Casi 120 andinistas recibieron 1999 sobre el Aconcagua
Brindis: a pesar de la fuerte nevada, el grupo esperó la medianoche con sidra y pan dulce; un grupo de italianos piensa hacer cumbre en las próximas horas.
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MENDOZA.- Casi 120 andinistas y prestadores de servicios de montaña que se encuentran en el Parque Provincial Aconcagua vivieron la envidiable experiencia de recibir 1999 más cerca del cielo que los demás mortales de estas mismas latitudes.
Como si esto fuera poco, estos aventureros celebraron la llegada del nuevo año como cualquier neoyorquino: bajo la nieve, a pesar de estar en el hemisferio sur.
Asado en el techo de América
En el campamento base de Plaza de Mulas, a 4370 metros de altura, andinistas de nueve países y un grupo de policías, gendarmes y trabajadores de la zona festejaron la llegada de 1999 con un asado servido por el jefe del refugio de ese lugar, Eduardo Ibarra.
Fue el asado a mayor altura del mundo que jamás se haya hecho. Luego, los deportistas brindaron con sidra y comieron las clásicas e infaltables garrapiñadas, turrones, nueces, frutas secas y panes dulces de estas fiestas.
En el festejo participaron expedicionarios procedentes de Japón, Francia, Italia, Bélgica, Canadá, México, Noruega, los Estados Unidos y la Argentina, junto a miembros de la patrulla de rescate de alta montaña de la Policía de Mendoza y efectivos de Gendarmería Nacional.
Un italiano con récords
El grupo alcanzó el medio centenar de personas cuando las agujas del reloj marcaron la hora 0.
Entre los que brindaron estuvo el andinista italiano Lucca Summa, miembro de una expedición de la región del Véneto que se jactaba de ser el último andinista en hacer cumbre en esta montaña durante 1998.
Otros escaladores italianos, en cambio, se preparaban ayer por la tarde para convertirse en los primeros expedicionarios en lograr la llegada a la cima en 1999.
Para lograrlo, los deportistas pasaron la noche del 31 de diciembre en el refugio Berlín, a 5800 metros, y al amanecer aprovecharon las favorables condiciones meteorológicas para llegar a la cumbre.
¿Desde dónde llama?
La noche del 31 de diciembre se caracterizó por ser la que trajo mayor demanda del teléfono semipúblico instalado recientemente por Telefónica de Argentina en Plaza de Mulas.
Según informó Eduardo Ibarra a La Nación , entre las 22 del jueves y la 1 del viernes el teléfono no descansó, y cuando se aproximó el toque de la medianoche, que marcaba la llegada del Año Nuevo, se formó una fila de más de 30 personas, en su mayoría extranjeros, ávidos por llamar a sus hogares y enviar los saludos de un feliz ´99.
El festejo fue indisimulado, pese a que el tiempo no acompañó como se esperaba. Desde las 16 del viernes comenzó a nevar en Plaza de Mulas y recién escampó a las 22. Fue algo así como un Año Nuevo en Nueva York, en Estocolmo o en Suiza, pero a 4500 metros de altura.
Festejos austeros
Distinta fue la experiencia de otros 70 andinistas extranjeros a quienes el nuevo año sorprendió mucho más alto, camino a la cumbre del cerro Aconcagua. No hubo sidra ni champagne, sólo comida enlatada y alguna bebida gaseosa, pero el menú poco importaba. Todos buscaban obsesivamente ser los primeros en llegar al techo de América en 1999.
Sin embargo, ninguno había logrado la ventaja de la expedición de los italianos, que esperó 1999 muy cerca de la cima.
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