Chelsea Clinton se casó en una boda cargada de lujo
La hija del ex presidente norteamericano y la actual secretaria de Estado contrajo matrimonio con el banquero Marc Mezvinsky; mirá la fotogalería
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RHINEBECK (EE.UU.) - Chelsea Clinton se casó ayer con el banquero Marc Mezvinsky en una boda precedida por el misterio y la especulación, propios de una estrella. La confirmación fue a través de un comunicado de la familia de la hija del ex presidente Bill Clinton y la secretaria de Estado estadounidense.
"Observamos con gran orgullo y emoción abrumadora como Chelsea (30 años) y Marc (32) se casaron en una hermosa ceremonia en Astor Courts, rodeados de su familia y sus amigos cercanos", dijeron los padres de la novia en un comunicado.
Astor Courts es una finca histórica de unas 20 hectáreas junto al río Hudson, en las afueras de la tranquila ciudad de Rhinebeck (8.000 habitantes) muy cerca de Nueva York.
"No podríamos haber pedido un día más perfecto para celebrar el comienzo de su vida juntos, y estamos muy contentos de recibir a Marc en nuestra familia", agregaron.
La previa. El "enlace del siglo" -como lo llamaron los diarios estadounidenses- estuvo precedido por un ambiente de fiesta pese al amplio resguardo policial.
Una multitud de curiosos y seguidores de celebridades se congregó en la principal vía de Rhinebeck para ver a los invitados que se alojaron en el hotel Beekman Arms. Se especula que unos 500 invitados asistían al festejo, entre ellos el director de cine Steven Spielberg, la diseñadora Vera Wang y la ex secretaria de Estado Madeleine Albright.
El resto de los detalles se mantuvieron bajo estricto secreto con el fin de cumplir con los deseos de privacidad de Chelsea y su esposo.
"No iré y debo decir que será suficientemente difícil tener a un presidente en la boda como para querer tener a dos presidentes", declaró Obama al programa The View de la cadena ABC.
Los curiosos aguardaron expectantes. "Esto es emocionante. Hay tantos problemas en el mundo, pero todo se detiene este sábado por esta boda", dijo Anne McConnell, que aseguró un banco estratégicamente situado frente a la Beekman Arms con la esperanza de ver a miembros de la familia Clinton.
"Es una pena que no la pasen por televisión", dijo. "Esto debería ser transmitido en vivo como la boda de la princesa Diana".
Bill Clinton, presidente entre 1993 y 2001, quien lucía más estilizado luego de que su hija le pidió especialmente perder peso para la ocasión, llegó a Rhinebeck el viernes y respondió a las preguntas de curiosos y periodistas, con comentarios especialmente afectuosos sobre su próximo yerno. "Lo admiro. Hillary también" subrayó.
Así como nada se sabe sobre la lista de los invitados, tampoco fueron revelados detalles sobre la ceremonia, la que según expertos en bodas podrían costar entre tres a cinco millones de dólares.
Las especulaciones sobre los altos costos de la boda han suscitado las críticas de varios congresistas, que ven con recelo una celebración fastuosa cuando el país aún no se recuperó de una de sus peores crisis económicas.
"Esto está fuera de control", opinó el columnista de Boston Globe, Beckham Falcone. "Esto no es de buen gusto", dijo.





