
Dos empleados de SW recusaron a la fiscal de la causa
Flavio Cañoto y Marcelo Vernino, quienes se encuentran imputados en la investigación por narcotráfico, señalan que Gabriela Ruiz Morales tiene una "enemistad manifiesta"
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Dos empleados de la empresa Southern Winds en España que se encuentran imputados en la causa por el contrabando en valijas de casi 60 kilos de droga a Madrid, recusaron hoy a la fiscal Gabriela Ruiz Morales, informaron fuentes judiciales.
La presentación fue realizada por Flavio Cañoto y Marcelo Vernino, empleados de la firma en Madrid, quienes acusaron a la fiscal de abrir un expediente paralelo al que tramita el juez Carlos Liporace y de tener "enemistad manifiesta" hacia ellos.
Tanto Cañoto como Verniso ya fueron indagados en la causa por su presunta vinculación con el hecho, pero Liporace aún no resolvió la situación procesal de ninguno de ellos.
En el escrito, el abogado de los imputados, Martín González del Solar, pidió al juez que apartara de su rol de representante del Ministerio Público a Ruíz Morales por entender que tiene "enemistad manifiesta" con sus clientes e "interés en el proceso".
También remitió una copia de la solicitud al Procurador General de la Nación, Esteban Righi.
El letrado afirmó que supo que la fiscal "habría incoado un expediente sumarial, sustanciado en forma paralela a la causa original y por los mismos hechos que en ella se investigan, violando abiertamente las garantías constitucionales del debido proceso legal y del derecho de defensa en juicio".
El abogado aseguró que esa causa paralela se tramita a "sus espaldas", impide "el debido control de la prueba" y resulta "perturbadora del normal equilibrio que debe existir entre las partes de un proceso judicial".
González del Solar detalló que la fiscal habría ordenado la citación de Andrés Machado, un cabo que prestaba servicios en SW y viajó a Madrid para investigar el caso, a pesar de que este testigo ya había sido interrogado por el juez y en esa ocasión podría haberle realizado todas las preguntas que requiriera.
"Esta actividad paralela del Ministerio Público demuestra un absoluto desdén respecto de la actividad procesal ordenada por el tribunal, toda vez que, ignorando las medidas sumariales de trascendencia dispuestas, ha adoptado una actitud de un claro ocultamiento y una actitud que no guarda relación alguna ni con el estado de la causa ni con la actividad procesal", destacó.
El letrado especuló que la fiscal podría "pretender sacar algún provecho de orden personal" en la investigación.
En el informe que el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, realizó la semana pasada en la Cámara de Diputados, se conoció que Machado denunció a Ruiz Morales por un confuso hecho que habría ocurrido en la fiscalía.
Según el cabo, el 23 de marzo fue a la fiscalía y el prosecretario César Cabrera le preguntó si estaba "alambrado" (si llevaba micrófonos ocultos) y luego lo revisó con su consentimiento.
A continuación, el funcionario judicial –según la versión de Machado– sacó un arma de su cintura, se la puso en su sien y dijo frases como: "Yo no tengo miedo a morir", "Querés ver como me disparo" y "Esto no es joda".
Estos hechos fueron denunciados ante la Justicia por Machado y la división Asuntos Internos de la Policía Federal, por lo que el defensor de Cañoto y Vernini sugirió que la fiscal sea apartada del caso hasta que se dicte sentencia definitiva.
Por otra parte, el juez Liporace postergó para pasado mañana el fallo en el que definirá la situación procesal del presidente de SW, Juan Maggio; el vice, Enrique Montero, y el gerente comercial, Christian Maggio, informaron fuentes judiciales.
Ese mismo día, también está previsto que amplíe su declaración indagatoria Walter Beltrame, uno de los tres ex empleados de SW presos por el caso.
Fuente: Télam





