Cómo es la materia prima de la droga del momento
La efedrina se utiliza para fabricar la letal metanfetamina
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La efedrina y la pseudoefedrina son a las drogas sintéticas, lo que la planta de coca o la amapola a la cocaína y la heroína. La materia prima. Con la ventaja nada despreciable, para los narcotraficantes, de que no se requieren grandes extensiones de cultivos para producirla y que se trata de un broncodilatador de uso medicinal legal en muchas partes del mundo, incluida la Argentina, donde aparece en 70 medicamentos.
De modo que, según los especialistas, el problema no es la efedrina, sino qué se hace con ella. Los carteles de narcos mexicanos, como el de Sinaloa -uno de los más activos-, emplean esta sustancia para la fabricación de metanfetamina, una droga de altísima adicción que comenzó a hacer estragos en los últimos años en los Estados Unidos.
Esa droga ilegal conocida también como meth o cristal meth , speed o crank es uno de los nuevos dolores de cabeza para la DEA, dado que puede obtenerse con medicamentos comprados en una farmacia y cocinada en una sartén dentro de una habitación.
Entre los jóvenes de algunos estados del Medio Oeste norteamericanos (Illinois, Michigan y Ohio), estas drogas comenzaron a hacerse populares. Diez millones de norteamericanos han probado la metanfetamina durante el transcurso de sus vidas y, actualmente, según los registros oficiales, hay cerca de 200.000 usuarios de metanfetamina que tienen entre 18 y 25 años en ese país.
El cóctel sintético es explosivo. Y el efecto para el adicto resulta similar al del "paco" o el "crack", productos baratos derivados de la elaboración de cloridrato de cocaína. La metanfetamina se vende en polvo o cristales y puede inhalarse, fumarse o inyectarse. Para fabricarla se emplean, además de la efedrina o pseudoefedrina, derivados comunes de las anfetaminas. Los productos pueden comprarse, incluso, sin receta en cualquier comercio. En Internet abundan, por ejemplo, los foros de consulta acerca de cómo fabricarla en los hogares.
Cambios en el tráfico
Los carteles mexicanos dedicados hasta la década del 90 en cruzar la cocaína de Colombia a los Estados Unidos descubrieron que era más sencillo empezar a fabricar una droga más barata, fácil de hacer y con una demanda creciente del otro lado de la frontera. Los narcos colombianos, por otra parte, habían empezado a prescindir de los narcos mexicanos en los últimos años para ingresar la cocaína a Estados Unidos. En Colombia echaron mano de nuevos métodos, como los submarinos y rutas de acceso menos obvias, para llegar a los norteamericanos y evitaron así compartir ganancias. Los carteles mexicanos, de todos modos, buscaron la manera de continuar en el negocio con nuevas sustancias ilegales. "Reconversión", podría definirse en términos de industria tradicional.
El éxtasis, otra de las drogas sintéticas elaboradas con efedrina o pseudoefredrina, hizo su irrupción en un público masivo a partir de mediados de los 90, primero en Europa y, después, en todo el mundo.
El éxtasis tiene una alarmante difusión en relación con las fiestas electrónicas, aunque muchas veces, según peritajes realizados en pastillas secuestradas por la policía en la Argentina, la droga no era éxtasis sino una combinación de anfetaminas y efedrina similar al meth .
Las drogas sintéticas ilegales no son nuevas. El Acido Lisérgico (LSD) hizo su irrupción en la década del 60 como una emblema del movimiento hippie. La diferencia entre el LSD, por ejemplo, y la metanfetamina o el éxtasis, es que la primera posee un efecto alucinógeno y psicotrópico, mientras que las nuevas sustancias producen euforia y estimulan las funciones motrices como la cocaína.
Las consecuencias para salud son nefastas. La metanfetamina libera altos niveles del neurotransmisor dopamina, que estimula las células cerebrales, mejorando el estado de ánimo y el movimiento del cuerpo.
Como consecuencia tiene un efecto neurotóxico, ya que daña las células cerebrales que contienen dopamina y serotonina (otro neurotransmisor). Con el tiempo, la metanfetamina reduce los niveles de dopamina, lo que puede resultar en síntomas similares a los de la enfermedad de Parkinson.
Otros efectos
Las acciones del sistema nervioso central que resultan del consumo incluso de pequeñas cantidades de metanfetamina incluyen prolongación del estado de vigilia, mayor actividad física, disminución del apetito, aumento de la frecuencia respiratoria, hipertermia y euforia. Otros efectos sobre el mismo sistema nervioso incluyen irritabilidad, insomnio, confusión, temblores, convulsiones, ansiedad, paranoia y agresividad. La hipertermia y las convulsiones pueden producir la muerte.
México es el segundo productor mundial de metanfetamina después de los Estados Unidos. En ambos países se prohibió el ingreso de efedrina y pseudoefedrina producida en la India, China o Alemania a causa del siniestro auge de la metanfetamina.
En la Argentina, con una industria farmacéutica desarrollada, estas sustancias broncodilatadoras no resultaban peligrosas. Hasta ahora.




