
El jardín de infantes que nació por causa de la desocupación
A la Medalla Milagrosa asisten 270 chicos con graves necesidades familiares
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Todos los chicos de la sala lila escuchaban a la señorita Alejandra. Todos, menos Daiba. La visita de La Nación al jardín de infantes al que la niña concurre fue la excusa para que Daiba decidiera abandonar los cuadrados de colores por un rato.
La Medalla Milagrosa es un jardín especial. Parece privado, pero es gratuito. A él asisten 270 chicos, de entre tres y cinco años, que viven en la ciudad bonaerense de Florencio Varela.
"Vienen de familias con muchas carencias, donde la desocupación hace estragos -explicó la directora, Rosa Zurdo-. El primer problema que trae la falta de empleo es la violencia y la desintegración familiar."
La idea de abrir el jardín surgió de las necesidades que el sacerdote de la Medalla Milagrosa, Miguel Hrymacz, veía en el comedor de la parroquia. "En aquel entonces, muchas mamás tenían trabajo y no tenían con quién dejar a sus hijos -recordó el párroco-. Ahora las cosas empeoraron porque la mayoría de las familias están desocupadas."
Primero abrieron una guardería, que actualmente recibe a 70 niños menores de tres años, y a medida que los chicos fueron creciendo surgió la idea del jardín de infantes.
Tanto en los bebes como en los chicos más grandes se ve la misma realidad: provienen de familias que necesitan ayuda para satisfacer sus necesidades básicas.
Familias en riesgo
Según una encuesta que realizó la parroquia entre 1300 familias de la zona, el 59 por ciento de los hombres que eran cabeza de familia no tenía trabajo y del 41 por ciento restante, el 25 por ciento eran subocupados.
Los datos de la escuela no hacen más que ratificar los recopilados por la parroquia: el 70 por ciento de los padres de los alumnos está sin trabajo.
Por eso, además de ocuparse de la educación de los chicos, la escuela debe afrontar otro aspecto importante: la alimentación. Las familias tienen serios problemas económicos y a veces la del jardín es la única comida del día.
En el jardín maternal, el de infantes y el comedor de la parroquia comen todos los días más de 600 chicos.
Y las maestras no sólo deben cuidar de los chicos, sino que muchas veces se ocupan de contener a los padres. Tienen a mano una red de instituciones que las ayudan con los casos más difíciles.
Para colaborar con las familias, desde la escuela se organizan talleres para padres, para que aprendan a ponerles límites a sus hijos sin olvidar el afecto. "En general, los padres tienen historias de maltrato y deben aprender que existen otras formas de relacionarse", dijo Zurdo.
En este esfuerzo, las docentes no están solas. La oreja que les "presta" el padre y la ayuda del equipo de orientación escolar son muy valiosas.
A pulmón
La escuela tiene el reconocimiento de la Dirección de Escuelas Privadas de la provincia, que subsidia los sueldos de las maestras. "Ese reconocimiento nos da la facultad de cobrar un arancel, pero el padre Hrymacz quiso que el jardín fuera gratuito", agregó la directora.
Aunque los sueldos están cubiertos, el resto de las necesidades del jardín se sostienen con rifas, peñas, festivales y la buena voluntad de los vecinos de la zona.
Todos aportan su granito de arena. La directora viene a la Capital a comprar los materiales didácticos en un negocio al por mayor y las maestras averiguan dónde conseguir más baratos los elementos. "Son muy solidarias -explicó Zurdo-. Todas se comprometen mucho con las necesidades de los chicos."
Si hasta la calesita, que no deja de dar vueltas en el patio de juegos, la hizo uno de los abuelos de los chicos.
Zurdo contó que con urgencia necesitan una fotocopiadora, porque el dinero para hacer las 2000 copias con las que los chicos trabajan sale de los bolsillos de las maestras. "También material didáctico, libros de cuentos y artículos de librería", pidió la directora. Su teléfono es el 4237-8383.
En 1989 se creó la Fundación Padre Miguel, con el objetivo de ocuparse de los niños y los jóvenes de la zona, especialmente de las mujeres. "Las chicas están muy desprotegidas y aún más las embarazadas. Las autoridades hablan mucho, pero hacen poco por ellas", se quejó Hrymacz.
A unas cuadras de la parroquia, la fundación construyó el Hogar Nuestra Señora de Guadalupe, en el que se preparan para recibir a madres adolescentes que estén solas y, como prioridad, a aquellas jóvenes que tengan problemas con las drogas.
Aunque el hogar fue inaugurado el 2 de junio último, como todavía no tienen instalado ni el gas ni el teléfono, no pudieron abrir sus puertas.
"Tenemos muchísimos pedidos _contó el sacerdote_. Hay muchas chicas de Florencio Varela, Quilmes y Berazategui que están en esta situación, pero como uno no se calla y dice las injusticias que ve, casi no recibimos ayuda oficial."
Para dar una mano
Cholo.net. La página en Internet del periodista Oscar "Cholo"Gómez Castañón contiene una sección llamada InterManos que propone una campaña solidaria semanal. En esta ocasión, juntan útiles escolares para el Hogar San Francisco y el Centro San Antonio de Carupá, en el Tigre (4749-8182).
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Alumnos solidarios. Los alumnos de cuarto año del Instituto Secundario Proyecto 3, de Núñez, ayudan a una escuela de frontera y necesitan donaciones de cualquier tipo, en especial ropa, alimentos, artefactos y pintura.
Los que puedan ayudarlos, deben llamar a los teléfonos 4703-3502 o 4703-4038. La escuela está situada en Arias 1640, de esta ciudad.
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Libros. La Fundación El Libro y las Redes Solidarias de Profesionales de Pilar organizan una campaña de donación de libros para llevar a hospitales, guarderías, bibliotecas y escuelas sin recursos. En el hall central de la 11a. Feria del Libro Infantil, se reciben libros nuevos y usados y también sugerencias de instituciones que los necesiten. Para más información, se puede escribir al correo electrónico asinbuol.com.ar .
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Ropa y calzado. El Jardín de Infantes Nº 197, de la ribera de Quilmes, recibe a 183 niños de hogares con muchas necesidades. Piden con urgencia ropa para chicos de tres a cinco años y calzado, especialmente botas y zapatillas, de los números 27 al 30. Para colaborar: 4224-8667.





