarse con mascotas e incluso caballos que han llevado para pacientes amantes de los equinos. Los efectos de este tipo de atención son contundentes: “Los cambios son rápidos y palpables; los pacientes duermen mejor, necesitan menos calmantes y analgésicos; la palabra con la que describiría la experiencia es serenidad”, dice.

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Los pacientes pueden reencontrarse con mascotas o animales terapéuticos
Los pacientes pueden reencontrarse con mascotas o animales terapéuticos

Otro proyecto a destacar es el del Hospital de Niños Pedro de Elizalde que en octubre de 2025 inauguró el primer microbosque urbano dentro de un hospital. Allí plantaron más de 360 ejemplares de más de 30 especies nativas en 104 metros cuadrados con motivo de integrar naturaleza en espacios de salud, no solo como mejora ambiental, sino como parte de una mirada integral del bienestar.

“Los grandes hospitales del mundo hoy procuran tener un espacio verde como una nueva forma de entender la salud desde una mirada integral en la recuperación de los pacientes. No se trata solo de curar enfermedades, sino de generar entornos que sanen”, dijo el día de la inauguración el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri.