El regreso de la primera locomotora, La Porteña

Circuló por más de tres décadas; la restauran en Luján
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17 de agosto de 2007  

LUJAN.- Todavía no hace vibrar el aire. Pero volverá a suceder. Tal como ocurrió por primera vez hace 150 años y luego, una y otra vez, ante la mirada asombrada de una sociedad que veía, en ese gigante de dieciséis toneladas, la encarnación del progreso tecnológico, económico y social. Es La Porteña, la locomotora que inauguró la historia del ferrocarril en la Argentina. La máquina está despertando de su sueño y se dispone a andar una vez más.

La Porteña echó a rodar en su viaje inaugural el 29 de agosto de 1857 y unió lo que hoy es el Teatro Colón con la estación Floresta. Circuló durante más de tres décadas, cubriendo para el "Ferro-Carril del Oeste" (según la antigua grafía) el trayecto entre Liniers y plaza Miserere, hasta que finalmente fue retirada en 1890. Hizo otro viaje en 1957, cuando se celebró el centenario del ferrocarril, y luego quedó en exhibición en el Museo del Transporte de Luján, donde hoy es reparada.

Leonardo Parodi Darchez tiene 28 años y es oriundo de Parada Robles, una pequeña localidad bonaerense con menos de 2000 habitantes. Con Maximiliano Farina Bellome, de 23 años y procedente de Del Viso, son amigos de la infancia. Ambos tienen a su cargo, hace más de un año, la reparación y restauración del enorme monstruo metálico que espera la hora de volver a rodar.

Es una tarea difícil y emocionante a la vez, es decir, irresistible para estos dos jóvenes que, confiesan, desde chiquitos soñaban con ponerle una mano encima a esa increíble máquina que sus padres los llevaban a ver al museo muy de vez en cuando. Ellos se dedican precisamente a la restauración de locomotoras, un negocio en el que los clientes particulares están dispuestos a pagar mucho dinero por mantener su afición. Pero este trabajo lo hacen gratis.

"Estar trabajando acá, cuando no hay nadie, imaginando cómo funcionaba, es una sensación única", dice Parodi. "Salvando las distancias, es como cuando a Fangio [Juan Manuel] le preguntaron por cuánta plata correría en el circuito europeo y él contestó que pagaría por hacer eso." De modo que ni el Estado nacional, propietario de la máquina, ni la Municipalidad de Luján, de la que depende el Museo, debieron poner un peso para esta restauración.

Casi lista

No falta mucho, sólo unos meses para que vuelva a rodar. No será la fuerza del vapor la que impulse a La Porteña el próximo 30 de agosto, cuando viaje (en camión) al predio de la Sociedad Rural Argentina para ser exhibida durante una semana, junto con otros trenes históricos, en una actividad de recordación de los 150 años del ferrocarril argentino, organizada por la Asociación del Congreso Panamericano de Ferrocarriles. Pero se prevé que esté en condiciones de volver a andar el 17 de octubre, aniversario del otorgamiento a Luján del título de villa dependiente de la Corona española.

Homenaje a Sopeña

Parodi y Farina dedican la restauración de La Porteña al fallecido secretario general de LA NACION Germán Sopeña, un amante del ferrocarril, sobre el que escribió profusamente. Los jóvenes destacan que el libro La libertad es un tren , en el que Sopeña relata los viajes realizados a lo largo de 20 años en trenes de los más diversos lugares del mundo, les sirvió como inspiración a lo largo de sus vidas, dedicadas a rescatar esos memorables hechos históricos.

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