
El hechizo turístico del Tronador
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SAN CARLOS DE BARILOCHE.- El cerro Tronador y su zona de influencia son algunos de los sitios más visitados del Parque Nacional Nahuel Huapi.
Cada verano, miles de visitantes llegan hasta Pampa Linda, la base del Tronador, unos 60 kilómetros al sur de Bariloche, donde se despliega una de las áreas de montaña que cuentan con la mejor infraestructura para practicar trekking de América del Sur.
Refugios que ofrecen servicios de comida, pernocte y guías; picadas y travesías marcadas, y una aceptable facilidad para acceder hasta sus sendas por medio de ómnibus de línea, lo ponen al alcance de expertos internacionales y principiantes.
Desde allí salen los recorridos tradicionales a sectores turísticos de afluencia masiva y otras excursiones menos concurridas, como son las que se realizan a los senderos de travesías de alta montaña.
El legendario cerro Anon, para los mapuches, fue rebautizado como Tronador por el ruido que provocan las masas de hielo al caer, de vez en vez, por entre los acantilados de sus cumbres.
Allí están los hielos eternos, muy visitados por grupos de andinistas que suelen recorrer los glaciares: Castaño Overo, Alerce, Manso, entre otros.
Al filo de los glaciares, a 2050 metros de altura, con piedras y cemento que se trasladaron por medio de helicópteros, se construyó el refugio Otto Meiling, cuyo nombre recuerda a un pionero escalador de las montañas de la región.
El refugio queda a unas seis horas de marcha de Pampa Linda.
Desde allí, hay una hora y media de caminata hasta el filo Lamot, tres horas hasta el filo La Vieja y unas seis horas de marcha hasta La Depresión, situada entre los picos Internacional y Argentino, donde una de las versiones indica que ocurrió el accidente de ayer.
En todos los casos, las excursiones requieren del apoyo de guías expertos y conocedores de la zona y de buen entrenamiento por parte de los excursionistas.
Durante el verano, andinistas de todo el país y del extranjero vienen a esta región para realizar cursos de escalada en roca y hielo, mientras que otros aprovechan las superficies heladas para practicar esquí de travesía.



