
El Parque Lezama, en el olvido
Bebederos rotos, pérdidas de agua que recorren varios metros, bancos arrancados y basura por doquier
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A tres años de que el Gobierno de la Ciudad realizara una campaña de restauración del parque Lezama, como consecuencia de los reiterados reclamos de vecinos, hoy ese tradicional paseo porteño se encuentra nuevamente sumido en el abandono.
Ese vasto pulmón verde de la ciudad, además del valor arquitectónico de sus fuentes, monumentos y estatuas, alberga el Museo Nacional Histórico, una imponente construcción de estilo colonial que guarda parte del patrimonio histórico argentino. Esa finca fue el tema de numerosos textos literarios y forma parte hoy de uno de los recorridos más tradicionales de la ciudad.
El parque es camino inevitable hacia el barrio de La Boca, uno de los centros turísticos por excelencia.
"Yo no entiendo cómo descuidan un lugar como éste. Hay que mantenerlo, no sólo porque es hermoso sino porque también atrae a los turistas", dijo Paula Poleri, de 29 años, asidua visitante del paseo.
Sergio Gareis, un vecino de San Telmo, cuestionó el abandono del lugar y dijo. "Fíjese la enorme cantidad de bebederos rotos. La gente arroja desperdicios durante todo el día y las veredas están manchadas de grasa, de mugre y repletas de excrementos", se lamentó.
Gareis se quejó, además, de una pérdida de agua que sale desde uno de los bebederos del anfiteatro, que baja desde la avenida Brasil y llega hasta las calles Martín García y Defensa.
Peligro para la salud
Bajo la tupida sombra de árboles que cobija la fuente Du Val D´Osne, (hoy vacía y sin uso) y donde se encuentra el monumento a Pedro de Mendoza, juegan unos niños, mientras uno de ellos toma agua de un balde que recoge los restos de una pérdida, con el peligro que ello implica para la salud.
El deterioro se observa tanto en los bancos, literalmente "arrancados", en la basura dispersa, como en el descuido de la parquización de algunas áreas del lugar.
En representación de los vecinos de San Telmo, Gareis afirmó que están trabajando para presentar un pedido formal al municipio con el fin de que solucione el problema.
Ese reclamo se hace extensivo a las zonas aledañas como el edificio de la avenida Paseo Colón al 1500 (frente al parque), donde hay bocas de inspección cloacales que se desbordan y esparcen desechos por el cordón de la vereda.
Fernando Díaz, de 60 años, nació en La Boca y es otro habitué del parque. "Vos no sabés lo que era hace unos años, cuando lo habían arreglado; es una vergüenza que en tan poco tiempo se haya venido abajo", dijo con indignación y señaló la zona conocida como "el mirador", una de las partes de mayor relieve del terreno: "Fijate cómo destruyeron las barandas", agregó.
Elida, la esposa de Díaz, dijo: "Lo peor ocurre los fines de semana, cuando se organizan ferias y queda todo sucio y arrasado".
Un nuevo proyecto
Eduardo Malis, director de Espacios Verdes del Gobierno de la Ciudad, respondió la llamada de LA NACION: "Estamos trabajando en un proyecto de recuperación de espacios verdes, que incluye el parque Lezama, entre otros, y gracias al plan destinaremos fondos para la realización de arreglos como el mobiliario, los bancos, los bebederos y el mejoramiento de la zona donde están las mesitas para jubilados".
Si bien no se trata de una obra integral, Malis aseguró que "se van a demarcar canteros y caminos con personal del Gobierno de la Ciudad".
El funcionario también indicó que durante los fines de semana funciona el programa Jefes y Jefas de Hogar, con gente que se ocupan de la limpieza integral del parque y separan la basura en bolsas para residuos orgánicos y otras para recoger material reciclable.
"La reparación de la fuente es algo más complicada, porque en lo inmediato no disponemos de los recursos necesarios", indicó el funcionario consultado por LA NACION.
"Se han robado desde la rótula de los motores, hasta los picos. De todas formas, estamos procurando poner en marcha el sistema de padrinazgo", dijo Malis. Se trata del programa gracias al cual empresas privadas se harían cargo del mantenimiento y el cuidado de la fuente.
Malis también cuestionó la falta de presencia policial en la zona y dijo que "muchas veces, es una carrera desigual. Las cosas se reponen y al otro día ya son extraídas".
Sin noticias
Respecto del reclamo de las perdidas de agua y del desborde de las tapas cloacales, el ingeniero Fernando Fornas, director de Obras Públicas de la Ciudad de Buenos Aires, dijo no haber recibido un pedido por parte de Medio Ambiente, como habitualmente se realiza en estos casos.
"De todos modos, la semana próxima, se va a hacer una revisión del sistema cloacal de la zona", adelantó.
"Es importante que los argentinos tomen conciencia de que los espacios públicos pertenecen a todos, y que el parque Lezama es un patrimonio histórico que debemos proteger", dijo Augusto Rainieri, un jubilado que pasa sus tardes respirando el aire puro y disfrutando del paisaje del predio que supo tener momentos de verdadero esplendor.



