Conflictos durante más de 40 años

Lentitud: el litigio por las tierras del ex albergue comenzó en 1955; la Comuna debe unos $ 25 millones a los dueños del predio.
Lentitud: el litigio por las tierras del ex albergue comenzó en 1955; la Comuna debe unos $ 25 millones a los dueños del predio.
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20 de noviembre de 1997  

El estado de abandono en que se encuentra actualmente el predio del ex albergue Warnes es el fiel reflejo de los más de 40 años de luchas judiciales que se centraron en esas tierras, que pertenecían a la familia Echevarne y fueron expropiadas por el gobierno de Juan Domingo Perón, en 1950, para construir el Hospital Nacional de Pediatría.

Cuando cayó el peronismo, en 1955, la obra quedó paralizada y una serie de edificios inconclusos fue paulatinamente ocupada por "inquilinos" ocasionales, que comenzaron a transformarse en los propietarios de hecho.

Ante esta situación, los Echevarne demandaron judicialmente al Estado nacional y luego a la ex Municipalidad de Buenos Aires para que el terreno les sea devuelto.

En 1975, la Corte Suprema de Justicia resolvió la restitución del predio a sus dueños originales, pero la devolución se vio demorada porque allí vivía ya un millar de personas.

La dinamita y después

Unos 400 kilos de dinamita terminaron con los edificios de lo que se había convertido en el Albergue Warnes. Fue en 1991, y la orden la dio el entonces intendente, Carlos Grosso. Las casi 2500 personas que usurpaban las improvisadas viviendas fueron trasladadas al barrio Ramón Carrillo, en Villa Soldati.

Pero con la pólvora no se cerró el conflicto. La familia Echevarne se negó a recibir el predio lleno de escombros y, además, exigió el pago de una indemnización de unos 25 millones de dólares en concepto de daños y perjuicios por no poder hacer uso de su propiedad desde que la Justicia falló en favor de ellos.

El atisbo de una solución llegó hace dos años, cuando la empresa Carrefour presentó su proyecto de reurbanización. Con el apoyo incondicional de la actual administración comunal, sólo falta el cambio en la zonificación para que se inicien las obras.

Así, Carrefour se haría cargo de la deuda de la Comuna con la familia Echevarne y se quedaría con las tierras. Por su parte, el Gobierno de la Ciudad no reclamará el cobro del importe adelantado a los dueños cuando se inició el juicio de expropiación.

En definitiva, todas las partes contentas.

Aprobarían el proyecto Warnes

El Concejo Deliberante porteño podría aprobar hoy la ordenaza de rezonificación de las 19 manzanas del ex albergue Warnes, que habilitará a la empresa Carrefour para construir un hipermercado, 11 torres de departamentos, una escuela y un parque público en el predio, que es actualmente un gigantesco terreno baldío.

Pero para que se resuelva el cambio de destino de esta postergada zona de la ciudad aún falta resolver un aspecto crucial: el bloque de ediles frepasistas se niega a dar el visto bueno si la firma no resigna parte de la extensión de la playa de estacionamiento prevista en el proyecto.

Carrefour también se puso firme: el cambio propuesto incrementaría, dicen, en 6 millones de dólares el presupuesto original, calculado en 130 millones.

La empresa francesa presentó su plan de urbanización, en el que ofrece hacerse cargo de la millonaria deuda que la ciudad mantiene con los actuales dueños del terreno, a cambio de quedarse con el usufructo de las tierras, cuya posesión provocó dilatados litigios (ver aparte).

En la madrugada de ayer se estuvo a punto de aprobar la norma, pero la sesión casi termina en escándalo cuando un grupode vecinos del barrio de La Paternal agredió verbalmente al concejal del Frepaso Eduardo Jozami, que alzó su voz con un argumento que trabó la negociación. A la 1.30 se pasó a un cuarto intermedio.

"Pedimos que de los 37.000 m2 destinados a estacionamientos y plantas de carga y descarga, la mitad se hagan bajo tierra y el espacio que queda sea parquizado", explicó Jozami a La Nación .

Tanto el gobierno porteño como los ediles radicales se mostraron muy interesados en la habilitación de esta obra, pero el bloque justicialista no votaría en favor si no hay consenso unánime, según informaron fuentes del Concejo.

La urgencia del barrio

Vecinos de los barrios que rodean al predio en conflicto quieren que las obras se inicien lo antes posible. Dicen que la zona está llena de ratas y que una villa de emergencia se está formando en las hectáreas abandonadas. Esa intención quedó demostrada en la audiencia pública que el Concejo organizó en septiembre último.

El núcleo de la urbanización lo constituirán el hipermercado, un centro comercial y los edificios. La inversión comprenderá la donación de 6,5 hectáreas parquizadas y arboladas, que darán lugar al esparcimiento y respiro de la región.

También está prevista la construcción de un túnel bajo las vías del Ferrocarril Urquiza, a la altura de la avenida Chorroarín, que reemplazará al vetusto puente que aún funciona, y que permitirá unir a los barrios de Belgrano y Flores en menos de media hora.

Las obras del plan, denominado Barrio Parque Central, se iniciarían apenas se apruebe la rezonificación y demandarían un trabajo de, al menos, dos años.

En la sesión de mañana, la penúltima en la historia del Concejo Deliberante porteño, continuará la negociación para lograr el acuerdo entre la ciudad y los dueños de los terrenos, para que éstos renuncien a las demandas judiciales que se entablaron .

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