
Cariló y Mar de las Pampas, a pleno
Son los destinos que eligen las familias de alto poder adquisitivo; la ocupación en enero supera el 80%
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PINAMAR.- Cariló y Mar de las Pampas. Uno, destino ya transformado, por su denso bosque, sus arenas onduladas y sus amplias playas, en clásico para las vacaciones entre las familias de mayor poder adquisitivo. El otro, por tener un paisaje similar, aunque en menor escala, empieza a abrirse camino entre los balnearios favoritos de las clases media-alta y alta para instalarse, por lo menos una semanita, durante el verano.
Con sus 33 apart hoteles, sus seis departamentos con servicios de hotelería (limpieza y desayuno), tres balnearios, 23 restaurantes y seis pizzerías -según datos de la comuna pinamarense-, Cariló logró cautivar a los turistas con su aspecto de aldea autosuficiente en medio de 1600 hectáreas de bosque.
Tal vez por eso, este año la estada media subió a 13 días, contra la semana que en promedio solían pasar en sus arenas -tendidas a a lo largo de 11 kilómetros de esta ciudad- los viajeros la temporada anterior, reveló el secretario de Turismo local, Juan José Rodríguez.
La ocupación superó, como en otras localidades de este partido, el 80% de las casi 4000 plazas hoteleras y los paquetes inmobiliarios ofrecidos. También aumentó el gasto promedio diario de un verano al siguiente: creció de 62,50 pesos en 2003 a 67,78 pesos en lo que va de este mes.
"En años anteriores fuimos a Villa Gesell, pero esta vez preferimos venir a Cariló porque hay un ambiente más familiar. Es un poco más caro, pero a cambio ganamos más tranquilidad, menos bullicio, más seguridad", dijo Gabriela, del barrio porteño de Belgrano, que se instaló en un apart hotel con su marido y sus dos hijos, y alquila sombrilla en un balneario.
Helena, que visita "por unos días" a su hijo, su nuera y sus dos nietos, oriundos de la zona norte del conurbano, alojados en una casa alquilada por 15 días, rescató también la tranquilidad "de la vida familiar entre los árboles, los pájaros y el césped" que brinda Cariló.
No sólo los argentinos optan cada vez más por este lugar, donde pinos centenarios envuelven casonas con jardines de hortensias. Durante las tres primeras semanas de enero, el 3,6% de los visitantes eran extranjeros (ver aparte).
Como se dijo, los amantes de Cariló cuentan con un alto nivel económico. Por eso no resulta extraño verlos bajar a las playas, abiertas y semivacías, en sus camionetas 4x4. Ni verlos adquirir productos variados en los negocios de primeras marcas abiertos en el centro comercial, construido en madera, piedras y tejas, al que se llega desde la ruta 11 por la calle Cerezo.
En alza, la tranquilidad
De perfil similar, Mar de las Pampas -situada en el partido de Villa Gesell, a la altura del kilómetro 420 de la ruta interbalnearia- logró por primera vez en este año dejar de ser un destino alternativo para consolidarse como un verdadero polo turístico. El empuje viene de la mano de las 270 edificaciones en curso desde 2003 y de las 500 más planificadas para este año, afirmó Mariano Daquila, responsable del único parador existente, que llevó de 40 a 100 su oferta de carpas para atender la creciente demanda de los viajeros.
"Al igual que la vecina Mar Azul, la localidad duplicó su capacidad de recepción. Sus comodidades apuntan a un público de alto poder adquisitivo, pero no masivo. Y su encanto surge de la combinación de bosque, mar, médanos y tranquilidad", sostuvo el secretario de Turismo de Gesell, Jorge Ziampris.
También atrae su pintoresco centro comercial, de apariencia europea, con paredes de piedra, pasarelas de madera y jardines.
En las 3000 plazas ofrecidas, hubo registros de un 95% de ocupación durante enero, con buenas perspectivas para febrero, informaron fuentes municipales. Funcionan, según la página del municipio en Internet, 21 cabañas, 5 apart hoteles y dos hosterías, además de las casas particulares.
"Vinimos fuera de la temporada. Y ahora volvimos por 20 días. Lo elegimos por el bosque y porque es una playa familiar", confió Lilian, procedente de la Capital, que veranea en Mar de las Pampas con su marido y su pequeño hijo.
"Nosotros estamos alojados en Gesell. Pero venimos todos los días para acá -sostuvo Patricia, de Santa Fe, que viaja con su esposo y sus hijos de 7 y 8 años- porque en la playa no hay tanta cantidad de gente. Ya dijimos que el año próximo nos instalaremos aquí."
Desde todo el mundo, a la playa
PINAMAR (De una enviada especial).- De Inglaterra, Irlanda, Escocia, Alemania, Italia, Suiza, España, Finlandia, Suecia, Holanda, Rusia y Bélgica. De los Estados Unidos, Canadá, México, Colombia, Chile, Uruguay y Paraguay.
En poca cantidad, pero de todas partes, llegan los turistas extranjeros a Pinamar, Mar de Ostende, Ostende, Valeria del Mar y Cariló. Especialmente a este último.
"Averiguan por Internet, en las oficinas de comercialización que los apart poseen en la Capital, o por medio de las agencias de viajes porteñas, que les recomiendan pasar por aquí. Por lo general, compran paquetes de una semana de estada y aprovechan la oferta tan completa en servicios de Cariló", dijo el secretario de Turismo pinamarense, Juan José Rodríguez.
Según las estadísticas del municipio, la mayoría de los extranjeros viaja en pareja o grupos de tres personas. "En lo que va del año, los visitantes de otras nacionalidades ya constituyen el 3,6% del total del turismo entrante", agregó Silvia Soriano, colaboradora de Rodríguez.
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