Asalto a un custodio de Arroyo Salgado. Un arma de utilería y una moto robada 48 horas antes

Un custodio de la jueza federal Sandra Arroyo Salgado se defendió a los tiros de un intento de robo
Un custodio de la jueza federal Sandra Arroyo Salgado se defendió a los tiros de un intento de robo Fuente: Archivo - Crédito: Ricardo Pristupluk
Gabriel Di Nicola
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16 de junio de 2020  • 14:22

Los ladrones que intentaron robarle a un custodio de la jueza federal de San Isidro Sandra Arroyo Salgado se movilizaban en una moto que había sido sustraída 48 antes en Villa Ballester, San Martín, y para concretar el asalto usaron una réplica de un pistolón antiguo.

Así lo informaron a LA NACION fuentes judiciales. Los delincuentes, que finalmente fueron detenidos por la víctima y un compañero, se negaron a declarar ante el fiscal Sergio Szyldergemejn, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) de Boulogne. Los motochorros quedaron imputados por el delito de robo agravado por el uso de arma de utilería en grado de tentativa.

Las fuentes consultadas explicaron que el caso fue un intento de robo al voleo y que los ladrones no sabían que la víctima elegida era custodio de la jueza Arroyo Salgado. De esta manera descartaron una móvil relacionado con la actividad laboral de la magistrada.

Como informó LA NACION anoche, el hecho ocurrió anteayer a las 19.45 cuando un integrante de la Policía Federal Argentina (PFA) que cumple funciones como custodio del domicilio de Arroyo Salgado esperaba, en Nuestras Malvinas e Intendente Tirigall, Boulogne, el colectivo para volver a su casa después de haber terminado su horario de trabajo.

"El policía, vestido de civil, estaba en una parada de colectivos situada a pocos metros de la casa de Arroyo Salgado. Estaba chateando con su teléfono celular cuando pasó una moto con dos jóvenes delante de él. Vio cómo el joven que iba en la parte de atrás le hizo una seña al conductor. Advirtió que lo habían marcado", sostuvo una fuente con acceso al expediente.

La moto continuó su recorrido unos 100 metros hasta que dobló en U y volvió en dirección a la parada de colectivos donde esperaba el custodio. Cuando estaban a pocos metros de la víctima elegida, el delincuente que iba atrás se bajó de la moto con un pistolón en la mano con claras intenciones de robarle al policía.

El custodio de Arroyo Salgado extrajo su pistola reglamentaria y disparó para defenderse del intento de robo. El proyectil hirió al delincuente a la altura de uno de sus hombros.

"Después de disparar, el custodio se identificó como policía y le ordenó al delincuente que se quedara quieto. Pero el ladrón hizo caso omiso y se subió a la moto para escapar", dijo una fuente con acceso a la causa.

El disparo fue escuchado por el policía que había ido a hacer el relevo en la casa de Arroyo Salgado. Este policía observó que una moto se dirigía en dirección a la garita y reconoció que el vehículo era seguido por su compañero.

"El custodio que estaba en la puerta de Arroyo Salgado pudo hacerle perder el control de la moto al delincuente que la conducía y junto con su compañero detuvieron a los sospechosos, dos jóvenes de 20 y 22 años", dijo una fuente del caso.

En el lugar de la detención los custodios de Arroyo Salgado secuestraron la réplica de un pistolón antiguo y descubrieron que la moto no tenía chapa patente colocada. Después se determinó que había sido robada 48 horas antes en Villa Ballester.

El delincuente herido fue trasladado al Hospital Central de San Isidro donde fue atendido y dado de alta pocas horas después, según fuentes judiciales.

"Con el custodio que sufrió el intento de robo no se tomó ningún temperamento porque se entendió que actuó en legítima defensa", afirmaron las fuentes judiciales.

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