Distinción cultural a Clásica y Moderna
Hito: en la tradicional librería fue colocada ayer la placa que acredita el reconocimiento otorgado por el gobierno porteño.
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Rosa Ferreiro de Poblet, de 89 años, no pudo contener las lágrimas cuando se descubrió ayer la placa que proclama a Clásica y Moderna -que fundó junto con su marido hace 60 años- como sitio de interés cultural de la ciudad de Buenos Aires.
Bajo una intensa llovizna un grupo de "habitués" del reducto cultural ubicado en Callao y Paraguay, donde la buena lectura y el culto a la música se practican diariamente, acompañó a los hermanos Natu y Paco Poblet en uno de los momentos más significativos de la vida de Clásica y Moderna.
"Pienso en mi padre que seguramente jamás imaginó que alguna vez nos nombrarían sitio de interés cultural; estaría muy emocionado", dijo ayer a La Nación , Natu Poblet, mientras brindaba con sus amigos con unos sorbos de champagne.
Paco también recordó a su padre fundador además de mencionar con orgullo que en Clásica y Moderna, donde la familia tenía su vivienda, vio la luz por primera vez.
El escritor JuanJosé Sebreli fue el invitado especial de los Poblet. "Es alentador que se concreten este tipo de homenajes de gran significación para la conciencia porteña", dijo Sebreli. "Es muy importante que Buenos Aires siga creando y mantenga estos mojones culturales, tan importantes para la ciudadanía".
La resolución 260/98 de la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires no sólo designó a Clásica y Moderna como sitio de interés cultural. También extendió el reconocimiento a las librerías Gandhi, Liberarte y Opera Prima, que descubrirán sus respectivas placas en los próximos días.
Ambiente suave y armonioso
Frente a la frondosa arboleda de la plaza Vicente López, sobre la calle Paraná, se inauguró hace cuatro años Opera Prima, un lugar donde la equidad entre la música, los buenos títulos y los sabores especiales logran un ambiente suave y armónico.
Blanca Herrera y Carlos Lutteral dirigen Opera Prima. "Nos honra muchísimo esta designación inesperada", señalaron ayer a La Nación , luego de comentar que los reconocimientos culturales no dependen de la antigüedad.
Una agradable sorpresa interrumpe el diálogo. Luego de haber tomado un café se acercó lánguidamente María Kodama para saludar a Blanca y a Carlos, quienes le comentaron la designación que los proclama como sitio de interés cultural.
"Es una buena decisión. Este es un lugar muy cálido", advirtió Kodama.
Por su parte, el secretario de Cultura de la ciudad de Buenos Aires, Darío Lopérfido, señaló a La Nación su apoyo ferviente a este tipo de propuestas culturales.
"Hasta ahora no existían estas designaciones", dijo, luego de anunciar que a fin de mes llegará a Buenos Aires un grupo de técnicos franceses que realizará un relevamiento de los lugares culturales de Buenos Aires para contribuir con su opinión a su mejoramiento.




