
Agredieron a una hermana del fiscal que investigaba el contrabando de oro
Dos hombres la esperaron en la puerta de su casa, en Tandil la golpearon y la obligaron a arrodillarse y a cortarse el pelo.
1 minuto de lectura'
Silvia Lanusse, hermana del fiscal que hasta diciembre último investigó el contrabando de oro, Pablo Lanusse, fue agredida el viernes por un sujeto que, después de golpearla, la obligó a cortarse el pelo. El hecho sólo se conoció ayer.
El agresor, acompañado por otro sujeto que hizo de campana en la puerta de la vivienda de la familia en Tandil, dijo: "Que tu hermano la corte con el oro", y le envió un mensaje de "feliz cumpleños" al hijo menor del fiscal, que efectivamente cumplió años hace pocos días.
Es el séptimo atentado que sufren los Lanusse.
Atacaron a otra hermana de Lanusse
Silvia Lanusse de Bado, hermana del fiscal Pablo Lanusse, fue agredida el viernes en su casa de Tandil; la obligaron a cortarse el pelo, además de ser golpeada y amenazada.
El matrimonio radicó la denuncia en Tandil el mismo viernes, pero la noticia se conoció apenas ayer debido a que el fiscal Lanusse pidió a su hermana que no dijera nada hasta tanto él pudiera reunirse con el procurador general de la Nación, Nicolás Becerra, que ayer le brindó todo su apoyo.
Este es el séptimo atentado que sufre la familia Lanusse. En todos los casos los agresores hicieron mención del expediente sobre contrabando de oro que el funcionario judicial investigó hasta diciembre del año último.
Según fuentes de la investigación, los atacantes se presentaron en la casa de Lanusse, encontraron a la mujer en el porche de entrada, la obligaron a ingresar, la golpearon y le ordenaron cortarse el pelo.
El sujeto que agredió a la mujer -el otro se quedó en la calle haciendo de campana- insultó a Lanusse y, mientras la obligaba a cortarse el pelo con una tijera que llevaba, le advirtió: "Cuidate y decile a tu hermano que la corte con el oro".
También le dijeron: "Feliz cumpleaños a tu sobrino", en referencia al hijo menor del fiscal, que cumplió años hace dos días.
Identificación
Silvia Lanusse aportó los primeros datos para un identikit el viernes último, poco después de ser agredida. Según fuentes policiales de esa ciudad, fueron pocos los detalles que brindó porque el agresor llevaba el rostro tapado.
Según lo poco que pudo decir la víctima, el sujeto tenía guantes de motociclista y obligó a la mujer a ponerse de rodillas y a raparse la cabeza. Luego guardó los mechones de pelo y se los llevó "como pasaporte", según habría comentado.
Apoyo oficial
La huida de los desconocidos se produjo cuando se sintieron varios golpes en la puerta -se presume que de cómplices-, pero antes de abandonar la vivienda dejaron el mensaje de "feliz cumpleaños" para el hijo menor del fiscal.
Lanusse, que ayer se reunió con el procurador general de la Nación, Nicolás Becerra, dijo a la prensa que hace dos semanas había pedido al Ministerio del Interior que retiraran la custodia personal a sus familiares porque consideraba que ya no era necesaria. Una semana después, su hermana fue agredida en Tandil.
"Silvia está shockeada y nosotros también -dijo Pablo Lanusse en la puerta de la Procuración-. Lo que le hicieron a mi hermana demuestra una acción organizada."
Una vez que su hermano habló con Becerra, Silvia hizo escuetas declaraciones a la prensa apostada en la puerta de su casa en Tandil. Tranquila, con la cabeza cubierta con un gorro rojo, la mujer dijo: "Tenemos que seguir viviendo normalmente y apoyar a Pablo para que siga con sus investigaciones".
La historia del oro
Las fuentes consultadas precisaron que, puesto en conocimiento del ataque, el fiscal Pablo Lanusse se trasladó inmediatamente a Tandil, donde pudo reunirse con su hermana en la madrugada del sábado.
El hecho denunciado quedó radicado ante el juez federal de Azul, Juan José Comparato.
Más ataques
Paralelamente, el juez federal Conrado Bergesio, de San Isidro, recibió la denuncia por agresiones de Silvia Lanusse, sumario que será adjuntado al expediente abierto por las agresiones sufridas por Patricia, otra hermana del fiscal, que fue obligada a escribirse la palabra oro en la frente con un elemento cortante.
El 7 de noviembre último Pablo Lanusse fue agredido por varios desconocidos en Dorrego y Libertador de esta capital. Recibió heridas en el rostro y en la espalda. Misteriosamente, ese día el fiscal salió de su casa sin la custodia que el Ministerio del Interior le había asignado.
Con anterioridad, Lanusse había sido objeto de agresiones, al igual que sus familiares directos, todos con custodia a pedido del fiscal.
También fueron denunciadas repetidas amenazas telefónicas contra el jardín de infantes al que concurría el hijo del fiscal.
Lanusse, actualmente fiscal de instrucción, atribuyó entonces las intimidaciones a la causa del oro, tal la denominación con que se conocen las supuestas anomalías en el cobro de reintegros por la exportación del metal precioso entre septiembre de 1993 y principios de 1995.
En el sumario, en el que se investiga un multimillonario perjuicio a la administración pública, el juez federal Jorge Luis Ballestero procesó al vicepresidente de Casa Piana, Alfredo Seligmann.
"Pablo va a seguir investigando a pesar de lo que nos pasó"
Valiente: Silvia Lanusse es madre de dos hijos y ya no tenía custodia en su casa; dijo que está más unida que nunca a su hermano.
Silvia Lanusse de Bado parece tranquila a pesar de las agresiones de las que fue víctima la semana última En diálogo con La Nación , la mujer, madre de dos hijos, de 12 y de 14 años, y casada con Ramiro Bado, ingeniero agrónomo y representante de una firma de consignatarios de hacienda de Tandil, aseguró que se trató de una advertencia a su hermano, al que se halla más unida que nunca. Pablo va a seguir haciendo su trabajo a pesar de estos actos cobardes", dijo.
Durante la jornada de ayer, el ingeniero Bado atendió a los periodistas primero con frases escuetas y luego con mayor amplitud, porque Pablo Lanusse les pidió que no hablaran con la prensa hasta tanto él se reuniera con el procurador general de la Nación, Nicolás Becerra.
-¿Sabe qué le dijo Becerra a su cuñado?
-Que le daba todo el apoyo oficial y que se iba a llegar hasta las últimas consecuencias. Pablo nos había pedido que no habláramos con nadie de esto, porque prefería que Becerra se enterara por boca de él y no por la prensa. Y nosotros cumplimos.
-¿Cómo fue la agresión?
-El viernes último, a las 15.55, se presentó un sujeto en mi casa, usando un pasamontañas, con otro tipo que estaba en la puerta y hacía de campana. Esta persona entró, redujo a mi mujer, la insultó, le puso una navaja en la sien y la obligó a cortarse el pelo con una especie de tijera que traía. Yo me enteré cuarenta minutos después, cuando Silvia logró ubicarme. Hicimos la denuncia en forma inmediata y llamamos a Pablo para contarle todo lo que había sucedido.
-Las primeras informaciones decían que también la amenazaron. ¿Esto es así?
-El tipo gritaba. Le dijo que ellos no tenían un pelo de idiotas y que sabían que estaba sola en la casa, que mi cuñado se dejara de j... con el tema del oro, le mandaron feliz cumpleaños a mi sobrino, mientras le tiraban el pelo para arriba para que ella se lo cortara. Fue muy denigrante. Silvia quedó shockeada, muy asustada.
-¿Su cuñado les había dicho que no era necesaria la custodia?
-A nosotros nos pareció que ya no había peligro y consultamos el tema con Pablo. El nos dijo que se iba a ocupar de levantar la custodia y así lo hizo. Pocos días después la agredieron a Silvia. Yo no descarto que estos sujetos hayan sabido que en casa no había más policías
-¿La golpearon?
-Le pegaron varias patadas. Pero ya está bien.
La denuncia
El fiscal hizo la denuncia en el juzgado de San Isidro, a cargo de Conrado Bergesio, para que se adjuntara con las de la agresión y de amenaza a su hijo menor, que ya obran en ese tribunal y fueron presentadas por la otra hermana de Lanusse, Patricia (la otra hermana, que fue obligada a escribirse la palabra oro en la frente).
Fuentes policiales se mostraron algo desconcertadas ante las nuevas amenazas, especialmente porque Lanusse se retiró de la investigación del contrabando de oro.
En su momento, la razón que se dio desde el Ministerio Público fue que se trataba de una medida de seguridad para Lanusse y toda su familia.
Pero posteriormente se supo que un pariente del fiscal estaría implicado en la causa de contrabando, razón por la cual se decidió apartarlo del expediente.
Lanusse nunca admitió que su alejamiento del expediente se hubiera debido al posible parentesco con uno de los sospechados y adujo razones personales.
Ayer, durante más de dos horas, Lanusse estuvo reunido con el procurador general de la Nación, Nicolás Becerra. Este último le habría pedido al fiscal que mantuviera un perfil bajo hasta que la investigación se profundizara, pero le brindó todo su apoyo y el del Gobierno.
La mafia del oro
La investigación sobre la denominada mafia del oro fue iniciada por Lanusse en junio de 1995, a partir de una denuncia contra Casa Piana presentada por la Dirección General Impositiva debido al cobro indebido de subsidios a la exportación de ese metal.
El supuesto fraude contra el Estado, estimado en alrededor de 100 millones de dólares, se habría hecho al amparo del decreto del Ministerio de Economía que estableció la entrega de subsidios de hasta el 15 por ciento a la exportación de manufacturas de oro.
Historia de amenazas
Desde que Pablo Lanusse se hizo cargo, en 1995, de la investigación de la llamada mafia del oro sufrió, con la de hoy, por lo menos siete amenazas:
- 5 de febrero de 1996: un desconocido interceptó a Lanusse y le cortó la cara y un brazo con una navaja. Días antes había recibido amenazas telefónicas en su domicilio, en su despacho y en la casa de su madre.
- 21 de junio de 1996: un encapuchado abordó el automóvil de Patricia Lanusse de Rawson, hermana del fiscal, le apuntó con una pistola y la obligó a escribirse "bien fuerte" la palabra oro en la frente.
- 3 de julio de 1996: pese a la protección policial, dos o tres personas apuntaron con escopetas desde un jeep al custodio policial que cuidaba a la sobrina de Lanusse, Patricia Ofelia Rawson.
- 19 de julio de 1996: el jardín al que concurría el hijo del fiscal Lanusse, Tomás, recibió una llamada telefónica por una amenaza de bomba.
- 26 de agosto de 1996:la madre del fiscal Lanusse recibió una llamada anónima que advertía: "Dejate de j... con la DGI, al próximo familiar lo vamos a matar. Hay una bomba en el colegio Peregrinos". Dos sobrinos de Lanusse asisten a ese colegio. Fue una falsa alarma.
- 7 de octubre de 1996: por segunda vez agreden a Pablo Lanusse. Esta vez, el fiscal iba caminando por Palermo cuando fue interceptado por un Ford Falcon con tres ocupantes.
Le sacaron la ropa y con un elemento filoso le cortaron la espalda y el pómulo derecho. Hubo continuas amenazas contra su familia.
Una ciudad tranquila sólo
TANDIL (De un enviado especial).- A primera vista el visitante desprevenido puede pensar que se trata de una ciudad tranquila del interior bonaerense.Pero inmediatamente sus vecinos se encargan de informarle al recién llegado que en Tandil pasan cosas graves.
Una recorrida por el centro de la ciudad basta como muestra. "No es la primera vez que a esa familia le ocurren cosas. A fines del año pasado unos chicos protagonizaron un confuso episodio en la puerta de la casa de los Lanusse-Bado. Ya había custodia y, asimismo, los pibes se subieron al auto de la familia. Esto es para que veas que ese policía no servía de mucho", dijo a La Nación un vecino, que, al igual que los demás consultados, tuvo miedo de decir su nombre.
El titular de la subdelegación local de la Policía Federal, Alfredo Castillo, sólo dialogó con la prensa para decir que la custodia en la casa de la hermana del fiscal había sido retirada a pedido de la familia.
Permiso especial
Tandil es la única ciudad bonaerense que tiene un "permiso especial", como dice el intendente Julio Zanatelli, para que los jóvenes se queden en las discos más tarde que lo permitido por Duhalde.
"Todos los fines de semana hay lío en la puerta de los boliches -dice otro vecino-. Tanto que la policía local tiene que llamar a Azul para que manden a gente de la Infantería."
Los memoriosos recuerdan dos hechos de sangre que todavía no se esclarecieron. El primero fue la muerte de una mujer, Gilda Mansilla, en mayo de 1996.
El otro es el del remisero Fabián Garmendia, que apareció muerto en un campo en la ruta que conduce a Balcarce.
Si bien hay tres detenidos confesos, los vecinos sospechan que detrás del crimen está la mano de un capitalista del juego clandestino y que la muerte del remisero se trató de un ajuste de cuentas.
1
2En campos y también en zonas urbanas: el ataque a un niño reavivó un problema que hace décadas crece en la Patagonia
3“Abuelas”: el libro que recupera las historias de las mujeres que se animaron a romper los moldes del siglo XX
4Después de los therians, llegó el “Hobby dogging”: de qué se trata la nueva tendencia de pasear a perros imaginarios


