El parque Thays tendrá rejas y canchas

Es el mismo predio que albergó al Ital Park, donde ahora hay una plaza en la que quieren instalar un centro deportivo.
Es el mismo predio que albergó al Ital Park, donde ahora hay una plaza en la que quieren instalar un centro deportivo.
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31 de marzo de 1998  

En aproximadamente diez días será inaugurado en el Parque Thays, en la Avenida del Libertador y Callao, en la zona de Barrio Norte, un polideportivo infantil.

"Se trata de un sector en el que los niños menores de 8 años podrán practicar en forma segura fútbol, basquet y voley", confirmó a La Nación el ingeniero Daniel García Mansilla, titular de la Dirección General de Espacios Verdes, dependiente del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

Como parte de los trabajos previos de preparación del terreno, iniciados hace alrededor de dos semanas, se ha levantado una reja de hierro que separa ese sector de la vía rápida Brigadier Facundo Quiroga, lindante con el parque.

Rejas perimetrales

El enrejado se extiende hasta ahora a lo largo de 300 metros, pero una vez completado llegará a los 400, cubriendo desde una imaginaria prolongación de la avenida Callao hasta la intersección de las calles interiores Eduardo Couture y Dr. Carlos Vas Ferreira, que bordean el Centro Municipal de Exposiciones.

Al mismo tiempo que anunciaba la construcción del predio deportivo, García Mansilla desmintió versiones de algunos vecinos referidas a que la reja tenía el propósito de evitar el ingreso (y huida desde allí) de habitantes de la villa de emrgencia 31, a quienes presuntamente se responsabiliza de frecuentes delitos contra visitantes del parque."El único objetivo es proteger a los chicos que jugarán en ese espacio. La vía rápida implica riesgos por la circulación de vehículos a gran velocidad. La reja impedirá que una pelota salga del predio y caiga de ese lado y que tenga que ser buscada allí por los menores", explicó el funcionario.

Esto tiene mayor vigencia ya que, dentro de pocos días, el tránsito vehicular y sus peligros para los peatones -sobre todo si se trata de niños- se verán incrementados al habilitarse otra calle interior diseñada para dar mayor fluidez al movimiento vehicular durante la Feria del Libro. El enrejado también haría de valla de contención respecto de ella.

Versiones diferentes

Una curiosa diferencia de versiones se estableció entre García Mansilla y Zelmira Balestra, su par de la Dirección de Padrinazgo de Espacios Verdes.

Esta última rechazó los términos categóricos de aquél, no sólo en cuanto al destino final de la obra, al afirmar que "no sabemos todavía qué juegos se incluirán", sino también mostrando incertidumbre respecto de cuándo serán inaugurados esos espacios.

"Estamos en tratativas para alcanzar un acuerdo entre el padrino del parque, que es la empresa petrolera YPF, y la firma Autopistas Urbanas SA (AUSA), que donaría los juegos, pero tampoco se han definido siquiera las medidas que tendrían las canchas", dijo.

En cambio, ambos funcionarios sí coincidieron en que el proyecto responde a un pedido formulado por vecinos de la zona para dotar al Thays de un lugar en el que los más chicos puedan jugar sin ser molestados por muchachos de mayor edad ni por la numerosa presencia de perros, otros habitués del parque con los que no conviene mezclarse.

A propósito, se diseña el nuevo canil, que tendrá forma triangular, será amplio y estará situado en el extremo norte del paseo. Una obra necesaria que los vecinos reclamaban con insistencia.

Por ahora, los paseadores de perros acampan en cualquier parte, aludiendo al escaso espacio del sector con que cuentan por ahora, "lo que origina más de una pelea. En algunos casos son dominables, pero no es fácil si se trata de un par de dobermann".

Los paseadores tienen un horario que no va más allá de las 18. Uno de ellos, Gustavo, lo explica diciendo que "después corrés el riesgo de que te asalten. Un sábado, a la nochecita, vine a pasear en bicicleta. Me la robaron a punta de pistola".

En el sector de juegos infantiles, mientras tanto, algunas madres formulan una queja inesperada. La arena de las hamacas y los toboganes está rodeada de senderos con piedra granítica triturada (su función, además de estética, es mantener un tenor de temperatura, que se eleva con capa asfáltica).

Las señoras contaron que los chicos de corta edad se las llevan a la boca con frecuencia "y hay que estar cuidando que no las traguen".

La única respuesta posible -razonabilidad de la simpleza- la dio un padre que en ese momento se retiraba con sus mellizos: "Es cuestión de impedir que vayan hasta allí a buscar las piedras."

La historia

En marzo de 1994, durante la gestión como intendente de Jorge Domínguez, quedaron convertidas en el Parque Thays las 5 hectáreas que hasta ese momento ocupaba el Ital Park, donde por años se explotó el entretenimiento con juegos mecánicos.

Poco después, la empresa YPF tomó a su cargo el padrinazgo del predio, reforestó el paseo y lo dotó de la miniestructura adecuada para este tipo de lugares.

Agregó también un monolito en cuyas dos caras se leen poemas de Jorge Luis Borges y Julio Cortázar, referidos a la ciudad y a sus calles, respectivamente.

Y carteles que fijan cuatro prohibiciones: no arrojar residuos, no jugar al fútbol, no circular con bicicletas y no realizar venta ambulante.

La presencia muy próxima de la villa 31 obligó luego a colocar un alambrado. Muchos creyeron que el enrejado actual tenía la misión de reforzarlo.

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