
El piletón de Recoleta ya está listo para recibir a los yatemodelistas
El gobierno invirtió cerca de un millón de pesos en la obra; se inaugura el 30
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Satisfechos quedarán el 30 de este mes tanto los vecinos de Recoleta como los aficionados al modelismo naval, cuando el gobierno porteño finalmente reinaugure el piletón de la plaza Urquiza, hecho a nuevo durante los últimos cuatro meses y que ayer mostraba toda su superficie cubierta de agua.
Bajo un sol de mediodía que brillaba a pleno, los operarios de la empresa contratista trabajaban ayer en la terminación de las obras: unos retoques al revoque de la pared externa del estanque y la pintura tanto del borde de la pileta como de los escalones que servirán de asiento al público de las regatas de barcos a radiocontrol y a la gente que simplemente pasee por allí.
El secretario de Producción, Turismo y Desarrollo Sustentable porteño, Eduardo Epszteyn, explicó a LA NACION que resta colocar el alambrado perimetral que tendrá el piletón para protegerlo de quienes intenten darle un uso diferente del oficial.
"El estanque quedará inaugurado el domingo 30", confirmó Epszteyn a LA NACION, con un acto organizado por el gobierno y un festival por parte del Club Argentino de Yatemodelismo (CAYM).
De lunes a viernes -aclaró el ingeniero Federico Reimondo, jefe de gabinete de la secretaría, ante dudas de los aficionados porque los chorros podrían dañar los barcos en escala- el estanque funcionará con fines meramente decorativos dentro de la plaza situada en Libertador y Austria.
Los fines de semana, un temporizador ya programado hará detener el agua que fluye desde los laterales que miran hacia Libertador y hacia Figueroa Alcorta y Austria, para que por el piletón corran los veleros a radiocontrol.
"Los chorritos, en realidad, son el sistema de circulación y aireación que evita que el agua se eche a perder. Si se corta el drenaje por 48 horas, el líquido aguanta, pero no más", explicó Reimondo.
Ayer, los 252.000 metros cúbicos de agua se veían límpidos y transparentes, con una tonalidad verde mar provocada por el reflejo del césped y del cielo. En un principio, el gobierno porteño pensaba pintar de celeste el fondo y las paredes internas del estanque. Pero los seguidores de la obra lo convencieron de lo contrario porque, recordaron, ese color se identifica claramente con las piscinas y nadie debe utilizarlo como tal.
"Ese es uno de los problemas que ya enfrentó la Ciudad con este piletón. Los chicos de la Villa 31 se bañaban allí en verano impidiendo el desarrollo de cualquier tipo de actividad náutica. Trataremos de que esto no vuelva a suceder con el enrejado y con el despliegue de una custodia policial, que ya está pedida", dijo Epszteyn.
Los aficionados celebraron la noticia del inminente término de las obras, en las que el gobierno porteño invirtió cerca de un millón de pesos.
Como se recordará, la historia del arreglo del piletón de Recoleta sufrió marchas y contramarchas. En septiembre de 2003, la Ciudad anunció que el 21 de ese mes las regatas de barcos en escala regresarían al estanque de la plaza Urquiza. Una semana después de lo planeado, se rehabilitó. Pero en los primeros días de octubre de 2003 las competencias fueron suspendidas porque apareció una filtración en el piletón.
Luego, desde abril del año último hasta junio de este año, el gobierno porteño anunció cuatro nuevas fechas de reinauguración y las postergó otras tantas veces, hasta hoy.
Todo indica que, con dos años de demora, esta vez el gobierno cumplirá su palabra.
Las obras
- Según informó la Secretaría de Producción porteña, los arreglos en el piletón costaron 990.000 pesos. Los trabajos se dividieron en tres etapas: demolición e impermeabilización del estanque, construcción de la losa y del tabique perimetral e instalaciones hidráulicas y terminaciones. A grandes rasgos, la reparación consistió en picar el contrapiso hasta la losa y en "pelar" las paredes hasta el ladrillo. Luego, los operarios tendieron una carpeta de cemento hidrófugo y colocaron una membrana geotextil sobre el fondo y las paredes. Arriba pusieron hormigón impermeable. La vereda también se hizo a nuevo.




