
Capturaron un calamar gigante
Apareció en Mar del Plata, donde lo van a estudiar; mide tres metros de largo y pesa 150 kilos
1 minuto de lectura'
MAR DEL PLATA.- "Va a ser difícil meterlo en una bandeja de pescadería", apuntó con picardía uno de los encargados de la cámara frigorífica de Pesantar ni bien advirtió el tamaño del calamar que apareció en las redes de uno de los buques de esa empresa pesquera radicada en Ushuaia.
La referencia tenía que ver con el molusco cefalópodo de poco más de tres metros de longitud y 150 kilogramos que fue recogido por el barco factoría Rikuzen, a casi 30 millas al norte de la isla de los Estados.
El espécimen, el tercero con estas características que se captura en aguas argentinas, sería un ejemplar del género Archihteuthis. Desde hace 72 horas es estudiado por especialistas del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (Inidep), que viajaron especialmente desde Mar del Plata hasta Tierra del Fuego.
¿Y esto?
Según informó a La Nación la bióloga marina Silvana Pineda, integrante del citado organismo, "el lunes se comenzó a descongelar al calamar para tomar muestras de tejidos y de otras de sus estructuras con el propósito de establecer certeramente a qué especie pertenece, el sexo, la edad y, posiblemente, los hábitos alimentarios".
La mujer anticipó, además, que con este material en su poder regresarán a la ciudad balnearia para continuar los estudios.
"El tamaño que tiene, de acuerdo con el informe que nos alcanzó el observador del instituto embarcado en el Rikuzen -añadió la científica-, es propio de este género de moluscos. Es extraño que haya aparecido en nuestras aguas, donde no es habitual este tipo de hallazgos. Mire, hay sólo dos antecedentes en la historia: en agosto de 1995 y en abril de 1998."
La científica explicó que el primero fue trasladado al Museo de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia y el otro calamar gigante continúa esperando su destino en la cámara frigorífica del Inidep. Se supone que en poco tiempo más también podrá ser estudiado
¿Querés unas rabas?
Pese a que los 70 tripulantes del Rikuzen han vuelto a hacerse a la mar a bordo del buque factoría, mediante un contacto telefónico con la sede de Pesantar, en Ushuaia, pudo reconstruirse la historia protagonizada por el tercer calamar gigante aparecido en aguas argentinas desde que se llevan registros.
Según un vocero de la pesquera, el molusco gigante apareció en la red de arrastre de la nave, de 105 metros de eslora, a mediados de febrero último.
"En un principio -explicó-, los pescadores no se dieron cuenta porque venía entre los peces que llenaban la red", contó el vocero, quien no ocultó su orgullo por haber participado de la partida.
"Al abrirse la red sobre la cubierta y separarse el resto del pescado -añadió- uno de los hombres vio la vaina del calamar, que tendrá más de un metro cincuenta de largo."
Según la fuente, los ocho tentáculos del animal fueron aplastados por el peso del cardumen extraído, aunque finalmente se recuperaron.
"Como se sabe, el cuerpo del calamar es muy delicado, más allá de su tamaño, y el arrastre lo dañó en parte, pero antes de congelarlo lo rearmaron", subrayó.
Alguien calculó que, de haberlo preparado en la cocina, sus tentáculos troceados (rabas) hubieran alcanzado para satisfacer a toda la tripulación.
Pariente del kraken
El anuncio del hallazgo fue hecho al Inidep de inmediato, pero la singular presa sólo desembarcó en Ushuaia el jueves último, cuando el navío regresó al puerto de dicha ciudad.
El calamar gigante es una suerte de primo de los que habitualmente llegan a nuestras mesas, el Illex y el calamarete, cuyas medidas no superan los 45 centímetros, en el primer caso, y los 25 en el segundo.
Según las leyendas del mar, la existencia de estos animales era señalada con terror por los hombres que navegaban los océanos, y se cuentan historias fantásticas que jamás llegaron a comprobarse.
Una de esas narraciones, que los hombres de mar repetían una y otra vez, dice que el kraken, tal como lo llamaban, aparecía sin aviso y tras extender sus tentáculos se llevaba a las profundidades tripulaciones enteras.
Lo notable es que la leyenda se escucha, incluso hoy, tanto en el Caribe como en Europa y hasta en los mares de la India y, salvo los matices, las historias siempre hablan de lo mismo: un monstruo marino que se traga los barcos.
Hay, según refieren varios historiadores, ciertas pinturas orientales donde la leyenda se cuenta con espeluznantes detalles.
En esta ocasión, el formidable molusco repitió, tal como antaño, su inesperada irrupción, pero sólo para terminar estibado junto a toneladas de merluzas, en el refrigerador de un barco factoría.





