
El divorcio en la Iglesia Anglicana
Nuevas nupcias: los divorciados podrían tener un segundo casamiento religioso; la propuesta beneficiaría al principe Carlos y a Camilla.
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LONDRES (Reuters).- Millones de divorciados podrían ganar el derecho a casarse en una ceremonia religiosa con las nuevas pautas dadas a conocer ayer por la Iglesia Anglicana.
Las pautas han sido redactadas por un grupo de obispos encabezado por el de Winchester, Michael Scott-Joynt, y serán presentadas al sínodo de la iglesia para su completa aprobación el próximo año.
Ellas sugieren cambios que permitirían a los divorciados casarse en la Iglesia Anglicana, si no hay compromisos pendientes de un matrimonio anterior o si la nueva relación no causa la ruptura de un enlace antiguo.
Los divorciados famosos que probablemente sacarían provecho del cambio incluyen al príncipe Carlos y a su amante, Camilla Parker Bowles, pero su relación comenzó antes de que terminaran sus respectivos matrimonios.
"No creo que estemos cediendo ante los tiempos -declaró Scott-Joynt-. Es buscar una manera de sostener nuestras creencias en estos tiempos."
Aunque el informe, titulado "Matrimonio en la iglesia después del divorcio", no significará el acceso automático al altar para todos los divorciados, es un claro intento por modernizar la institución a medida que suben las cifras del divorcio.
Gran Bretaña tiene la sexta tasa de divorcios más alta del mundo, donde aproximadamente de uno de cada dos matrimonios termina en divorcio. La cantidad de bodas ha disminuido dramáticamente: 273.000 en 1997, en comparación con 352.000 una década antes.
Los críticos del cambio propuesto dicen que los obispos están renunciando a viejas tradiciones con la idea de reforzar la asistencia a las congregaciones, que cada día tienen menos fieles.



