
El lago Victoria Ocampo recupera su belleza
Esperan inagurar las obras en un mes apróximadamente
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Con 6900 metros cuadrados el lago Victoria Ocampo es el más chico de los cuatro que hay en el parque Tres de Febrero, en Palermo. Escondido entre un mar de vegetación y árboles añosos seguramente también es el menos visitado.
Pero quizás eso comience a cambiar cuando se inauguren oficialmente las obras que se están realizando desde el lunes último para hacer una puesta a punto no sólo del espejo de agua, sino también de las pintorescas glorietas y puentes de principios de siglo, que estaban sumidos en el olvido desde hace años.
"A pesar de que hacemos un mantenimiento periódico del lago, el entorno se fue deteriorando con el tiempo. Queremos realzar este espacio para que en un futuro sea un paseo agradable para visitar. La intención es que sea descubierto y disfrutado por más personas", aseguró el director general de Espacios Verdes de la Ciudad, Eduardo Malis.
El lago, situado en el cruce de las avenidas Sarmiento y Adolfo Berro y que lleva el nombre de la fundadora de la revista Sur, no está bajo el sistema de padrinazgos, como el Regatas y el del Rosedal, que son cuidados por la empresa Aguas Argentinas. Sin embargo, gracias a una donación de aproximadamente 40.000 pesos realizada por Carrefour pudieron ser comenzadas las obras, que están a cargo de las empresas Control Ecológico SA y Fish & Lakes.
Los primeros pasos son remover los sedimentos del fondo del lago y restaurar las costas que estaban erosionadas por los años y las crecidas. Luego, se restaurarán el puente y la glorieta con la intención de que sean lo más parecido a lo que eran originalmente. Por último, se mejorará la iluminación y se repararán los bancos, bebederos y basureros.
Ayer mientras la máquina extractora dragaba el lago, entre la tierra acumulada a un costado se colaban botellas de plástico, bolsas y hasta un disco de vinilo.
"La idea es que los trabajos duren por lo menos cuarenta años, lógicamente con un mantenimiento constante. Una de las tareas principales es recuperar las costas que en algunos sectores fueron comidas entre un metro y un metro y medio por el agua. Para eso, se colocan piedras", explicó Luis Chiodo Llauró, acuicultor y propietario de Fish & Lakes.
Refugio silencioso
Eduardo Malis calcula que las obras serán inauguradas aproximadamente en un mes. Mientras tanto el lugar sigue siendo visitado por porteños que buscan un oasis en medio del trajín de la ciudad. "Me encanta venir porque hay poca gente y poco ruido. Es un refugio ideal para leer o, simplemente, para tirarse sobre el césped a descansar", dijo Mariela Lavena, una estudiante de Derecho de 23 años.
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