
Camila y Matías son los nombres más elegidos
Van primeros en la lista de registros; uno se llama Bond
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Hay por lo menos un hombre en la Argentina que puede emular, sin mentir, a Sean Connery cuando interpretaba al seductor espía conocido como 007. ¿Por qué? Porque ese alguien se llama Bond. Lo que no sabemos es si los padres de la criatura optaron por anteponerle el James, y si el todavía niño -nació en 2000- será capaz de conquistar a las mujeres más bellas o de armar un misil con cuatro piezas absurdas, entre otros milagros.
Es que, salvo que el nombre sea ridículo o contrario a las costumbres, todos están permitidos en la ciudad de Buenos Aires y, si alguno no figura en la curiosa lista de los 9055 del Registro Civil, usted puede, mediante un trámite, pedir que lo aprueben.
Con todo, y exceptuando a las Ana, María, Juan y José, nombres "compuestos", el ranking de este año lo ganaron los Matías y las Camila. A ellas les siguen, en este orden, Sofía, Agustina, Micaela, Rocío, Milagros, Florencia, Martina y Valentina. En tanto, después de los Matías vienen Lucas, Franco, Agustín, Nicolás, Tomás, Santiago y Facundo.
¿Quiere cifras? Desde enero hasta mediados de octubre último nacieron en los hospitales públicos de la ciudad 69.176 niños, de los cuales 33.780 fueron mujeres y 35.376, varones. De ese total, se anotaron en los registros civiles 1322 Matías y 1640 Camila.
Atrás, muy atrás en la lista, quedan los nombres indígenas o ingleses que no estaban permitidos, y comienzan a surgir extrañas voces nunca oídas, o aquellas que imponen la televisión y ciertas modas.
Tal fue el caso de Catriel, nombre indígena que el actor-galán Osvaldo Laport impuso desde la telenovela "Más allá del horizonte". Y ni hablar de los personajes llorosos de Andrea del Boca: Antonella o Celeste. O de aquellos que remiten a gestas patrias, como la guerra de 1982, que dio muchas Malvinas. Y la "mano de Dios" con los consiguientes miles de Diego o de Armando. En fin, las modas.
Yu o Ya
"Desde hace dos años -dijo Félix Padilla, director del Registro Civil- hay un criterio más amplio cuando la norma habla de voz autóctona latinoamericana. Y se consideró que es posible poner a los hijos cualquier nombre del mundo, mientras se demuestre que determina sexo."
De todos modos, el listado tiene casos increíbles y supone que quienes pidieron la autorización para inscribir a sus hijos bajo ciertos nombres habrán tenido fuertes razones.
Un rápido repaso dice que entre los hombres está permitido llamarse Balint, Bambú, Ido, Pánfilo, Petromax, Pinito -cualquier sentimiento de inferioridad deberá ser tratado por un terapeuta-, Nectario o Yu.
Las mujeres no se quedan atrás: al Yu masculino se le opone el Ya femenino. Y luego están Papila, Paciencia, Veda, Madonna, Tara -no confundir con el lugar común "tiene una ídem"-.
Pero también hay una lista con nombres que puede ser utilizada para ambos sexos: Karibe, Soi, Bay, Ben Hur, Page -página, en inglés-, Pampa y Paraná. ¿Y qué hacer si el progenitor era un hombre bravo o uno de aquellos anarquistas que libraban sus batallas a través de nombres no siempre gentiles? Es decir: ¿se puede cambiar? "Sí -señaló Padilla-, pero sólo por resolución judicial y cuando medien justos motivos."
En cuanto al ridículo, lugar del que no se vuelve, la ley habla de exclusión en esos casos. "Se considera ridículo, de acuerdo con el Diccionario Enciclopédico Básico, Ed. Alfredo Ortells, Valencia, España -dice la explicación encontrada en la página web del Registro Civil-, que por su rareza mueva a risa."
Los más anotados
Ellas: entre las mujeres, el nombre más anotado del año es Camila (1640 veces); la siguen Sofía (1033), Agustina (952), Micaela (849), Rocío (705), Milagros (687), Florencia (623), Martina (535) y Valentina (478) .
Ellos: entre los hombres, en el ranking de 2001 primero marcha Matías (1322), seguido por Lucas (1183), Franco (1076), Agustín (961), Nicolás (916), Tomás (877) y Santiago (810).
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