Acusan a dos chicos de matar a una nena
Afirman que falleció durante un juego
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LA PLATA.- Los hermanos tienen siete y nueve años. Y ayer rompieron el silencio y se acusaron entre sí. Se culparon del homicidio de Milagros Belizán, la niña de dos años que apareció anteayer golpeada y estrangulada en un descampado en el barrio de San José, en el partido bonaerense de Almirante Brown.
"No lo puedo creer. Estoy arruinado. Los chicos reconocieron haber asesinado a mi hija. No lo puedo creer, imaginate: tienen 9 y 7 años. Primero traté de comprender y me dije que de ninguna manera podían haber sido ellos, pero hay tres testigos que los vieron cómo ellos se la llevaban", dijo a LA NACION el padre de la víctima, Oscar Belizán, y se quebró.
Anoche, los vecinos, familiares y amigos de Belizán marcharon 12 cuadras desde la casa de la nena hasta el lugar del crimen y reclamaron justicia.
Aunque algunos vecinos no lo podían creer y aseguraban -sin pruebas- que un mayor también participó del asesinato de Milagros, la familia confió en los investigadores y se limitó a esperar resultado.
Y los resultados llegaron al caer la noche, cuando uno de los hermanos detalló cómo habían asesinado a la niña ante el fiscal Héctor Toneguzzo, según informó la agencia Télam. Los dos chicos, acompañados por su madre, Mónica, quedaron a disposición del Juzgado de Menores de turno.
Los investigadores aseguraron que, además de la confesión, habría otros nenes que vieron a los chicos cuando golpeaban y llevaban a Milagros. "Dos chicos del barrio vieron cómo la golpeaban a Milagros. También un joven de unos 25 años los vio a los dos chicos. Los tres ya declararon ante la Justicia y creo que quedarán detenidos", dijo Belizán.
A la nena se la llevaron de la puerta de la casa. Testigos dijeron que la golpearon con un palo y le ataron un cable telefónico al cuello. Así la estrangularon. Vecinos dijeron que jugaron con ella como si fuera un perro atado a una soga. Vecinos del barrio Tres de Mayo, de Almirante Brown, dijeron a LA NACION que los chicos vivían con su madre y su abuela. "La mamá era una zarpada fumaba paco y les pegaba a los chicos. Así crecieron. Eran tremendos, pero no creo que pudieran haber sido los asesinos de la nena", dijo una vecina del barrio.




