
El Irízar navega en aguas libres de hielo
El 18 del actual llegará a puerto
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El rompehielos Almirante Irízar, que ayer logró superar extensos campos de hielo y alcanzar aguas libres en la zona antártica, llegará a Buenos Aires el 18 del actual, a las 15.30, tras haber abastecido de combustible y víveres al buque Magdalena Oldendorff que desde el 11 de junio último permanece bloqueado en las cercanías de la costa de Princesa Astrid, en el continente blanco.
La Armada informó ayer que tras haber superado las dificultades de los campos de hielo, el Almirante Irízar ahora tendrá que sortear "en los próximos diez días los rigurosos mares del Atlántico Sur y la dureza de su clima".
En el puerto de Buenos Aires, en tanto, se prepara una recepción especial para la nave de la Armada Argentina que, según se adelantó, ingresará en la dársena norte escoltada por una gran cantidad de veleros.
No se descarta que la corbeta Uruguay, protagonista de una misión similar a la del Irízar, pero hace un siglo, se sume a la fiesta de bienvenida.
Con 71 científicos rusos y 36 tripulantes de varias nacionalidades, el Magdalena Oldendorff quedó atrapado en los hielos polares cuando intentó salir de la base Novolazarevskaya, a 7000 kilómetros de Buenos Aires y a 4000 kilómetros de Ciudad del Cabo, desde donde el Centro Internacional de Logística Antártica envió el barco Agulhas que rescató a la mayoría del contingente.
El Almirante Irízar fue contratado por el armador alemán del Magdalena Oldendorff con la misión de máxima de rescatar el buque y llevarlo a aguas libres de hielos. Pero la rigurosidad del clima invernal -las temperaturas son de 20°C bajo cero, hay muy poco tiempo de luz diurna y las nevadas y los vientos helados son casi constantes- sólo le permitieron al rompehielos argentino llegar hasta la nave y abastecerla de combustible y de víveres para que pueda esperar la llegada de la primavera.
También dejaron a bordo del Magdalena Oldendorff al doctor Juan Carlos Campana, para atender las eventuales necesidades de la tripulación que no supera las 16 personas. El médico argentino regresará al país, vía Ciudad del Cabo, cuando el buque pueda navegar por sus propios medios.




