Denuncian demoliciones dentro del histórico Mercado de San Telmo
Según pudo comprobar lanacion.com , varios locales del antiguo edificio, que estaban recubiertos con mármol de Carrara, fueron derribados y reemplazados por otros de ladrillo a la vista; el gobierno porteño intervino esta tarde y dio parte a la Policía Federal
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El antiguo Mercado de San Telmo, que fue inaugurado en 1897 en la intersección de Defensa y Carlos Calvo y hoy es visitado por turistas del todo el mundo, podría perder su identidad. Varios de sus locales fueron demolidos y otros reemplazados por construcciones en ladrillo, material que amenaza con avanzar sobre el mármol de Carrara original que recubre la parte externa de muchos de los mostradores.
Tras enterarse de esta situación a través de la investigación realizada por lanacion.com , el ministro de Cultura de la Ciudad, Hernán Lombardi, se reunió con el ministro de Desarrollo Urbano, Daniel Chain y decidieron inspeccionar el lugar.
Al comprobar que las demoliciones están efectivamente siendo llevadas a cabo, ambos ministros, junto con representantes de la subsecretaría de Patrimonio Cultural y de la Dirección General de Casco Histórico, presentaron una denuncia ante la Policía Federal para ordenar la inmediata interrupción de las obras.
"Nosotros no autorizamos ninguna de esas demoliciones, y el mercado es un patrimonio muy importante que tenemos que defender", dijo Lombardi a lanacion.com . Además, indicó que ante un "ataque semejante a un edificio histórico, hay que actuar inmediatamente".
Por otra parte, el ministro destacó que "el hecho de que la misma gente denuncie la destrucción de estos lugares, demuestra que hay una gran conciencia de la importancia del patrimonio cultural e histórico de la ciudad".
Denuncias. Lorena Pérez es guía de turismo y desde el año 2000 recorre los pasillos del predio, colmados de coloridas verdulerías (los comerciantes limpian la fruta para que reluzca), carnicerías, puestos de antigüedades, ropa y cafeterías. "Cuando vi que habían puesto el ladrillo a la vista me puse a llorar delante de los turistas. Quise hablar con los administradores pero no me atendieron", relató a lanacion.com .
Este medio intentó contactarse con la administración del edificio, pero no lo consiguió. Las oficinas estaban cerradas y, a pesar de los llamados telefónicos, nadie atendió la consulta.
Hernan Lombardi, ministro de Cultura de la ciudad, aseguró: "Vamos a enviar a personal de la Dirección General de Patrimonio y de la Dirección General de Casco Histórico para que se acerquen hasta el lugar".
En diálogo con lanacion.com afirmó: "El mercado es un lugar único. Hay que preservarlo a toda costa".
El antiguo Mercado de San Telmo está declarado Monumento Histórico Nacional, por lo que está protegido ante eventuales modificaciones.
Sin embargo, Alberto Martínez, integrante de la agrupación vecinal San Telmo Preserva, dijo a lanacion.com : "A fines de 2008 denunciamos la aparición de locales con una estructura metálica que no tiene nada que ver con la arquitectura del mercado. Pero todavía no tuvimos ninguna respuesta concreta del Gobierno de la Ciudad".
Comerciantes. "Los comerciantes aseguran que planean reemplazar todo por ladrillo, incluso uno me aseguró que lo más importante para ellos es vender y no cuidar el patrimonio", dijo, indignada, Pérez.
Una vendedora de ropa que tiene su puesto a metros de la glorieta, una de las construcciones más visitadas por los turistas, se mostró satisfecha con la demolición del local que estaba frente a su puesto: "Al administrador anterior lo echaron por sucio. El lugar se llena de bichos, así que ahora van a levantar ladrillo".
Además, señaló que otro rectángulo cuyas aberturas estaban cubiertas por cartones sería derribado. Y explicó: "Van a enviar el mármol [que saquen de esos locales] al Museo de la Ciudad".
Claudio Bertonatti, museólogo y docente de la cátedra Unesco sobre turismo cultural, durante la recorida que compartió con este medio explicó que el arquitecto italiano Juan Antonio Buschiazzo, quien construyó el edificio, eligió el marmol por razones higiénicas.
"Se trata de una cuestión funcional y que tiene valor dentro de este contexto ¿Qué sentido tiene que lo trasladen?", cuestionó. "Es uno de los últimos mercados antiguos e históricos que quedan en Buenos Aires y estamos asistiendo a su arrasamiento", sostuvo.



