
Caso Pomar: procesaron a seis policías
Se debe a las irregularidades durante la búsqueda de la familia, que había desaparecido cuando viajaba hacia Pergamino
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Las irregularidades y las negligencias policiales sucedidas durante la búsqueda de la familia Pomar, que había desaparecido cuando viajaba desde José Mármol hacia Pergamino, ya tuvo consecuencias judiciales: seis uniformados, entre ellos cuatro comisarios, fueron procesados, acusados de los delitos de violación de los deberes de funcionario público y falsedad ideológica.
Otros dos policías bonaerenses fueron imputados en la causa y deberán prestar declaración informativa. Los seis uniformados procesados ayer por el fiscal general adjunto de Pergamino, Mario Gómez, serán indagados el mes próximo.
Fernando Pomar, de 40 años; su mujer, Gabriela Viagrán, de 36, y sus hijas, Candelaria, de 6, y María del Pilar, de 3, habían salido de su casa de José Mármol, en Almirante Brown, hacia Pergamino, el 14 de noviembre pasado. Iban a pasar, como era costumbre, el fin de semana con su familia. Pero nunca llegaron a destino. Un día después se hizo la denuncia policial por su desaparición.
Finalmente, los cuerpos del matrimonio y sus hijas fueron encontrados el 8 de diciembre a un costado de la ruta provincial 31, a la altura de Gahan, camino que usaban habitualmente para ir los fines de semana de José Mármol a Pergamino. Según los registros policiales, el lugar del hallazgo había sido inspeccionado en seis oportunidades, tres en forma aérea y otras tantas vía terrestre.
"No hay dudas de que hubo inoperancia policial. La resolución del fiscal Gómez nos llena de agrado. Están demostradas las irregularidades que siempre denunciamos", afirmó a LA NACION el abogado Aquilino Giacomelli, representante de la familia Viagrán.
Los policías procesados por el fiscal Gómez son el comisario inspector Julio Golpe, que hasta el caso Pomar se desempeñaba como jefe de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de Pergamino; el comisario inspector Juan Carlos Ruiz, que era el jefe distrital de Salto; el comisario Daniel Arruvito, titular de Patrulla Rural de Salto; comisario Néstor Barrera, jefe de turno de la DDI de Pergamino; teniente primero Luis Quiroga, integrante de la Patrulla Rural de Salto, y el teniente Benito Barcos, encargado del puesto de vigilancia de Gahan.
Los dos policías llamados a prestar declaración informativa son el comisario mayor Roberto Gabin, que por entonces estaba a cargo de la Jefatura Departamental Pergamino, y el subjefe de la DDI Pergamino, comisario inspector Tomás Herrera.
Además de la investigación judicial, existe otra pesquisa a cargo de la Auditoría General de Asuntos Internos (AGAI) del Ministerio de Seguridad bonaerense, causa que tiene imputados a 16 policías, entre los que se encuentran siete jefes.
La investigación de la AGAI, a cargo del auditor adjunto José Guerrero, desafectó de sus funciones a siete de los 16 policías imputados en el sumario administrativo.
Las irregularidades cometidas en la búsqueda de los Pomar son, entre otras, "el mal tratamiento del 911". Cabe recordar que el 27 de noviembre pasado, una persona identificada como Casimiro Frutos llamó al número de emergencias 911 para avisar que el 16 de ese mes, a la vera de la ruta 31, había visto un automóvil rojo dado vuelta. La llamada fue archivada porque, según constaba en las actas policiales, el lugar del que hablaba Frutos ya había sido inspeccionado en seis ocasiones.
Tres de los procesados son acusados de falsedad ideológica porque suscribieron actas de rastrillajes que nunca fueron hechos. Era lo que siempre se sospechó, que la búsqueda no se hizo como se debía.
"Así como yo ponía las manos en el fuego por mi hija, que no se podía haber ido, como decían los investigadores durante la búsqueda cuando hablaban pavadas, digo que la policía está tapando algo", sostuvo a LA NACION la madre de Viagrán, María Cristina Robert.



