El docente venezolano que conmovió por sus zapatos, ahora ayuda a sus colegas
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José Ibarra se indignó cuando le respondieron que el arreglo de sus viejos zapatos costaba cuatro veces lo que cobra como profesor universitario de la Universidad Central de Venezuela. De inmediato, publicó una foto de su desvencijado calzado en Twitter y despertó la solidaridad de miles de seguidores de todo el mundo. Ahora él mismo creó un movimiento para ayudar a sus colegas.
La imagen de sus zapatos negros con la suela rota fue acompañada por un mensaje. "No me da pena decirlo: con estos zapatos me traslado a la UCV a dar clase. Mi sueldo como profesor universitario no me alcanza para pagar el cambio de suela", escribió el docente, de 41 años. El post tuvo 10 mil retuis, unos 5.400 me gusta y casi 1.000 comentarios.
No me da pena decirlo: con estos zapatos me traslado a la #UCV a dar clase. Mi sueldo como profesor universitario no me alcanza para pagar el cambio de suela pues sale en 20 millones pic.twitter.com/jZP5rDxYVV&— José Ibarra (@Ibarraorellanes) 29 de junio de 2018
Licenciado en trabajo social, con una maestría y estudiante de doctorado en salud pública, gana 5,9 millones de bolívares (1,7 dólares a la tasa del mercado negro) y reparar los zapatos le costaba 20 millones, un valor totalmente desmesurado para su exigua economía.
Lo cierto es que su indignación estimuló la solidaridad de miles de personas, con manifestaciones de aliento no sólo de Venezuela: también de Argentina, Colombia y España. El público no se limitó a entregarle calzados nuevos y usados, además le llevó ropa, dinero y cientos de mensajes de apoyo que lo motivaron a crear el movimiento "Zapatos de la dignidad", con el objetivo de ayudar a otros colegas, según contó a AFP.
"El tuit fue una explosión de frustración. Pensé que como no me sigue mucha gente, nadie lo iba a ver, pero ya he recibido doce pares de zapatos, de los cuales doné nueve, ropa y dinero. Creé el movimiento porque sigo recibiendo donaciones", relató el profesor, que se quedó con dos pares de zapatos usados y unos deportivos nuevos y ahora tiene 2.900 seguidores en la red social.
La idea de Ibarra es entregar parte del dinero recibido "a los profesores más necesitados para que compren comida".
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