
Absolvieron a un policía
Controversia: el fallo de un tribunal oral cordobés fue recibido con críticas y adhesiones; el fiscal había pedido la absolución del acusado porque a su criterio no había pruebas para condenarlo.
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CORDOBA.- En una sentencia que deja margen para la polémica y el comentario la Justicia provincial dictó la absolución por falta de pruebas suficientes de un policía que permaneció detenido dos años acusado de haber asesinado a su mujer y a tres hijos de corta edad.
El tribunal arribó a esa conclusión tras evaluar las pruebas reunidas en torno del dramático episodio ocurrido el 28 de enero de 1994 en una vivienda del barrio San Martín donde aparecieron muertos a balazos la esposa del policía Carlos Caligaris Graciela Comas y tres pequeños hijos del matrimonio uno de 7 años y dos mellizos de 5.
Abogados expulsados
La audiencia final del juicio oral y público desarrollado durante algo más de dos meses estuvo precedida de una serie de incidentes protagonizados por los defensores y familiares de las víctima quienes cuestionaron severamente el alegato del fiscal que solicitó la absolución.
El fiscal Francisco Eugui consideró que las pruebas acumuladas no eran contundentes para determinar la culpabilidad del acusado y tampoco para confirmar si el hecho fue cometido por la mujer.
Ante los periodistas Miguel y Marta Rizotti dos jóvenes y vehementes abogados representantes de la familia Comas censuraron con duros términos al fiscal al que calificaron de mediocre y promovieron la recusación del camarista José Pueyrredón por sostener que éste felicitó a Eugui por su alegato.
Agitada sesión
El tribunal desaprobó la actuación de los letrados y adoptó la drástica resolución de expulsarlos del recinto en una medida inédita para una instancia judicial de esa naturaleza.
Por esa determinación los hermanos Rizotti no pudieron asistir a los alegatos del defensor de Caligaris el conocido penalista Oscar Roger (ex-procurador de la Nación) y del patrocinante de la provincia Emilio Albarenga.
Vanos resultaron los esfuerzos y las protestas de los letrados así como también el apoyo recibido del colegio profesional para que pudieran retornar a la sala de audiencias. El titular de la entidad Enrique Schmal planteó sus puntos de vista ante el tribunal cuyos miembros suspendieron la audiencia para explicarles los fundamentos de la medida.
A su vez el presidente de la Asociación de Magistrados Víctor María Vélez respaldó la posición de los camaristas. "Lo que me parece preocupante -dijo- son los exabruptos de estos abogados que confunden totalmente lo que es el funciónamiento de las instituciones y utilizan esto como forma de lograr lo que no han logrado ejerciendo la profesión como deben porque en definitva el fiscal lo que ha hecho es cumplir con su labor dentro del marco de la ley".
Este vuelco en el juicio determinó que a la hora de dictarse la sentencia no asistieran los dos abogados y los familiares de la señora Comas. Estas ausencias contribuyeron a evitar que se produjera algún tipo de fricción entre ambos bandos en razón del descontento existente con el revisible fallo de la Cámara.
El abogado Roger un veterano de las lides penales empleó más de cuatro horas para argumentar la inocencia de Caligaris y refutar todas las acusaciones que se lanzaron desde la contraparte.
Rebatió al psiquiatra que atendió a la mujer quien en su informe apuntó que el delirio místico crónico que sufría no era agresivo y por el contrario Roger opuso otras conclusiones de profesionales en la materia que coinciden en que esa afección es la más agresiva porque "tiende a la eliminación de terceros y de los propios enfermos".
Apuntó a la mujer
También aportó datos sobre la relación matrimonial y testimonios de vecinos y familiares. De esta forma insistió en la sospecha de que fue la mujer quien provocó la tragedia.
Conocido el fallo Caligaris dijo a la prensa:"Siempre sostuve que fue mi esposa la que mató a mis hijos y después se suicidó" tras lo cual acusó a la contraparte de haber perseguido fines económicos. Al respecto el tribunal rechazó la demanda civil de la familia contra el imputado y contra la provincia.
Luego de la audiencia los periodistas le preguntaron al policía si había tenido miedo. Y el hombre contestó: "No para nada. Sólo el nerviosismo típico de haber pasado dos años y cuatro meses preso y de haber perdido a mi esposa y a mis hijos. Lo que más lamento es haber tenido que esperar tanto tiempo para que se sepa la verdad".
Tras agradacer a los magistrados que dictaron la sentencia porque "se hizo Justicia" anunció que pedirá ser reincorporada a las filas de la policía provincial.
La Cámara fijó audiencia para el viernes próximo a fin de dar a conocer los fundamentos de la sentencia




