
Detonaron una bomba en el Hospital Naval
Bergés: allí se encuentra internado en grave estado el médico policial acusado de torturas que fuera víctima de un atentado.
1 minuto de lectura'

La escalada de amenazas de muerte y de colocación de explosivos se incrementó ayer con el hallazgo de un artefacto listo para estallar en el Hospital Naval donde permanece internado el médico policial Jorge Bergés baleado hace ocho días cuando salía de su domicilio en Quilmes.
Se trataba de una garrafa con tornillos a la que se le había adosado un mecanismo de relojería y que fue hecha estallar por personal de la Brigada de Explosivos de la Policía Federal como se informa por separado.
Bergés fue baleado por dos hombres de la denominada Organización Revolucionaria del Pueblo (ORP) el mismo grupo que se adjudicó la colocación de la bomba en el Hospital Naval.
Numerosas amenazas sobre colocación de explosivos fueron recibidas en organismos públicos -en la escuela que funciona en el Club Independiente en Avellaneda en los tribunales de Lomas de Zamora en el Ministerio de Educación entre otros- y privados. En estos casos se trató de falsas alarmas.
También fue amenazado el periodista Julio Lagos a quien le dejaron grabado un mensaje en el contestador automático mientras estaba al aire su programa por la FM Feeling.
Las intimidaciones alcanzaron a la periodista Magdalena Ruiz Guiñazú que fue amenazada con una carta anónima enviada a Radio Mitre. Su teléfono particular estuvo intervenido hace unos 30 días sin ninguna orden judicial.
Ayer el Gobierno intentó llevar un mensaje tranquilizador. Por caso el ministro del Interior Carlos Corach dijo que "no existe ninguna amenaza cierta a la seguridad pública" sin embargo el día anterior había advertido que los organismos de seguridad a su cargo habían sido puestos en estado de alerta.
En el mismo sentido se expresó el titular de la Secretaría de Inteligencia del Estado Hugo Anzorreguy quien indicó que en el país hay "una tranquilidad absoluta" y "todo está perfectamente controlado por las fuerzas de seguridad".
El jefe de la Policía Federal comisario general Adrián Pelacchi explicó que se adoptaron diversas medidas pero que "eso no significa poner un enorme número de efectivos uniformados en la calle. Hay varios dispositivos que se adoptan pero no deben hacerse públicos".
Pelacchi también buscó llevar un mensaje tranquilizador al señalar que "hasta ahora se han comprobado sólo dos casos concretos: el ataque contra Bergés y la bomba en el hospital donde permanece internado. Es importante mantener la tranquilidad para no conmocionar innecesariamente a la sociedad".
Acerca del ataque sufrido por el humorista Nik de La Nacion perpetrado por dos sujetos el martes último que le aconsejaron que dejara de hacer "las b... que hacés siempre" sostuvo que se trataba de un episodio confuso.
"Hay que ver lo que dice el mismo Nik al respecto pero hasta ahora no podemos decir que se haya tratado de un intimidación política" opinó.
Anzorreguy había aconsejado a la prensa que se le preguntara a Pelacchi por la falta de seguridad en el Hospital Naval.
"Es cierto -dijo Pelacchi - la seguridad en la toda la ciudad es nuestra responsabilidad. Nosotros teníamos personal dentro del edificio y fuera del hospital había personal de seguridad."
El Gobierno trata de bajarle el tono a la escalada de violencia
Despresurización: el ministro del Interior trató de minimizar los hechos y dijo que no "hay ningún peligro para la seguridad nacional".
El ministro del Interior Carlos Corach aseguró ayer que "no existe absolutamente ningún elemento que permita concluir que existe peligro para la seguridad nacional y la protección de nuestra comunidad" ante las amenazas y atentados que se registraron en los últimos días.
El funcionario consideró que "hay una campaña cobarde de llamados telefónicos que no pueden ser impedidos porque nadie puede impedir que un psicópata o un personaje interesado en llevar intranquilidad tome el teléfono y realice diez veinte o cien amenazas" .
En una conferencia de prensa conjunta en la residencia de Olivos el ministro Corach el secretario de Seguridad y Protección de la Comunidad Andrés Antonietti y el jefe de la Policía Federal comisario general Adrián Pelacchi intentaron minimizar los recientes hechos violentos como el atentado contra el médico Jorge Bergés el humorista Nik de La Nación y las amenazas contra la actriz Georgina Barbarossa.
Aunque no quiso dar nombres Corach admitió que a esa lista citada se añadieron en las últimas horas otras amenazas telefónicas a "periodistas empresarios militares y artistas" .
Silencio seguridad
De todos modos el jefe de la cartera política expresó que "en el 99 9 por ciento de los casos por la seriedad de los servicios de inteligencia y de seguridad del Estado que consideran cada amenaza como una amenaza cierta que se investiga en el ciento por ciento. Si no estaría el caso del Hospital Naval que se investigó y estaba la bomba en ningún tipo ningún explosivo ni ningún otro elemento que permitiera dar veracidad a la denuncia" .
Antonietti en un breve contacto con La Nacion fue enfático en decir que están "trabajando intensamente en el esclarecimiento de los hechos pero no le podemos brindar más información porque la seguridad también es silencio" .
Tras reiterar que las fuerzas de seguridad están en estado de alerta Corach indicó que "alerta quiere decir que prestan especial atención a todo lo que está ocurriendo".
Tras aclarar que es un significado eminentemente técnico Pelacchi agregó que "si las fuerzas de seguridad entraran a hacerse eco por el escaso profesionalismo como es una campaña y pensáramos ilusoriamente que la seguridad pasa por la presencia fija de uniformados en determinados puestos lo que estaríamos haciendo es sí concurrir a esos objetivos de estos inadaptados porque estaríamos distrayendo masas humanas de las que todas las fuerzas carecemos para proteger al resto de la comunidad del delito común y del delito habitual" .
ORP sin datos precisos
A pesar de confirmar que la autodenominada Organización Revolucionaria del Pueblo (ORP) sería responsable de diversos atentados (a cajeros automáticos por ejemplo) desde 1990 el comisario Pelacchi indicó que "hasta el momento no tenemos datos fehacientes que permitan señalar que se trata de una verdadera organización con la entidad que esto significa".
Brigada Che Guevara
A pesar de la falta de datos concretos Pelacchi se animó a considerar que "evidentemente son profesionales de la violencia más allá de que el explosivo por los escasos soportes logísticos que pueda tener esta embrionaria organización les impida acceder a otro tipo de tecnología".
El jefe de la Policía Federal consideró como probable antecesora de la ORP a una ignota agrupación denominada Brigada Che Guevara que esa institución "desarticuló a lo largo de tres años" .
Pelacchi explicó que la Brigada Che Guevara como no tenía soportes logísticos decidió encarar con mayor enjundia una política agresiva de operaciones y para recaudar fondos encaró un asalto el que fue detectado por hombres de la Policía Federal.
El jefe policial añadió que se produjo un enfrentamiento en el que "pereció el comandante nacional de ese grupo subversivo que desapareció de la política. Sugestivamente tiempo después aparece una nueva sigla que es esta ORP" .
Ruiz Guiñazú fue también intimidada
La periodista Magdalena Ruiz Guiñazú denunció haber recibido una carta intimidatoria con el nombre del fallecido juez Jorge Vicente Quiroga asesinado por la guerrilla en 1974.
Correctamente redactada e impresa con una computadora la morbosa esquela decía estar escrita "Desde este lugar al que yo vine sin ninguna intención gracias a los muchachos a quienes usted tanto defiende". Luego prometía a la periodista que pronto se encontrarían en el más allá.
"No me asusta ya que sería una feliz ocasión de volver a ver a mi hijo fallecido muerto de un síncope en 1985" dijo la conductora de "Magdalena tempranísimo" a La Nación tanto para mostrarse serena frente a la amenaza como para desmentir una vez más que su hijo haya sido un detenido desaparecido como señalan quienes pretenden descalificar el trabajo de la periodista en la Conadep.
Como se recordará el doctor Quiroga -baleado en abril de 1974 desde una motocicleta en la esquina de Viamonte y Paraná- fue uno de los jueces designados en 1971 en la Cámara Federal en lo Penal de la Nación que tuvo especial competencia en numerosas causas relacionadas con hechos calificados como subversivos.
Acerca de los atentados y las amenazas registrados en los últimos días Ruiz Guiñazú observó que "no hay que perder la cabeza ante estos intentos desestabilizadores de la democracia que nunca faltan. Se trata de gente nostálgica que no soporta vivir en este sistema".
Semanas antes la periodista había denunciado la "pinchadura" de su línea telefónica. "Mi marido me llamó a casa y sin que yo levantara el tubo pudo escuchar una conversación en mi cuarto" explicó Magdalena.
1
2“Abuelas”: el libro que recupera las historias de las mujeres que se animaron a romper los moldes del siglo XX
3Un verano extremo en la costa: sismo, meteotsunami, remolinos de viento, sudestada y temporal, ¿solo casualidad?
4Después de los therians, llegó el “Hobby dogging”: de qué se trata la nueva tendencia de pasear a perros imaginarios


