
Atacan a la hija de un juez por venganza
Fue secuestrada, torturada y violada por un delincuente aparentemente condenado por el magistrado El magistrado de menores Julio Roggiano, padre de la víctima, dijo que la agresión no puede ser tolerada personal ni institucionalmente La chica estuvo cautiva tres días
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SANTA FE.– La hija de 19 años de un juez de menores de esta ciudad fue secuestrada, torturada y violada, aunque liberada con vida, supuestamente en represalia por una condena impuesta por el magistrado a uno de sus secuestradores.
El hecho, que se inició el viernes último a la noche, finalizó con la liberación de la joven en las primeras horas de ayer, y constituye el acontecimiento institucional más grave en la historia del Poder Judicial local.
“La privaron de su libertad, la golpearon y la amenazaron, basándose en que uno de ellos había estado detenido por orden mía cumpliendo una condena de dos años y medio. No puedo ocultar mi indignación, mi pesar, mi bronca y la indignación de toda mi familia. Pero esto que sucedió no se puede soportar, personal ni institucionalmente. Creo que se han superado todos los límites”, confió a LA NACION el doctor Julio César Roggiano, padre de la víctima.
La joven permanecía ayer internada en el Sanatorio Santa Fe, donde se le practicaron los exámenes de rigor, comprobándose un fuerte cuadro de deshidratación, baja presión arterial y descompensación general, aparentemente causados por la falta de provisión de alimentos en las 72 horas anteriores y por la agresión física.
La hija de Roggiano, según su relato en sede policial –que duró tres horas–, fue secuestrada por dos hombres de entre 20 y 22 años el viernes último, a las 22, en la avenida Aristóbulo del Valle (acceso norte), zona a la que llegó, con un amigo, en busca de una compañera afincada en el lugar, que no pudo ser ubicada.
Sola, ya que su amigo se fue a la casa, y mientras aguardaba un ómnibus que la llevase hasta el residencial barrio de Guadalupe, donde vive con su familia, María Belén fue interceptada por dos hombres, que luego de ratificar su identidad la llevaron en auto a un caserío cercano.
“¿Vos sos la hija del juez Roggiano? Vení, vamos a tomar una cerveza y a conversar. Tu padre me hizo pasar un par de años en la cárcel; así que ahora vos vas a conocer lo que es estar en esa condición”, le reprochó el malviviente, según detalles de la causa a los que accedió LA NACION.
Daño físico y anímico
Por el relato de la propia víctima, el sábado habría intentado escapar del lugar donde era retenida –se presume que en una vivienda precaria del extremo norte capitalino, en una zona conocida como Villa Elsa y Chaco Chico–, pero la maniobra fue advertida por sus captores, por lo que recibió una dura golpiza que dañó su estado físico y anímico, este último ya deteriorado y bajo tratamiento médico intensivo por problemas de personalidad.
En tanto, durante el fin de semana, el propio juez Roggiano encabezó, junto a familiares e investigadores, un reducido grupo de trabajo que reprodujo los últimos minutos en que María Belén fue vista por sus amigos, y la probable zona donde podía encontrarse privada de su libertad. En ninguno de los operativos siguientes se pudo localizar ese lugar.
El lunes, cuando observó que la investigación no avanzaba lo suficiente, el magistrado radicó formalmente la denuncia y sólo entonces la policía aceleró las tareas para desbaratar la banda secuestradora y liberar a la joven.
Acorralados por los operativos policiales, los secuestradores llevaron a María Belén hasta un teléfono público, desde donde el lunes, a las 23.30, se comunicó a un celular de su hermano. “Decile a papá que no investigue nada más, que me van a soltar”, fue lo único que pudo decir. Quince minutos después se repitió la llamada y la joven insistió en el reclamo de evitar la acción policial.
“Ella nos comentó que alrededor de la 1.15 de hoy (por ayer), la llevaron al exterior de la vivienda donde había estado secuestrada y que quienes fueron sus custodios le dijeron que corriera. Lo hizo por varias cuadras hasta que se encontró con una persona a la que le pidió auxilio. Eran la 1.20. Esta persona la acompañó hasta una remisería de la zona, desde donde viajó hasta nuestra casa. En todo ese trayecto estuvo vigilada por un automóvil que viajaba detrás. Esta es una actitud intimidatoria jamás vista”, apuntó Roggiano.
María Belén fue sometida ayer a una serie de exámenes médicos, incluidos los psiquiátricos, y si bien observaron un cuadro severo de deterioro, los profesionales confían en su progresiva recuperación.
Julio César Roggiano es juez de menores de esta capital desde hace 18 años, y sus conocimientos sobre la temática de la minoridad lo llevaron a presidir entidades nacionales relacionadas con el tema.
Fuentes de la justicia local admitieron la “conmoción” que generó este hecho entre los magistrados. “Creo que debemos ser conscientes de que, más allá de la afectación personal y familiar, es la primera vez que ocurre una agresión de este tipo. Sin duda, es una represalia que se va a convertir en motivo de intranquilidad e inseguridad en todo el Poder Judicial santafecino”, sostuvo Roggiano.




