
Crece cada vez más el agujero de ozono
Antártida: la capa de la atmósfera que protege al continente helado de la radiación solar es actualmente la más delgada que se haya registrado.
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El agujero de la capa de ozono que cubre el continente antártico sigue batiendo récords. Su tamaño acaba de superar en un cinco por ciento al del año último, con unos 27 millones de km2 , y permite aún más el paso de los rayos ultravioletas que inciden negativamente en el medio ambiente y en los ecosistemas.
La medición corrió por cuenta de la agencia aeroespacial norteamericana (NASA) y fue difundida ayer por la organización Antarctica New Zealand (ANZ), según consignó un cable de la agencia de noticias ANSA.
El organismo neozelandés mide los niveles de ozono en la atmósfera sobre la base antártica Scott, mientras que el Instituto Antártico Argentino lo hace desde la Ushuaia y desde las bases Belgrano y Marambio.
Si bien en nuestro país no tienen aún las últimas mediciones, el ingeniero Ricardo Ozu, del departamento de Coordinación de Ciencias de la Atmósfera del mencionado instituto, aseguró que el aumento de la rotura de la estratósfera se vislumbraba desde hace un tiempo.
El agujero de ozono no es más ni menos que el adelgazamiento de la capa de la atmósfera que protege a los seres vivos de la radiación solar ultravioleta, producto de la acción de sustancias químicas como los gases clorofluorocarbonados (CFC) que la dañan.
Esto trae consecuencias negativas sobre los ecosistemas, impactos en el clima, cánceres de piel y contaminación ambiental, porque el ozono que se deposita en la superficie del planeta es nocivo para el ser humano.
La primavera es la estación en la que se agudiza esta situación y la Antártida, una de las zonas más afectadas por la actividad de los rayos ultravioletas. El ozono, de acuerdo con el especialista, se produce permanentemente en la zona tropical del Ecuador y se dirige hacia los polos.
Pero las bajas temperaturas del vórtice polar antártico (viento circumpolar) no permiten que penetre aire ozonizado que proviene del continente.
"En esta época, la temperatura del vórtice es de -80 grados Celsius, lo que favorece la formación del agujero. En noviembre vuelve a -60 o -50, ayudando a la nueva formación de la capa, aunque no se reconstruye por completo", explicó Ozu.
Anticipado
Si bien el agujero acostumbra a formarse en septiembre, los investigadores neozelandeses informaron que este año se produjo antes de lo esperado, tal como ocurrió en 1996.
Normalmente, la rotura de la capa mide 300 Unidades Dobson (UD), moléculas de ozono por unidad de a volumen, pero la baja récord sobre el continente helado fue de 88 UD, en 1994.
Una semana atrás, la medida era de 190 UD y, aunque aumentó el fin de semana último, comenzó a bajar nuevamente. Es por esto que la ANZ presume que la baja de las moléculas podría llegar a batir un nuevo récord.
Los investigadores argentinos comenzaron a notar el adelgazamiento de la capa en 1977 y confían en que "en 30 o 40 años los contaminantes que la dañan se acabarán", señaló Uzo. Siempre y cuando, hizo la salvedad, el hombre evite la producción de esos gases.
Afectado
La diferencia entre el Polo Norte y el Sur "se encuentra en que en el primero hay más continente que hielo, al revés de lo que ocurre con el segundo", explicó Uzo.
Esta es la razón por la cual el agujero en la capa de ozono es mayor en la Antártida, donde las temperaturas del vórtice son más bajas e impiden la llegada del aire ozonizado que proviene de las zonas tropicales. Esto convierte al continente helado en una de las zonas más proclives a la ruptura de la capa de la atmósfera.




