Echaron de una clase a un estudiante que había salido a la calle para poder tener señal

La docente en el momento de dar las clases virtuales y sincrónicas puso como obligatorio que los alumnos tengan su cámara encendida
La docente en el momento de dar las clases virtuales y sincrónicas puso como obligatorio que los alumnos tengan su cámara encendida
(0)
18 de octubre de 2020  • 04:10

Un estudiante del primer año de Ingeniería Mecánica de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) fue echado de una clase por haber apagado su cámara mientras la profesora daba la clase. El joven de 19 años había salido de su casa y estaba en la calle intentando tener señal para no perder la cursada.

El afectado por el accionar de la docente y el asistente de cátedra se llama Brian Pereson y vive en un pueblo santafesino donde la conectividad no es buena. Incluso, para poder tomar las clases había montado una antena junto a su padre para tener una mejor señal y no retrasarse en sus estudios.

En el video de la clase, que fue compartido en redes sociales por el periodista correntino Pablo Miguel, se observa el accionar de la titular de la materia Claudia Durnbeck y de su ayudante Danilo Reynozo.

En la grabación, se ve como la docente es interrumpida por Reynozo que le avisa que varios alumnos habían apagado su cámara. En ese momento, menciona a Pereson.

Automáticamente, el estudiante intenta justificar que por qué tenía la cámara apagada, pero Reynozo lo interrumpe y lo acusa de que antes se había mostrado con imagen.

Por unos instantes, Pereson enciende la cámara de su celular y le dice a Durnbeck que la había apagado porque no tenía dónde apoyar el teléfono y tomar apuntes ya que estaba en la calle.

Sin embargo, tanto la docente como su ayudante insistieron en que no podía hacer eso y decidieron echarlo de la clase y ponerle un ausente.

El caso de Brian había sido destacado como un ejemplo por la Universidad

Hace apenas un mes y dos días, en la web de la UNNE se publicó una nota y una entrevista a Pereson sobre cómo era su vida en el campo y los esfuerzos que había hecho, ayudado por su familia, para cursar todas las materias del primer cuatrimestre a pesar de las dificultades tecnológicas.

Por la pandemia, Brian decidió regresar a Lanteri, una pequeña localidad de tan solo 2500 habitantes, situada en el noreste de Santa Fe, a 374 km de la capital provincial. El estudiante vive en la zona rural, a casi nueve kilómetros del "pueblo".

"El principal problema era la conectividad a Internet, no solo por el costo del uso de datos sino principalmente por la falta de señal o directamente la nula conectividad" contó Brian en la nota que publicó la UNNE.

Según contó, entre las distintas alternativas que pensó para atravesar esta dificultad, la más llamativa fue la decisión que tomo junto a su padre de extender más de diez metros una pequeña antena que tenía el campo, para poder recibir "algo" de señal de Internet.

Brian en su casa en el campo, junto a la improvisada antena que alzaron con su padre para tratar de tener señal y poder cumplir con la entrega de los trabajos universitarios
Brian en su casa en el campo, junto a la improvisada antena que alzaron con su padre para tratar de tener señal y poder cumplir con la entrega de los trabajos universitarios

"No teníamos prácticamente señal, y levantar la antena nos ayudaría a lograr algo de conectividad, al menos para bajar y enviar actividades", contó.

Brian no podía entrar a las clases en vivo y las miraba en forma grabada cuando iba al pueblo y la señal le permitía la descarga. Mientras queel contacto con los docentes y algunos compañeros lo mantiene por Whatsapp.

Cuando, por las medidas sanitarias, se flexibilizaron un poco los controles de circulación, Brian empezó a ir con frecuencia a la casa de una tía en el pueblo donde existe mejor señal de Internet y podía mirar las clases grabadas, enviar actividades e intentar participar en algunas clases en vivo, aunque esto último no siempre lo lograba.

"Al principio del aislamiento era complicado moverse al pueblo por los controles en rutas y caminos, luego podía justificarse" recuerda. Para los exámenes virtuales buscaba "comprar muchos datos" para asegurarse que la conectividad lograda no se corte.

Una escena común en sus jornadas de estudio en el campo era poner un celular en el patio como una antena para poder pasarle la señal a otro celular ubicado dentro de la casa desde donde hacía algunas actividades académicas.

Fue mucho el esfuerzo pero grande la satisfacción porque finalmente logró regularizar todas las materias del primer cuatrimestre de Ingeniería Electromecánica, que son, según indicó, Análisis Matemático, Álgebra y Geometría, Sistemas de Representación Módulo 1 y Fundamentos de Ingeniería. Un logro que muchos estudiantes no alcanzan. Dos de esas materias incluso ya las aprobó en exámenes finales.

"No era esta mi idea de Universidad pero es la que nos toca y debo cumplir. Pese al sacrificio me estoy adaptando muy bien, aunque estoy ansioso por las clases presenciales pues sé que podré aprender y dar aún más en esa modalidad" contó Brian.

Conforme a los criterios de

Más información
ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Sociedad

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.